miércoles, 5 de agosto de 2009

Crónicas americanas (IV). La felicidad


Estos periódicos norteamericanos no dejan de sorprender. El Rutland Herald de ayer traía en portada un artículo sobre unos profesores de la Universidad de Vermont que han ideado un algoritmo matemático que permite medir el nivel de felicidad en el mundo. El mecanismo es bien sencillo, analizan millones de palabras (en inglés) que aparecen en los blogs de internet y twitter y a partir del patrón de uso de determinadas palabras, asociadas con la felicidad, pueden hacer un mapamundi de tan sutil concepto. El método, a pesar de su procedencia universitaria, tiene sus carencias, como asociar la felicidad del mundo a la de aquéllos que escriben blogs en inglés o la asociación de un estado de ánimo tan difícil de definir al uso de determinadas palabras, lo cual no deja de ser dudoso. Muy dudoso.


La debilidad del estudio, sin embargo, es manifiesta cuando más adelante en el artículo se puede leer lo siguiente:


Since the professors began their experiment, the happiest day on record was Barack Obama's Nov. 4 victory in the presidential election.
The saddest day came in late June, when pop icon Michael Jackson passed away.


Esto es como si este estudio se hubiera hecho en España y el día más feliz de los últimos tiempos hubiera sido la elección de ZP como presidente o la muerte de Rocío Jurado, el día más triste.


Por lo que se ve los americanos también tiran el dinero.