lunes, 27 de septiembre de 2010

La herencia del franquismo


En los 32 años que van desde la aprobación de la Constitución hasta hoy, hemos tenido 12 años de gobiernos de "centro derecha" y 20 años de gobiernos socialistas. En realidad, hemos tenido 32 años de gobiernos socialistas con una alternancia de tres partidos en el Gobierno. Si acaso, hubo un efímero período liberalizador en tiempos de Aznar, a todas luces corto en el tiempo para introducir verdaderas reformas que impulsasen la libertad de los españoles. Salvo la privatización de algunas empresas públicas, no se consiguió mucho más.

Así, la educación y la sanidad siguen monopolizadas por el Estado, se mantienen los privilegios de colectivos con poder de presión como sindicatos, empresarios y banqueros, la pensión de los españoles sigue sujeta a los caprichos de los políticos, etc.

Esta situación de crisis económica que vivimos no es ajena a esta situación de esclerosis social y de intervención de lo público en lo privado. En España se puede decir que la mayoría mira al Gobierno esperando que llegue el maná salvador de los políticos.

Se dice que España es un país de izquierda desde el punto de vista sociológico y así parece ser por el resultado de las elecciones de todos estos años de democracia. Yo sostengo desde hace tiempo que esto lo dejó sembrado Franco. Desde dos puntos de vista: primero, alfombró el camino para que la derecha o lo que se parezca de alguna manera a la derecha sea mal vista y esté siempre asociada a lo detestable, el autoritarismo antidemocrático. De este modo, la izquierda tiene una legitimidad suplementaria como ya hemos visto en muchas ocasiones. El segundo es más sutil y es que el franquismo dejó en el subconsciente colectivo español el "mirar hacia arriba", el Estado al rescate y la falta de responsabilidad individual, típicas del fascismo.

Y todo esto, además, gobernado por los hijos de destacados falangistas como Bermejo, Chaves, Pajín, Bono, De la Vega. Lo que hay que aguantar.