martes, 9 de febrero de 2010

La conjura judeo-masónica


Ayer, mientras la vicepresidenta Salgado estaba en Londres intentando tranquilizar a los inversores internacionales acerca de la solvencia de España para reducir el "ruido" de la semana pasada, el inefable Pepiño declaraba en la Cadena SER que hay una campaña para demonizar a Zapatero:
Ante la caída de la Bolsa, la apertura de los mercados este lunes ha sido otro de los focos de atención. Nada de lo que está ocurriendo, incluyendo editoriales extranjeras, es ocasional. Todo corresponde a un objetivo, la crítica es importante. En este momento hay una ataque al euro y hay que dar una respuesta, la situación de nuestro país es excepcional, pero no es distinta a la de los países de la zona euro, además de la crisis aquí ha estallado la burbuja del ladrillo, de una cultura de la época de Aznar de apostar por la especulación, un millón de trabajadores que se han ido al paro. Nosotros tenemos una parte de responsabilidad, pensamos que había tiempo para el cambio del sistema y nos hemos dado cuenta que teníamos que haber ido más deprisa", respondía el ministro.

Conspiración internacional contra Zapatero, especuladores sin piedad, el euro cercado, llama a rebato el "perfeto" Pepiño.

Hasta el zapateril Antonio Casado escribe hoy en El Confidencial contra el ministriño:

La teoría de la conspiración, como la manía persecutoria, el caldo de cerebro o los delirios de grandeza, produce monstruos. Blanco nos dejó ayer una de esas criaturas. Dice que España está siendo víctima de los especuladores, verdaderos causantes de la crisis de 2008, cuyas turbias maniobras se desatan en venganza por las tesis reguladoras de Zapatero. No perdonan que, al igual que Obama, quiera poner orden en los mercados y regular el funcionamiento de sus agentes para impedir que sigan haciendo de las suyas.

Pero no sólo es la pérfida Albión la que carga contra los pobres hispanos. Toda la prensa europea publica noticias sobre nuestra situación económica, de la que parece que algunos se han dado cuenta estos días. Atención al blog del cronista parlamentario de El País. En su entrada de hoy, recoge las críticas que aparecen hoy en la prensa europea:

Il Riformista, Italia,

“Zapatero, acaso la última bandera del socialismo de gobierno en el Viejo Continente, se encuentra en el momento más difícil de su historia política, después de que España se haya visto involucrada en la grave crisis del mercado laboral. Un verdadero temporal”.

La Stampa, Italia

"Recesión. España en números rojos, va a la guerra del euro"

Libération, Francia,

“Durante mucho tiempo utilizada como modelo, España, ahora criticada por todas partes, ha perdido la confianza de los mercados”.

“El gobierno Zapatero, que subestimó la crisis, multiplica los pasos en falso

Tras quince años de brutal prosperidad interrumpida por la crisis financiera mundial y el hundimiento del sector inmobiliario, España no consigue levantar cabeza. La recesión se mantiene desde hace casi dos años. El optimismo de José Luis Zapatero, que subestimó la intensidad de la crisis, no hace más que irritar a la opinión entre los medios empresariales e incluso entre las filas de su partido.