miércoles, 14 de noviembre de 2007

Intentar ser un estadista


Z quiere ser un estadista y pasar a la Historia como tal (yo, con tal de que pase a la Historia, me conformo con que lo haga como estadista). Tras analizar el incidente de la cumbre, creo que el reparto de papeles que parece que pactó con el Rey es humillante para éste. En un tándem negociador, normalmente el que hace de chico malo es el que está en una posición inferior, en este caso, el presidente del Gobierno y no el Rey. El Rey no puede quedar como un maleducado, aunque sea delante de un tipejo tan impresentable como Chávez. El que se tenía que haber levantado y haberse ido de la cumbre debió ser el presidente del Gobierno y no el Rey.

Pero Zapatero quiere aparecer como el estadista que defiende los intereses de España frente a los ataques de un dictador. De esta forma mata varios pájaros de un tiro porque además se desmarca de Chávez, al que le ha proporcionado mucha más atención de la necesaria durante la legislatura y ahora estorba como socio en política exterior. Aparentemente, porque realmente, la cosa sigue igual.

¿Cómo puede ser que el Gobierno no sea capaz de defender la dignidad del Rey y de España cuando Chávez dice que el Rey conocía el golpe de Estado de 2002 contra él? Porque de lo que se trata no es de defender a España, sino de dejar mal al Rey.