sábado, 16 de junio de 2007

Más sobre la libertad


En el ensayo introductoria de Berlin leo esto:

“La neurosis de nuestro tiempo es la agorafobia; a los hombres les aterroriza la desintegración y la ausencia de dirección: piden, como los hombres sin amo de Hobbes en estado de naturaleza, muros para contener la violencia del océano, orden, seguridad, organización, una autoridad claramente delimitada y reconocible, y se alarman ante la perspectiva de una libertad excesiva que les arroje a un inmenso y desconocido vacío, a un desierto sin caminos, mojones ni metas.”

Y también esto otro:

“La solución de Mill no es revolucionaria. Para que la vida humana se haga tolerable, la información debe centralizarse y el poder diseminarse. Si todo el mundo sabe lo más posible y no tiene demasiado poder, podemos evitar un estado que “empeñezca a sus hombres”, en el que “exista un dominio absoluto del jefe de gobierno sobre una congregación de individuos aislados, todos iguales pero esclavos”. Con hombres pequeños “ninguna cosa grande puede ser realizada”. Los credos y formas de vida que “comprimen”, “atrofian” y “empequeñecen” a los hombres encierran un terrible peligro. La aguda conciencia que existe hoy en día de los efectos de la deshumanización de la cultura de masas, de la destrucción de verdaderos proyectos, individuales y comunes, mediante el procedimiento de tratar a los hombres como criaturas irracionales que pueden ser engañadas y manipuladas por la publicidad y los medios de comunicación de masas –“alienados” de los proyectos básicos de los seres humanos al quedar expuestos a la acción conjunta de las fuerzas de la naturaleza y de la ignorancia, el vicio, la estupidez, la tradición y, sobre todo, el autoengaño y la ceguera institucional.

¿Les suena a algo esto que describe Isaiah Berlin? Información descentralizada y poder centralizado en Zapatero, Rubalcaba, Pepiño, Zaplana, y demás “inteletuales” (no es una errata). El tomate, Salsa Rosa, Tómbola, Mira quién baila, etc. Es todo un complot contra el individuo para salvar a la humanidad.

Ayer decía mi padre una famosa frase de no sé quién: “desconfío de la sabiduría que es la suma de la ignorancia de muchos individuos”. O algo parecido a esto.