jueves, 31 de enero de 2008

Más intervencionismo, más impuestos


Son muchas las voces entre los progres que están alertando de los peligros de las bajadas de impuestos que cuales tómbolas de feria ofrecen los políticos en campaña. El peligro está según ellos de que estas ofertas electorales nos van a llevar a una degradación de los servicios sociales, los cuales ya son muy precarios en España.

Por ejemplo, hoy en El País escribe un tal Ignacio Zubiri, catedrático de la Universidad del País Vasco sobre un artículo titulado Rebajas fiscales peligrosas. Empieza diciendo que el proceso de reducciones fiscales no ha parado de reducirse en España en los últimos años. Como ya demostré en su día, los impuestos, en lugar de bajar han subido en España, con el PP y con el PSOE.

Luego dice que los impuestos en España son muy bajos. A mí me parece una barabridad lo que pago. En cualquier caso, la presión fiscal en España es más alta que en Alemania, Canadá, Australia, Suiza, Japón y Estados Unidos, por poner algunos ejemplos. Por otro lado, dice que nos faltan servicios públicos pero que la gente no percibe que la bajada de impuestos suponga una merma en la oferta de servicios públicos por parte del Estado. Es más, como no hay una bajada, sino una subida de impuestos de hecho, los servicios públicos pueden aumentar y el Estado, es decir, los políticos, pueden seguir metiéndose en nuestras vidas impunemente.

Después, el ínclito catedrático dice que no hay incentivos fiscales en el mundo globalizado. Probablemente este señor no sabe que muchas empresas están radicadas en Suiza o en Irlanda por los menores impuestos que tienen en estos países. O ponen una oficina de compras en Hong Kong que revende a filiales en terceros países, creando unos beneficios artificiales que tributan menos. Desconoce este bienintencionado catedrático la continua búsqueda de la eficiencia fiscal por parte de las empresas y el dinero que se gastan en expertos fiscales.

En definitiva, que nos suban los impuestos, que el Estado se meta más en nuestras vidas y que recorte nuestra libertad. Así, Zapatero podrá devolvernos graciosamente, cuando él lo considere conveniente , 400 euritos. Primero nos expolia y luego nos da una dádiva. Como decía el otro día Juan Manuel de Prada, es un símbolo de dominación como la de los antiguuos romanos que primero saqueaban el grano a los pueblos conquistados y, cuando estaban hambrientos, les repartían el pan.

Menudo catedrático.