lunes, 4 de octubre de 2010

Asimetría fiscal


Hoy leo en Cinco Días que la diferencia entre la tributación de un directivo entre Cataluña y Madrid puede llegar hasta los 21.000 euros. Eso sí, tiene que ganar 650.000 euros como mínimo, algo que sólo disfrutan unos pocos.


Creo que esto es muy bueno para España, pues por fin se verá que la política de las diferentes administraciones autonómicas tiene consecuencias diferentes en la economía de sus administrados. Los que quieran un sector público inflado e intervencionista, que lo paguen. Es un paso fundamental para que la gente se dé cuenta de que sus "derechos" tienen, como mínimo, una obligación fiscal.