martes, 7 de octubre de 2008

La Ilíada. Claves del rescate bancario

Leo en La Ilíada un pasaje que es perfecto para describir el riesgo moral en relación con el rescate bancario. En el Canto XVI, Patroclo, después de haber visitado a Aquiles para intentar conseguir su participación en la guerra contra los troyanos, se lanza a combatir contra Sarpedón. Zeus, protector de Sarpedón, le dice a Hera:

"¡Ay de mí! Sarpedón, el más caro para mí de los hombres, decreta el destino que sucumba a manos de Patroclo Menecíada. Entre dos ardientes deseos se debate mi corazón en las mientes: arrebatarlo vivo, alejarlo de la lacrimógena lucha y depositarlo en el pingüe pueblo de Licia, o hacerlo ya sucumbir a manos del Menecíada"

Le respondió entonces Hera, de inmensos ojos:

"¡Atrocísimo Crónida! ¡Qué clase de palabra has dicho! ¿A un hombre mortal y desde hace tiempo abocado a su sino pretendes sustraer de la entristecedora muerte? Hazlo, mas no te lo aprobamos todos los demás dioses. Otra cosa te voy a decir, y tú métela en tus mientes. Si envías vivo a Sarpedón a su casa, ten cuidado, porque en seguida algún otro de los dioses querrá enviar a su hijo lejos de la violenta batalla. Pues alrededor de la gran ciudad de Príamo luchan muchos hijos de inmortales, en quienes infundirás un atroz rencor. Pero si te es querido y tu corazón siente lástima por él, déjalo primero en la violenta batalla sucumbir a manos de Patroclo Menecíada, y en cuanto le abandone el aliento y la vida, envía a la Muerte y al dulce Sueño a que lo transporten hasta llevarlo al pueblo de la vasta Licia donde sus hermanos y parientes le harán solemnes exequias con una tumba y una estela: ¡ése es el privilegio de los que mueren!

Efectivamente, ya en tiempos de Homero unos dioses aconsejaban a otros que no ayudaran a los humanos más allá de lo que se merecían por su actuación humana. De la misma manera, el Estado, algo semejante al Zeus Crónida, por el poder que acumula aunque no duerma en el Olimpo, no debería ayudar de forma discrecional a unos banqueros sobre otros, a unos ahorradores sobre los demás.