lunes, 21 de enero de 2008

Justicia, al fin y al cabo

Hoy, mientras las bolsas de toda Europa se desplomaban, la Justicia española ha plantado cara a los políticos. A pesar del Gobierno.

Finalmente, el Supremo no ha acogido la tesis del fiscal y del abogado de Atutxa, Alberto Figueroa. De haberse producido una decisión contraria se hubiera tratado de la primera vez que se aplica esta doctrina a un caso distinto al de Botín. En las mismas circunstancias se encuentran hoy otros casos, como el que se tramita contra el lehendakari Juan José Ibarretxe, por reunirse con miembros de la ilegalizada Batasuna, y el denominado "caso Bórico" contra determinados policías por falsear informes sobre los atentados del 11-M.

El Supremo no ha seguido la doctrina Botín y sí ha admitido la acción popular. Sólo Botín puede quedar impune.

Ahora dirán que Manos Limpias es un sindicato de ultraderecha y que su fundador o inspirador es admirador de Blas Piñar. Enhorabuena. Lo ilustro con este vídeo de un valiente en Zizurkil.