lunes, 26 de noviembre de 2007

Y van siete


El sábado fui a la manifestación de la AVT, como ya había anunciado. Sólo ver los vídeos que colgué en el blog el viernes, me convenció de vencer la pereza de salir pronto de casa para pasar la tarde del sábado pasando frío caminando por las calles de Madrid. No sólo yo pensé en apoyar con mi presencia la manifestación de las víctimas, sino que otros muchos, como yo pensaron lo mismo. No sé si eran quinientos cincuenta mil como dice la Comunidad de Madrid o noventa y ocho mil y pico como dice el Gobierno. Lo que sí sé es que éramos muchos y que el panorama de la calle Génova desde Colón era impresionante. Un mar de banderas españolas, de las constitucionales, llenaba la calle. Los más ocurrentes llevaban carteles increpando al presidente traidor.

El País titulaba ayer su pie de foto algo así como que las alusiones e increpaciones a Zapatero dominan la manifestación de las víctimas. ¿Acaso EP no se ha enterado de que la manifestación es contra la política del gobierno en relación con ETA y contra la política de negociación con los terroristas que el Gobierno ha patrocinado? Qué poca perspicacia. Por lo menos, en la fotografía que publican en portada se ve que la manifestación había tenido una gran afluencia de público y no se veía ninguna bandera con el águila de san Juan. Seguro que el fotógrafo no encontró la bandera que buscaba y que, sin duda, habría estado en la portada del periódico.

Lo que no me gusta de estas manifestaciones, son los reiterativos discursos al final. Creo que con la lectura de un manifiesto en cinco minutos bastaría. En todos los discursos se dijo lo mismo y nos tuvieron más de media hora escuchando los mismos mensajes. Especialmente mal habla el presidente de la AVT, Alcaraz. Es realmente tremenda la mala dicción que tiene este hombre, que en momentos recuerda a Pepiño Blanco. Tiene un mérito tremendo el trabajo que ha hecho para movilizar a la sociedad contra la negociación contra ETA, pero sus discursos son tremendamente malos.

Me ha gustado la referencia que hace el Capitán Trueno sobre la citada manifestación. Y también la de este otro blog.

Me alegro de haber ido y tengo la convicción de que estas manifestaciones han permitido contener la reforma de la nación que Zapatero ha intentado hacer en esta legislatura y que esta resistencia permite que todavía alberguemos esperanzas para que en las próximas elecciones no gane el PSOE. A pesar de toda la demagogia, del cordón sanitario para aislar al PP y a la derecha democráticam las elecciones no están claras. Por eso, no entiendo la ausencia de Rajoy de la manifestación. La de Gallardón no extraña. Es más, cuando pasábamos por delante de la sede del PP en Génova alguno empezó a gritar "sí, sí, sí, que venga Sarkozy". Eso es, externalicemos nuestro gobierno a Francia.