viernes, 29 de junio de 2007

Relato de la indignidad (II)


Después de unos días un poco caóticos con pintores en casa, vida de hotel y viaje, acometo la segunda parte de lo que ETA cuenta acerca de las negociaciones con el Gobierno.


El reportaje de 24 de junio comienza echándole la culpa al Gobierno de la ruptura de la tregua. Así puede justificar ante los suyos lo que pueda venir en forma de asesinatos. Dicen que el Gobierno resistió ante los terroristas y no cedió en los aspectos políticos que reclaman.


El PSOE dijo no al acuerdo político tras comprometerse ETA a desmantelar sus estructuras militares como consecuencia del proceso


El pasado 21 de mayo se celebró la reunión definitiva de este intento de proceso de resolución. Ese día sólo se reunieron las delegaciones de PSOE y Batasuna. La primera rechazó el acuerdo político que se le proponía. Días antes, ETA se había comprometido, ante los mediadores y cualificados observadores internacionales, a «desactivar la lucha armada y desmantelar sus estructuras militares» si se lograba un compromiso global y el proceso se llevaba hasta el final. El Gobierno se negó incluso a recoger ese texto. Tras el no al acuerdo político, la negociación se dio por finiquitada.

Según los terroristas, el Gobierno había aceptado cualquier acuerdo político que adoptaran los partidos vascos. Igual que lo de Cataluña con el Estatuto. Pero engañar a ETA es más difícil que engañar a Carod, a Mas y a Maragall.


Casi dos años después de que Gobierno y ETA suscribieran el compromiso de aceptar el acuerdo político que alcanzaran los partidos vascos, el pasado 21 de mayo el PSOE rechazó en una ciudad europea la última propuesta presentada por Batasuna.


Y lo que es peor, el periódico cuenta que ETA siguió planteando el camino para la "paz de ETA". Lo he dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo, Zapatero siempre nos ha dicho que el "proceso" sería "largo, duro y difícil" y que esos adjetivos nos los dice a nosotros, los españoles, los que no queremos claudicar frente al terrorismo.


El texto presentado por ETA incidía en que el acuerdo político haría que el conflicto fuera superado. Apuntaba que en él se deberían incluir los principios acordados en el año 2005, con el preámbulo y las aclaraciones correspondientes (fijadas también por escrito entonces). Como bases para el consenso, ETA cita dos: la unidad territorial de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa con un único marco jurídico-político que debe ser refrendado por el pueblo, y el derecho de la ciudadanía vasca a decidir su futuro. Ambas cuestiones se hallan recogidas en la llamada Propuesta de Marco Democrático presentada por la izquierda abertzale en el Pabellón Anaitasuna de Iruñea.
La organización armada plantea incluso un calendario definido para desarrollar los cambios necesarios: la legislatura estatal que debe arrancar en 2008 y concluir en 2012. Propone que todo se haga partiendo de la legalidad vigente, pero que ésta sea modificada en lo que sea preciso, de modo que no siga suponiendo un límite para la voluntad de la ciudadanía vasca, sino la garantía de su ejercicio.


Atención a lo que dicen aquí. En 2005 el Gobierno había acordado unos principios: anexión de Navarra y autodeterminación (derecho de ciudadanía vasca). Y se plantea la próxima legislatura para conseguirlo. Recuerden, largo, duro y difícil. Es imprescindible que Zapatero no gobierne en la próxima legislatura si no queremos que despedace España más de lo que lo ha hecho en esta legislatura.


Si alguien tiene estómago suficiente, que lea todo el reportaje y sienta el profundo asco de un Gobierno que miente a los ciudadanos después de los muertos de la T4 y sigue "intentándolo" a pesar de que las posturas deberían ser irreconciliables. Nada es imposible para Zapatero.


El Gobierno sigue diciendo que no hay que creer a ETA, aunque ellos son los primeros que la creen cuando dice que va a hacer una "tregua".