
Asombra la templanza del dueño del bar ante los insultos de su destemplado cliente. ¡Menudo fascista!

Sin consultarles, les metieron en un jet privado con destino al majestuoso resort que tiene el mago David Copperfield, ex de Claudia Schiffer, en el archipiélago atlántico. Había mucho, muchísimo que celebrar. Nadie sabía lo que el complejo Musha Cay de Bahamas, a escasa hora y cuarto de vuelo desde Miami, les auguraba: una boda de una semana de duración.
Un séquito de 40 camareros para los 24 asistentes contribuyó a que la estancia fuera inolvidable. Y por supuesto, las múltiples celebraciones. Del enlace no se sabía prácticamente nada hasta hoy, apenas la descripción del vestido que llevó ella, un diseño de tul y encaje firmado por su amigo John Galliano, director creativo de Christian Dior. Pero lo curioso es que el intercambio de anillos se celebró en el marco de una de las tres fiestas temáticas que sorprendieron a los invitados. El primer guateque rindió tributo a los años 60, el segundo a los 80 y el tercero al color pastel. Fue la última juerga la que escondía la ceremonia.
El asunto fue bien recogido por Alfonso Ussía en La Razón:

Fidel Castro se rinda al capitalismo global y se viste de Nike y Adidas. Si una famosa antiglobalización escribió hace unos años No Logo, un alegato contra las marcas y todo lo que ellas significan en el mundo capitalista, ahora llega el gran manitú del comunismo, el antiimperialista Fidel Castro con su chándal de marca. Eso sí, la vestimenta es es ecuménica y no se casa con nadie, ni con el Barça, ni con el Madrid, ni los americanos ni los alemanes. Son las cosas que tiene el comunismo moderno. La izquierda sacrosanta ha pasado del uniforme revolucionario de Fidel, Mao, Stalin a la horterada de centro comercial. Y yo pregunto, si hay tanto bloqueo norteamericano a Cuba, ¿cómo ha comprado Fidel el chándal?b.jpg)
