miércoles, 29 de diciembre de 2010

A pagar


El Gobierno ha anunciado una subida de un 10% en la tarifa eléctrica y todo el mundo se ha escandalizado. No entiendo bien por qué. Todo el mundo sabía que las tarifas que hemos venido pagando durante los últimos años, no cubrían unos costes de generación que eran muy altos por aquello de las renovables y de ser más ecologistas que nadie. Salvo Gabriel Calzada y algunos otros marginados, nadie dice lo que cuesta nuestro modelo energético y la población sólo puede decidir entre pagar o apagar. Esto no es más que otro de los ajustes que Zapatero le ha tenido que conceder a Merkel, Sarkozy y Obama para que los malvados mercados nos presten dinerito fresco el año que viene.

Según Gabriel Calzada, el déficit de tarifa acumulaba hasta 2008 casi 29 mil millones de euros, que unidos a los 4.600 de 2009 y a una cifra similar para 2010, suman la exorbitante cifra de 38 mil millones de euros, un 4% del PIB aproximadamente. Sólo este año nos va a suponer un 1% de déficit público, pues se mire como se mire, aunque las cuentas estén en los balances de las compañías eléctricas, la deuda es del Estado español. A esta cifra hay que sumar las primas a las renovables, que en 2009 supusieron unos 6.200 millones de euros.

Según el Ministerio de Industria, los costes eléctricos son un 17% más altos para la industria en España que en la media de la UE-27 y hansubido un 77% en los últimos 10 años. Gran gestión de nuestros gobernantes. En ese documento el mismo Ministerio que creó el problema de las renovables reconoce que el tema se le ha ido de las manos y que las energías sostenibles son insostenibles. Menos mal que hemos reducido las emisiones.


Y ahora vienen los partidos populistas, a ratos liberales, poniendo el grito en el cielo de un problema del que han sido cómplices por acción u omisión. El PP se lleva las manos a la cabeza por la subida, cuando ellos fueron los que implantaron el famoso déficit de tarifa en el año 2000. Todo ello, prolongado por un gobierno socialista que en lugar de eliminarlo encontró en él la vía para hacer ecologismo aparentemente barato (costes caros pagados a precios bajos). Hata que se ha acabado el dinero.

Es curioso que 6 años después de haber entrado el PSOE en el gobierno, diga Pepiño que el problema es la herencia recibida del PP. Se podía haber dado cuenta antes.