jueves, 23 de julio de 2009

Políticos

Ayer tuve una reunión con otro político, esta vez del PP. Es un consejero importante de la Comunidad Autónoma de Madrid que nos confesó que la situación presupuestaria en la que están todas las Comunidades Autónomas es crítica y que hay verdadero pánico en todos los ámbitos porque no se sabe cómo se van a pagar todos los servicios sociales que el Estado ha convertido en derechos y para los que ya no hay dinero. Y el año que viene y sucesivos, menos. En este contexto, Esperanza Aguirre, parece que se ha decidido a modernizar de verdad la prestación de estos servicios y a cambiar muchas de las nefastas prácticas profesionales que causan una ineficiencia terrible al sistema y, por tanto, drenan recursos que se podrían emplear en usos alternativos, bien por el Estado, o por la sociedad sin ese intermediario derrochador que es el Estado.

El consejero en cuestión parece estar decidido a "provocar", a "mandar un mensaje claro a la sociedad y a los colectivos implicados" de que esto no puede seguir así. No se puede gastar como se está gastando, no se puede perjudicar al contribuyente para favorecer a unos cuantos aprovechados. Nos puso un ejemplo de una privatización realizada en uno de los servicios, donde el coste ha pasado de 36 € por usuario a 13 € por usuario y, además, el prestatario del servicio corre con el riesgo de demanda. Lo que me reconcilió con el género político es que el hombre no hablaba de rédito político, de lo que nos puede favorecer, sino de hacer algo que realmente cambiara la situación. Evidentemente, él espera que esto le produzca un rédito personal, pero no parece tener un cálculo político a corto plazo. Esperemos que así sea.

No me extraña que así sea y creo que el potencial de transformación de la Administración es tan grande que los españoles nos podríamos ahorrar un 20% de nuestros impuestos con facilidad. Eso es lo que dice el secretario de Estado de la Seguridad Social cuando dice: "Contratamos para 8 horas sabiendo que cuatro se estarán tocando las narices".

Necesitamos políticos como este que se plantean cambiar de verdad las cosas.