martes, 21 de abril de 2009

El socialismo americano

Hace unos días dije que me parecía que la crisis era una conspiración de los gobernantes para controlar a los individuos. Y así parece que es efectivamente. El gobierno americano aprobó un "plan de rescate" (ojo a las palabras, que no son inocentes) multimillonario para reactivar una economía "en descomposición". El plan prevé cuantiosas inversiones en infraestructuras que no se realizarán hasta dentro de unos cuantos años y que por tanto no van a poder contribuir mucho al crecimiento inmediato de la economía. A pesar de que el estímulo probablemente no haya llegado a la economía todavía, Obama y Bernanke ven signos de recuperación.

Por si quedaban dudas de que este plan no es un plan de estímulo económico sino un gigantesco plan intervencionista, ahora Obama tiene intención de que los receptores del dinero del rescate no puedan devolver el importe prestado por el Estado norteamericano. El Estado sólo aceptará que las entidades devuelvan el dinero prestado si es bueno para el "sistema", aunque su salud financiera lo permita. De esta forma Obama se asegura que podrá quitar y poner directivos, dirigir sus decisiones, etc. Todo por el bien del sistema.

Según el Financial Times:

Strong banks will be allowed to repay bail-out funds they received from the US government but only if such a move passes a test to determine whether it is in the national economic interest, a senior administration official has told the Financial Times.
“Our general objective is going to be what is good for the system,” the senior official said. “We want the system to have enough capital.”


The official, meanwhile, said banks that had plenty of capital and had demonstrated an ability to raise fresh capital from the market should in principle be able to repay government funds. But the judgment would be made in the context of the wider economic interest. He said the government had three basic tests. It needed first to “make sure the system is stable”. Second, to not create “incentives for more deleveraging which would deepen the recession”. Third, to make sure the system had enough capital to “provide credit to support the recovery”.