domingo, 23 de septiembre de 2007

Savater, Savater...


«La idea de España me la sopla», esto es lo que ha dicho el filósofo ilustre al que muchas veces he glosado en el blog por haber defendido tantas veces la libertad en contra de las amenazas de los terroristas. En lugar de España, prefiere el Estado igualitario.


Pues sí que estamos buenos, Savater. ¿De esta forma le haces la campaña a tu partido? Para votar a un partido al que España se la sopla, ya tenemos al PSOE. Para votar a un partido que quiere más intervencionismo del Estado, también tenemos al PSOE.


Sin haber sido nunca uno de esos que llevan las banderas de España hasta en los calzoncillos, ni pulseritas, ni polos con el ribete rojigualda, creo que la idea de España representa en estos momentos una idea de libertad contra la agresión de los nacionalistas, mentirosos, manipuladores y tergiversadores. Es la idea de España la que en el País Vasco y en Cataluña, algo menos en Galicia, puede proteger a tantos ciudadanos que están oprimidos cuando no por los terroristas, por el poder local en sus derechos individuales (rótulos, escuela, inmersión) en beneficio de una supuesta construcción nacional. España, sin embargo, como elemento integrador de todas sus particularidades es la única idea que puede proporcionar protección y derechos a todos sus habitantes.


Es más, las administraciones autonómicas también son parte de la administación del Estado y no garantizan eso que Savater predica. Además, no queremos ser iguales, sino libres. Y no somos libres si el Estado es grande y se inmiscuye en nuestros problemas.