domingo, 13 de febrero de 2011

Los Goya

Espero que gane Buried. La película es buena, es arriesgada y demuestra que su director, Rodrigo Cortés es un cineasta que puede ser un director internacional, con temas que superan el paletismo secular de nuestro cine. Incluso el alabado Berlanga no deja de ser un cineasta que se basa en el costumbrismo español. Sus películas, salvo alguna como El verdugo, carecen del universalismo que las pueden hacer comprensibles por el público internacional.

Volviendo a los Goya, no hay más que ver el reportaje previo de TVE sobre el asunto. Icíar Bollaín, la línea oficial del Gobierno y crítica con Álex de la Iglesia, dice:

"¿Lo tenemos que hacer mucho mejor? también. ¿Tenemos que hacer cine que a la gente le interese? Por supuesto. Pero creo que es una riqueza de un país, una cinematografía y eso no sale así como champiñones después de la lluvia. Hay que cuidarlo, hay que protegerlo."

Es decir, subvencionenme señores del Gobierno, que yo soy progre como vosotros. Sin embargo, el joven y audaz Rodrigo Cortés dice:

"La única oportunidad por la que pasa el cine español parte de no llorar, parte de dejar de llorar, de dejar de quejarse y de asumir la personal responsabilidad que todos tenemos en aquello que hacemos.Es muy importante hablar de los mecanismos de venta y distribución en una empresa de fabricación de sillas, pero lo fundamental es hacer la mejor silla posible y a partir de ahí se podrá dar el segundo paso."

Este chico es un peligroso liberal que dice que hay que ganarse el favor del público haciendo un buen producto y dejar de llorar. ¿A que no le dan ningún Goya?

No puedo insertar el vídeo del reportaje de Informe Semanal. Se puede ver aquí
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