sábado, 17 de abril de 2010

¡No pasarán!


Con esto de las acusaciones de Garzón se está develando la verdadera faz de nuestro Gobierno y sus progres. Al parecer, según el aquelarre antiliberal, que no antidemocrático de la Complutense (la democracia, gobierno del pueblo permitiría la injerencia del Gobierno y de la mayoría sobre las leyes; el Estado liberal pone la ley sobre las mayorías para defender a las minorías), algunos ciudadanos están deslegitimados en origen para querellarse contra un progresista como Garzón. Si no tienes el marchamo que dan los progres, no tienes derechos ciudadanos, como es el de reclamar justicia en los tribunales.

Es más, en el momento en que un tribunal como el Supremo admite a trámite una querella de esos apestados sociales, se convierte en un torturador y un enemigo de la democracia y heredero del franquismo. De la misma forma, un juez o un político con el reconocido marchamo otorgado por la denominación de origen progre permite saltarse las leyes.



Estos quieren volver a gritar ¡No pasarán! como hace setenta años ahora que parece que el desgobierno de Zapatero puede hacer que la derecha gane otra vez las elecciones.