miércoles, 21 de noviembre de 2007

Chesterton


Chesterton es un gran escritor inglés, atípico dentro de los escritores de su tiempo y de su país, católico en un país de anglicanos, defensor del humor, de la extravagancia, de la libertad de criterio y de la poesía frente a la rigidez de sus compatriotas. Famoso por su personaje el Padre Brown y por dos novelas: El hombre que sabía demasiado y El hombre que fue Jueves, escribió múltiples novelas y ensayos sobre temas muy variados, desde la religión hasta la literatura. Últimamente se están publicando muchas de sus obras en las editoriales Valdemar y El Acantilado. De esta colección he leído últimamente una colección de ensayos titulada Correr tras el propio sombrero y otros ensayos, del que entresaco estos dos párrafos:


"La clave de cualquier privación es que acentúa la idea del valor; y tal vez sea ésa, después de todo, la respuesta al acertijo de la muerte. Quizá en un mundo mejor pudiéramos poseer permanentemente y maravillarnos permanentemente de nuestras posesiones. En algún extraño lugar, más allá de las estrellas, tal vez podamos poseer y disfrutar al mismo tiempo. Pero en este mundo un fallo en la raíz misma de la psicología nos recuerda que algo es nuestro debido a que puede desaparecer. Para nosotros el premio de la vida es el grito noble y glorioso de los moribundos: "morituri te salutant". En las esquinas del templo humano de la felicidad hay un cojo que apunta hacia un camino, un ciego que adora al sol, un sordo que escucha a los pájaros y un muerto que loa a Dios por la creación."

"Rechazo, con gestos violentos, esa democracia deprimente y maliciosa que consiste en declarar que un trono no es más que una silla. La verdadera democracia consiste en declarar que toda silla es un trono."

Continuará...