sábado, 5 de febrero de 2011

Con estos socialistas, ¿para qué queremos a los capitalistas?. Felipe González

Ayer decía que tendría que empezar esta serie. Hoy he decidido empezarla. Los tiempos en los que estamos pueden dar buen material para el blog.

Felipe González escribía ayer un artículo en El País
en el que reclamaba más espacio para la política frente a los poderes económicos. Más política, que parece que no tenemos suficiente. Ha sido la política la que nos ha traído la crisis económica y el señorito pide más política.

Parecía, en efecto, que aunque fuera a un coste inmenso, la política como representación de los intereses generales, empezaba a tomar las riendas del mercado para desarrollar un marco regulatorio y un sistema de control que evitara la galopada de los movimientos de capital puramente especulativos, de la proliferación de esos "derivados" sin registros contables ni conexión con la economía real o de los bonus escandalosos para accionistas y ciudadanos.
...
Pero, en fin, es solo una parte de esta fronda que nos llevó a la crisis y que teníamos la esperanza de que la política, de vuelta, pudiera racionalizar. En los debates de Davos parece que esa esperanza se convertirá en melancolía y que de nuevo incubaremos la siguiente burbuja financiera. Entonces nadie tolerará que se vaya al rescate de los que la provocan, a costa de tanto sufrimiento.

Es lógico que Felipe reclame más política. Acaba de fundar un fondo de inversión con el que pretende captar entre 120 y 150 millones de euros para invertir en energías renovables, salud y tecnologías. Es decir, sectores en los que la política es determinante para el éxito de las empresas ya que sólo la coacción política y la subvención pueden permitir que empresas en algunos de estos sectores tengan éxito. Menudo fiera es el sr. X.