domingo, 21 de marzo de 2010

Wharton sobre España


Un día entero nevando en Chicago da para mucho más de lo que se podría esperar. Uno se puede pasar varios días en el Art Institute of Chicago, pero lo esencial se puede ver en una mañana bien aprovechada. Se dejará por ver todo la sección de arte asiático, llena de figuras de dioses hindúes y de budas, parte del arte contemporáneo y parte del arte americano. Lo verdaderamente importante que tiene el museo es una la colección de pintura que abarca desde el Renacimiento hasta el Impresionismo. El Greco, Rubens, Ribera, Murillo, Ingres, Caravaggio, Gentileschi, Goya, Ingres, preludian una espléndida colección de impresionistas muy bien representados: Monet, Manet, Renoir, Degas, Seurat, Pisarro, Van Gogh, están todos.
También se puede comprar, y mucho, en Chicago. Michigan Avenue es el paraíso de los centros comerciales donde están todas las marcas de ropa, las de lujo y las otras. Y entre tienda y tienda, uno puede sentarse a tomar un café y a leer o a surfear a web en el Border's que está enfrente del Water Tower Place. Ahí he leído este informe de la Universidad de Wharton que describe un panorama desolador del futuro económico de España:
Selling the public on sacrifices that are "extremely unpopular politically" is one of the biggest challenges Spain faces, notes Henisz. After all, the "best-case scenario is somewhere between five and 10 years of below-trend growth and above-average savings to pay off the debt overhang."
One of the key underlying problems is that all of the growth from the construction boom pushed up wages. "Low productivity growth in Spain relative to its competitors is what is really causing trouble right now," says Guillén. The only way for Spain to remain competitive is for the country "to increase productivity, because it cannot lower prices artificially through the exchange rate."
He adds that Spaniards will "see their standard of living come down as they restructure their economy. They will find a way in which they can compete globally." Over the next few years, there will be "a big readjustment, a big restructuring in Europe, and also in the United States ... as a result of the big changes that are taking place in the global economy."