viernes, 7 de agosto de 2009

Crónicas americanas (VII). El mal sindical


Los USA tienen el mismo mal sindical que los españoles. La injerencia sindical en las relaciones entre empleados y patronos tiene consecuencias nefastas tanto en España como en EE.UU.

El WSJ traía un editorial sobre el efecto perverso que tiene sobre la enseñanza la regulación y la intromisión sindical. Cuenta el caso de un colegio en Baltimore, MD en el que han conseguido las mejores notas en los exámenes que regularmente hace el Gobierno. Eso, a pesar de ser un colegio al que llegan niños con un retraso escolar de uno o más años. ¿Cómo lo consiguen? Con exigencia y trabajo duro. Los niños empiezan a las 7:30 y terminan a las 5. Además, van al colegio los sábados alternos. Pues bien, parece que eso se va a acabar porque la ley de Maryland exige que los profesores estén afiliados al sindicato, que exige que el colegio pague a sus profesores un 33% más que al resto de profesores de Maryland para compensar por el exceso de jornada, aunque ahora cobran un 18% más. Dado que el colegio ni los padres se pueden permitir subir el salario a los profesores, el colegio va a volver al horario normal y tendrá que despedir a los profesores que trabajaban con los alumnos más difíciles.


The actions of the teachers unions in both Baltimore and New York make sense from their perspective. Unions exist to advance the interests of their members. The problem is that unions present themselves as student advocates while pushing education policies that work for their members even if they leave kids worse off. Until school choice puts more money and power in the hands of parents, public education will continue to put teachers ahead of students.