martes, 19 de junio de 2007

Cines, garbanzos y una ministra


Ayer hubo un cierre de los cines en protesta por la ley del cine que les obliga a programar películas europeas (principalmente españolas y que nadie ve) cada cierto tiempo y que suponen para el sector una pérdida de ingresos de 1.000 millones de euros anuales. Eso para este sector es lo mismo que decir de beneficios ya que una vez abierta la sala, con los costes ya incurridos, todo ingreso es beneficio.




Dado que las salas de cine son para el sector lo mismo que los supermercados para los alimentos, sería como si el Gobierno obligara a reservar un espacio en las estanterías de los supermercados para proteger algún producto nacional, como los garbanzos. Es decir, que si los garbanzos españoles (negros y con bichos, con un sabor a rancio, como nuestras películas) se vendieran peor que los norteamericanos (todas estas regulaciones hay que hacerlas contra lo norteamericano), habría que reservar grandes lugares en los lineales de los supermercados para promocionar nuestros fabulosos garbanzos.

Buceando por internet he encontrado una comparecencia de la ministra de "kultura" que no tienen desperdicio. Entresaco algunos párrafos de la nota de prensa del Ministerio de la Presidencia sobre la rueda de prensa del Consejo de Ministros.
Sra. Calvo.- El cine seguramente es el elemento más potente, más rápido, y muy completo para generar bienes culturales en la sociedad moderna y para dar la imagen seguramente también más rápida y certera de un país y de su cultura. Ésa es la razón por la que el Gobierno no quería perder el tiempo disponible en esta Legislatura para tomar decisiones que eran necesarias, necesarias y urgentes; necesarias por el vértigo con el que el cine español se tiene que ir incorporando en la revolución tecnológica y en los cambios de hábito del consumo del cine de la ciudadanía; y, además, rápido porque a partir de la Directiva de Televisión sin Fronteras en el contexto europeo otros países han tomado decisiones parecidas a las nuestras adaptadas a su modelo y a su espacio propio, pero en una competición en la que el cine español, dentro del cine europeo, tenía también que tomar, repito, decisiones y encontrar equilibrios.

Merece la pena leerla entera para ver el nivel de esta gente que nos gobierna. Me voy a abonar a esta nota de prensa para entender a dónde se van los impuestos que pago.