sábado, 19 de abril de 2008

Gorbachov


La reunión en la que he estado en EE.UU. fue clausurada ayer por Mijail Gorbachov, el ex-presidente ruso. Siempre es interesante escuchar a personalidades de renombre. En otra ocasión tuvimos a Colin Powell y hace unos años a Rudolph Giuliani, después del 11-S, claro.

Gorbachov me decepcionó ayer. Quizás fuera porque hablaba en ruso con traducción simultánea, lo cual le quita viveza y cercanía al discurso, pero también me decpecionó el discurso, que se centró demasiado en la visión del mundo que él tiene, lo cual es en cierta forma irrelevante. Sin embargo, no habló prácticamente nada de la transformación que intentó hacer en la Unión Soviética y cuál fue el camino que le llevó a la glasnost (transparencia) y a la perestroika (reestructuración). Por lo poco que contó de este proceso, influyó más la descomposición y la ruina económica de la Unión Soviética que un convencimiento moral de la maldad del sistema comunista. Dijo que toda su familia era del Partido Comunista y miembros destacados del Politburó y que él de joven era un estalinista convencido. Es decir, que comprendía y compartía los métodos estalinistas de depuración y acoso al individuo como forma de gobernar. Tres factores dijo que fueron los que llevaron a la descomposición de la U.R.S.S.: el bajo precio del petróleo y la carrera de armamentos, primero y, luego, el retraso en reformar el Partido Comunista y el mantenimiento del sistema central de planificación y de control político de un país tan gigantesco como ese.

Pero no fue éste el centro de su conferencia. Se centró en los problemas actuales del mundo y aquí es donde personalmente creo que erró: el cambio climático, plagado de lugares comunes con poca base científica y la situación geopolítica, asunto en el que bronqueó a los norteamericanos por su actitud imperialista y unilateral en la resolución de conflictos. Dijo que, tras el fin de la guerra fría se había perdido una oportunidad de oro de conseguir un Nuevo Orden Mundial más pacífico y mejor para la humanidad en su conjunto y atribuía esa responsabilidad principalmente a los norteamericanos. Alertó sobre los peligros de la carrera de armamentos y cómo el incumplimiento de los acuerdos sobre control de armamentos por parte de las grandes potencias había restado autoridad moral para controlar el desarrollo de armas nucleares por parte de otros países.

En este sentido, criticó con dureza la política militar norteamericana, el enorme gasto militar que tiene este país y el poder del conglomerado militar industrial que parece que domina las decisiones prespuestarias de la Administración Bush. Y es cierto que el gasto militar norteamericano es muy alto y que está lastrando la economía. Sin embargo, ha sido más alto en otras épocas y más en relación con el PIB como se puede ver en este gráfico. Está ahora en los niveles de 1988, justo antes de la caída del muro, mientras que el PIB ha pasado de 5 a 13 billones de dólaresen estos 20 años, es decir, que el gasto militar es menos de la mitad de lo que era en relación al PIB. ¿Necesitará Estados Unidos su "perestroika"? Probablemente, sí, pero a diferencia de la antigua Unión Soviética, no hay que hacer una glasnost, primero.

En definitiva, la conferencia de Gorbachov me decepcionó. Me pareció muy general y tremendamente crítica con los norteamericanos, lo cual no está mal, si no se dan argumentos sólidos más allá de lo que puede salir en un artículo de El País. Además me decepcionó porque ligó el terrorismo internacional a la situación de pobreza que se vive en los países islámicos. Y esto, además de ser un lugar común, es completamente falso, como demuestra el hecho de que los países más pobres no son los que exportan el terrorismo ni los terroristas.

Eso sí, la gente le aplaudió más de lo que habrían aplaudido a un ídolo del rock. Y es que lo antiamericano vende hasta en Estados Unidos.

Nota: la foto es mía.