sábado, 30 de enero de 2010

El cementerio


Entre todos los despropósitos de la política nacional, esta semana destaca el asunto del cementerio de residuos nucleares. Varios municipios se han postulado como candidatos a la instalación para intentar atraer empleo e inversión a sus deprimidas zonas. La demagogia no se ha hecho esperar y el espíritu populista de ambos partidos, en diversas versiones regionales ha surgido con fuerza. La meliflua Cospedal niega en Castilla La Mancha lo que su partido apoya a nivel nacional ante el miedo a una utilización partidista del asunto, haciendo el ridículo más espantoso. Igual que el chuletero Montilla, que aprobó el proyecto de cementerio cuando era ministro de Industria y ahora se niega a que se instale en Cataluña. Puro ejercicio de coherencia de nuestros políticos. Artur Mas también lo apoyó en el Congreso y lo niega para su arcadia nacionalista.
Para este tipo de cosas se tendría que hacer como en Inglaterra, donde crearon una Infrastructure Planning Commission en octubre para aprobar proyectos de infraestructuras controvertidos, como este que nos ocupa. Claro, que en todos sitios cuecen habas y al parecer, desde que fue creada, no ha podido hacer nada porque el inoperante Gobierno inglés no ha enviado todavía los criterios con los que evaluar dichos proyectos. Eso sí, el presidente cobra religiosamente su sueldo todos los meses. El Times traía un editorial en el que se burlaba de la situación en un simulado diálogo del presidente de la IPC con su secretaria, como en la famosa obra de Samuel Backett

Pitt: Anything in the morning post?
Secretary: Nothing. Again. Pitt: Then there is nothing to be done.
Secretary: Well, shall we go home then?
Pitt: Yes, let’s go. (They do not move)
Secretary: We cannot go.
Pitt: Why not?
Secretary: We’re waiting for the formal national policy guidelines on which to judge new projects.
Pitt: What is the purpose of these guidelines?
Secretary: They’ll strip local authorities of the power to delay the building of, say, nuclear plants.
Pitt: Have we been sent these formal guidelines?
Secretary: No.
Pitt: Why not?
Secretary: They’ve been delayed.
Pitt: Ah. Why are we here, that is the question.
Secretary: Nothing you can do about it.
Pitt: Except continue drawing my salary.