sábado, 11 de abril de 2009

Un ministro

Por curiosidad, me asomé el otro día al inefable blog del flamante ministro de Fomento. Es impresionante que un hombre así haya llegado a ministro. Qué cursilería, qué inanidad.

Pero esta noche no quería faltar a nuestra cita. Ha sido un día importante para mí y abre una nueva etapa en mi vida que quiero compartir con vosotros desde el primer momento. Ya os he comentado en otras ocasiones que este cuaderno me ha sido muy útil. Me ha permitido conoceros y que me conozcáis un poco más. Me obligó a familiarizarme con un mundo poco conocido para mi hasta entonces para comentar lo que quería o lo que me obligaba la actualidad. Hay veces que no he sido capaz de completar algo y he tenido que dejarlo para el día siguiente. Pero, más allá de mis obligaciones políticas, habéis sido vosotros los que siempre me ha dado los ánimos necesarios para no faltar al compromiso que habíamos adquirido entre todos. Y me gustaría que siguiera siendo así.

No sabéis hasta qué punto me habéis obligado a disciplinarme para mantener lo más al día posible este cuaderno que hemos compartido. En lo que no os he fallado nunca ha sido al leer vuestros comentarios. Reconozco que hubiera sido muy egoísta por mi parte recibir opiniones sin dar ninguna a cambio. Pero, a veces, es sólo lo que me apetecía: leeros.