lunes, 18 de enero de 2010

Escapista

La entrevista a Zapatero ayer en El País es un ejercicio completo de escapismo, al que ya nos tiene bastante acostumbrados el personaje. Y no es que el director del periódico no pregunte y repregunte. Algunas muestras:

P. ¿Puede precisar qué quiere usted decir cuando habla de la solidaridad de la zona euro?

R. Solidaridad.

P. ¿Quiere decir dinero?

R. No, solidaridad razonable, ayudarles a que corrijan el déficit, ayudarles a que los tiempos no sean agobiantes, en fin, lo que se ha hecho muchas veces en el Pacto de Estabilidad, y mucho más con un país que está en una situación difícil.

...

P. Usted ha lamentado públicamente hace sólo 15 días haber tardado tanto en admitir que España estaba sumida en una grave crisis. ¿En qué momento preciso se dio cuenta de eso?

R. Éste es un tema sobre el que se ha escrito mucho. Y retrospectivamente sé que es difícil explicar los tiempos y los momentos, pero cuando tuvo lugar el famoso debate sobre si estábamos en crisis o en una desaceleración, nos estamos refiriendo al momento anterior al crack financiero.

P. ¿Septiembre de 2008?

R. Hasta ese momento teníamos un incremento del precio del petróleo, un incremento de la inflación y teníamos un crecimiento menor y algún problema ya manifestado en empleo, fundamentalmente porque el sector inmobiliario iba hacia abajo. Cuando estábamos en esa pendiente hacia abajo, pero todavía no dramática, no muy dura, es cuando se produce el crack financiero. El crack financiero provocó una recesión en todo el mundo y también, lógicamente, en España. En retrospectiva es difícil: primavera de 2008, ahí es cuando los síntomas empiezan a ser cada vez un poco peor; y ya la constatación evidente es en el verano; y la certificación universal en otoño de 2008.

...

P. ¿Y cuáles cree que han sido las consecuencias en la valoración de los ciudadanos?

R. La verdad es que no lo sé, son ustedes los que tienen que decirlo. Estuve el otro día releyendo unas cosas de Keynes, y la verdad es que un gobernante no es un analista económico. Los economistas suelen dedicarse a opinar de la economía pero no hacen economía, lo cual es una diferencia importante. Y yo estoy del lado de los que consideran que quien gobierna tiene la responsabilidad de lanzar mensajes de estímulo al país.

P. Y de confianza.

R. Y de confianza.

P. ¿Cómo se compatibiliza eso con que el 70% de los ciudadanos dice confiar poco o nada en el presidente del Gobierno?

R. Creo que eso está muy condicionado por la crisis económica, que es muy seria. Si no, no tendría sentido que el 78% confiara poco o muy poco en el líder de la oposición.

...

P. "La peor cifra de paro del PSOE será mejor que la mejor del PP". ¿Lamenta ahora esa profecía?

R. Vamos a esperar. Vamos a esperar. Hombre, es difícil, ¿no?

P. Difícil, no. Es imposible. La mejor cifra del PP fue diez y pico...

R. ...El once y algo. Todo es según la óptica con la que se adopte. Es verdad que hemos tenido ahora dos años muy malos para el empleo, pero no es menos cierto que veníamos de cuatro años muy positivos para el empleo, y debemos tener ahora la...

P. De cuatro, no, de 12.

R. Bien, hablo de manera singular, porque éstas son las paradojas que uno vive, ¿no? Siendo presidente del Gobierno llegamos a la tasa más baja de paro de la historia de nuestro país. Con lo cual, era un pronóstico factible si no hubiéramos tenido una crisis financiera que nadie esperaba y que nadie pronosticaba de la magnitud de la que hemos vivido.

...

P. ¿Salario mínimo?

R. Vamos a ver las circunstancias. Pero, desde luego, será de incremento.

P. El compromiso electoral...

R. ...No, no, es que es extraordinario, porque en los ocho años del Gobierno del PP lo normal era la congelación. Nuestra norma ha sido de subida y una subida del 30% en la anterior legislatura en el Salario Mínimo Interprofesional. Y he mantenido mi compromiso de no debilitar sino fortalecer la protección social en la época de crisis, fundamentalmente en materia de desempleo. Es verdad que hemos tenido un fuerte incremento del desempleo, pero no es menos cierto que hay 2.900.000 personas percibiendo una prestación por desempleo, lo que supone en torno a un 73% de cobertura de protección por desempleo. He mantenido mi compromiso -y no ha sido fácil, no ha sido fácil- de no restringir los derechos de los trabajadores, de no dejarme llevar por una fuerte presión ambiental.

P. ¿Por qué no ha sido fácil?

R. Porque hay una fuerte presión ambiental.

P. El ambiente no presiona ¿Por quién se siente presionado?

R. Es evidente que hay una parte de la opinión pública y de los actores económicos que han estado muy centrados en una idea, que es abaratar el despido. Ahora ya tienen al portavoz político, que hasta ahora ha estado escondido. Ahora Rajoy es el portavoz político de esa teoría de abaratar el despido. Y he mantenido mi compromiso con los trabajadores, que ni es justo ni es eficiente que ellos pierdan derechos para salir de la crisis. En definitiva, aquéllos que promueven abaratar el despido, sacar el despido de los tribunales, restringir la regulación laboral, responden al mismo leitmotiv que cuando defendían desregular el sistema financiero. Y sabemos que eso no da resultado. Abaratar el despido no es el camino para crear empleo, sólo provocaría más desigualdades sociales y menos protección a los trabajadores, sobre todo en un país donde todavía nos queda por avanzar en materia de protección social. El camino es crecer económicamente, ser competitivos, innovar, formación, educación: ése es el camino.

Este es el tipo que nos gobierna.