viernes, 1 de agosto de 2008

Consenso no


Recientemente se ha planteado en los medios la conveniencia de que se produzca un pacto entre los dos partidos dominantes en España para atajar de forma más rápida la no-crisis económica que padecemos y que parece que vamos a padecer mucho tiempo. La mayoría de opinantes y encuestados aprobarían un acuerdo entre PSOE y PP al modo de los Pactos de la Moncloa del año 1977. Yo me opongo y voy a explicar por qué.

Creo que un pacto entre PSOE y PP no haría más que prolongar el sistema socialista del que nos dotamos en la transición y que Felipe González expandió de forma implacable en aquellos lejanos tiempos del rodillo que el "gran estadista" aplicó sin piedad (algunos hablan de Aznar como "el franquito" y no dicen nada de FG). La sociedad española necesita salir del marasmo en el que la ha metido la alianza de empresarios, sindicatos y gobiernos, un contubernio en el que todos salen ganando a costa de los individuos, indefensos ante el Estado. Efectivamente, el Estado ha consagrado un modelo en el que unas cuantas empresas se reparten unos mercados altamente intervenidos para generar grandes rentas que benefician a empresarios, accionistas y trabajadores de dichas empresas. La gran mayoría de ciudadanos pagan altos impuestos por malos servicios públicos que permiten subvencionar todo tipo de actividades de las que se benefician sindicalistas y políticos.

Opino que la sociedad sólo aprenderá mediante la experiencia que le permita contrastar los diferentes modelos de gestión económica. Dado que el consenso impide el contraste de modelos, impide a cada uno de los individuos apreciar qué modelos generan un mayor nivel de riqueza y, por tanto, qué políticas son las que mejor contribuyen al progreso social. Lamentablemente, nuestro actual sistema político no nos está permitiendo aprender. Habría que cambiarlo.