sábado, 5 de junio de 2010

Flotilla pacifista

Semana de viajes varios, primero en Sudáfrica y luego en Inglaterra: Cambridge, Stratford-upon-Avon, Salisbury. Un recorrido más por la campiña inglesa. Hoy, en el camino desde Huntingdon, ciudad que data de 1205 y donde nació Cromwell, hacia el oeste, a Stratford, y antes de llegar a Kettering, hemos visitado el magnífico castillo de los Ashby. No es una más de entre las grandes mansiones que se encuentran en la campiña inglesa. Sobresale la iglesia del siglo XIII dedicada a Santa María Magdalena y los jardines. Desgraciadamente, el castillo está vedado para los visitantes. A los dueños no les hace falta compartir su palacio con el vulgo para sufragar el mantenimiento del lugar.

Los viajes me han impedido actualizar el blog y apenas he tenido tiempo tampoco de leer la prensa. Lo más destacado de estos días es el incidente del otro día en el que los israelíes abordaron un barco turco que intentaba burlar el bloqueo marítiimo a Gaza y que habían muerto unos cuantos "pacifistas" en el intento. Mal para Israel, por la pérdida de imagen que significa en este mundo dominado por los zapateros que en el mundo son.

El miércoles El Mundo, que en su editorial soltaba vitriolo antiisraelí, traía sendos artículos de David Gistau y de Salvador Sostres que daban el contrapunto al editorialista (¿infiltrado de Público o a sueldo de La Gaceta?). Este último:

No fue un ataque, fue una defensa. No era una misión humanitaria, era propaganda. No fue un crimen, fue un incIdente. No era la 'Flotilla de la Libertad', era un panfleto de Hamas. Israel no tiene que ser proporcional a la hora de defenderse, tiene que ganar. Israel no tiene que caer simpática, tiene que sobrevivir. No eran aguas internacionales, eran aguas bajo una jurisdicción especial en las que Israel tiene derecho a defenderse.

Aprovechando que estoy en Inglaterra, ayer leí en el Daily Telegraph un interesante comentario en el que dice que la culpa de esta situación es Israel. No, como no se cansan de repetir estos "turistas de la paz" porque Israel se parezca a los nazis o al apartheid, sino porque no ha sido capaz de contarle al mundo quiénes son los que integran estas flotillas de la paz. Y es verdad que Israel pierde la batalla en los medios de comunicación, como bien saben los terroristas de Hamás y de Hizbollah:

The failure, above all, is in what is now called (see last week’s column) “the battle of the narratives”. I am grateful to the latest Joint Doctrine Publication promulgated by our Chiefs of Staff (Security and Stabilisation: The Military Contribution) for two telling quotations. One is from the Principles of War, drawn up by Hezbollah, Hamas’s murderous cousins in the Lebanon. One principle states: ''The media has innumerable guns whose hits are like bullets. Use them in battle.’’ The other is from General Keightley, who commanded the ill-fated British operation in the Suez crisis in 1956. ''The one overriding lesson of the Suez operation,’’ he said, ''is that world opinion is now an absolute principle… and must be treated as such.’’

Y ahora ya sabemos de qué lado está Turquía, ese "aliado" de la OTAN y candidato a colarse en la UE.