domingo, 15 de febrero de 2009

La ola

Se me habían quedado algunas películas sin comentar. Hoy parece ser el día para comentar alguna más.



La ola es una buena película alemana que narra la historia de un experimento social de un profesor de un instituto alemán de secundaria con sus alumnos. Se basa en un hecho real ocurrido en California, llamado The Third Wave.

En una clase sobre la autocracia, se plantea el debate sobre si un movimiento como el nazismo podría revivir en la Alemania actual. Entonces, el profesor va convirtiendo a los alumnos en un obediente grupo que obedece sin rechistar sus órdenes. Como siempre, surgen voces disidentes que abandonan la práctica y que luchan contra la imposición del profesor, pero la mayoría, incluso algunos que al principio no se sentían atraídos por la idea, sucumben al poder subyugante de la fuerza del grupo, a sentirse parte de algo más grande que uno.

El experimento va mostrando en el corto plazo de una semana cómo el grupo se va transformando, va tomando conciencia de sí mismo y cómo actúa frente a aquéllos que están fuera del grupo y no comparten sus ideas. Se muestran diferentes estereotipos de personajes, desde el muchacho que encuentra en el movimiento su única razón de existir, con un resultado trágico, hasta los que, sin mucha personalidad, se dejan llevar sumisamente por el grupo. Curiosamente, los alumnos rechazan el nazismo, pero ese rechazo no se basa en una reflexión sobre sus causas y efectos, sino la consecuencia de un estado de opinión que rechaza el periodo nazi como algo ominoso en la historia alemana. Ellos, sin quererlo, están a punto de convertirse en un grupo totalitario que rechaza todo aquello que se sale de las pautas establecidas por él.

Se entiende bien cómo sería el surgimiento del nazismo en una sociedad atribulada, necesitada de un líder que la saque del marasmo, con muy poca confianza en cada uno de sus individuos. Y la terrible situación a la que puede llevar el poder uniformizador del grupo que tacha de enemigo a todo disidente. Y todo enemigo de la sociedad debe ser puesto a buen recaudo, en la cárcel o, mejor, exterminado. Es el origen del totalitarismo de siempre, que esta película nos recuerda que no está tan lejos y que siempre se viste de buenas intenciones.