lunes, 10 de marzo de 2008

El PSOE gana las elecciones


La victoria del PSOE es inapelable. Ha conseguido más de 11 millones de votos, creciendo en votos y en porcentaje sobre las anteriores elecciones y mantiene su ventaja en escaños sobre el PP. Siendo el número de escaños mayor que en la legislatura anterior, podrá gobernar con menos hipotecas que las que ha tenido esta legislatura.

A mí me parece inexplicable desde mi punto de vista, por lo que voy a hace un ejercicio de abstracción para intentarlo al menos. Si se analizan los resultados, está claro que son tres las Comunidades en las que el PSOE gana las elecciones: Cataluña, País Vasco y Andalucía. En Cataluña, la diferencia entre ambos partidos es abismal, más de un millón distancian al PSOE del PP. En el País Vasco, la diferencia es de más de doscientos mil votos y en Andalucía son seiscientos mil los votos. En total, un millón ochocientos mil votos y 35 escaños.

Cataluña
Es la victoria de la amnesia y del voto en contra. Los catalanes han olvidado los desastres del tripartito y de la gestión del PSOE (Carmelo, Cercanías, apagones eléctricos, fracaso del Estatuto, represión lingüística) y se han movilizado en contra de la derecha española. El PSOE ha asumido el discurso nacionalista y se ha llevado el favor no sólo de sus votantes tradicionales, sino también de muchos nacionalistas de ERC, probablemente. Esto habrá que comprobarlo en los análisis de votos por barrios y circunscripciones.

Además, es el no-voto de la inoperancia del PP. El problema del PP en Cataluña se remonta a 1996 cuando Aznar sacrificó a Vidal Quadras a cambio del pacto con Pujol. Esa cesión fue letal para el PP en Cataluña y ahí empezó el declive del partido en esta región, cediendo todo el espacio a los nacionalistas de CiU. Parece mentira la estulticia de los dirigentes de la derecha española, capaces de confiar en un nacionalismo, presuntamente moderado, que fagocita sus votos y encima los proscribe a una marginalidad extramuros del sistema.

País Vasco
Es la victoria de la indignidad. El voto del no importa qué para hacerse con el poder y de la simulación. El voto de la traición a los muertos propios y ajenos. La prueba es la imagen del féretro de Isaías Carrasco llevado a hombros por Patxi López y por el maltratador Eguiguren, los que sentaron con el "hombre de paz" y los que compartieron el txoko con los etarras.

Andalucía
El PP recorta las distancias con el PSOE, pero no lo suficiente. Es el voto de la tradición y del mundo feliz.

Además, el PSOE ha acaparado el voto genuinamente de izquierdas, trescientos cincuenta mil votos de IU y otros trescientos cincuenta mil de ERC.

El PP
El PP ha fracasado como partido. A pesar de la subida en votos y en escaños, gracias a una base social muy importante, ha sido incapaz de hacer llegar al electorado ajeno sus propuestas y sus críticas a la acción del Gobierno. El Gobierno ha fallado, según todos los analistas, en los temas fundamentales: la gestión de la cuestión territorial, la lucha contra ETA, la gestión de las infraestructuras, la inoperancia de sus ministerios de Vivienda, Sanidad, Cultura. A pesar de eso, los dirigentes del PP no han sido capaces de desenmascarar a este presidente y a su corte de indigentes intelectuales. Y me parece que el problema del PP es grave y es de Rajoy. A pesar de que es un parlamentario brillante y ha sido capaz de mantener al partido unido y al electorado fiel, no ha sido capaz de estructurar un equipo potente capaz de ilusionar a los votantes de centroderecha. Menuda diferencia entre el equipo de Aznar: Rajoy, Cascos, Rato, Montoro, Aguirre, Mayor Oreja, etc.

Buenas noticias
Como siempre hay buenas noticias: la desaparición de IU y, por lo tanto, la dimisión de Gaspi que puede provocar un cambio en el rumbo de la coalición, revocando los pactos en el País Vasco y configurando una opción de izquierdas española, la desaparición de ERC que se queda en un partido irrelevante, lo que nos ahorrará tensiones innecesarias, la bajada del PNV, superado claramente por PSE y PP y la irrupción de UPyD, un poco de aire.

¿Qué puede pasar ahora?
Zapatero ha dicho que va a gobernar para todos y que ha aprendido de los errores. Lo dudo, porque no es capaz de rectificar y lleva el rencor muy dentro, como se ha demostrado con la estrategia de tensión. Además, si quiere conservar los votos prestados del anti-PP, tendrá que persistir en su estrategia de confrontación, pero no le será fácil si el PP juega sus cartas con inteligencia en los tiempos de tribulación que se nos vienen encima.

¿Con quién pactará el PSOE? Tendrá difícil pactar con CiU, teniendo en cuenta la dependencia de Zapatero respecto del PSC y el PNV puede ser un mal compañero de viaje. Los radicales de izquierda: ERC, BNG, etc. no sirven para nada, con lo que no lo tiene nada fácil. No creo que los votantes de CiU entiendan un apoyo incondicional al PSOE o unas contrapartidas para Cataluña que capitalizará el PSC.

Creo que el PP le debería garantizar la investidura en primera vuelta para no darle cartas a los enemigos de España, que son los nacionalistas catalanes y vascos. Además, debería ofrecerle apoyo en los temas de Estado: pacto antiterrorista (ya no necesita al PNV ni a CiU) y lucha contra ETA, política internacional, incluso abriéndole las puertas de la Casa Blanca y desgastando su estrategia antiamericana, política autonómica, etc. Lo que sí debe evitar el PP es apoyar al PSOE en temas económicos sin pactar otros asuntos paralelos que son fundamentales para su electorado: aborto, eutanasia, instituciones, etc.

Veremos qué nos deparan los próximos meses. Seguimos en la trinchera liberal.