jueves, 5 de junio de 2008

Episodios Nacionales (II). El vulgar Pepiño


En el 19 de marzo y el 2 de mayo, le dice D. Celestino a Gabrielillo:

"El vulgo, esa turba que pide las cosas sin saber lo que pide, y grita viva esto y viva lo otro, sin haber estudiado la cartilla, es una calamidad de las naciones, y yo a ser rey,haría siempre lo contrario de lo que el vulgo quiere. La mejor cosa hecha por el vulgo resulta mala."

¿Qué habría sido Pepiño en tiempos de Carlos IV? ¿Habría estado en el motín de Aranjuez contra Godoy? Sería vulgo, sin duda. Realmente, lo sigue siendo, aunque se crea muy importante. Increíble la entrada de su blog de hoy:

"Me he resistido en estos últimos meses a confesar públicamente mi simpatía hacia Barack Obama para no interferir en lo más mínimo en el proceso de elección que estaba desarrollando el Partido Demócrata. Quienes me han pedido un pronóstico en privado saben que, sin lugar a dudas, aposté claramente por Obama." Sublime el vulgar Pepiño.

Algunos comentarios a su entrada sólo pueden ser de coña:
Compañero Blanco, tu decisión de no hacer pública tu preferencia por Obama para no interferir en el proceso de elección del Partido Demócrata es una prueba más de la asepsia y la honradez que ha de mostrar todo dirigente progresista de bien. Te confesaré que uno es más "blanquista" que socialista. Hechos como este me llenan de satisfacción y orgullo, a la vez que me posibilitan acallar tanta voz ladrando en tu contra sin más motivo que envidiar tu progreso. Lo dicho, compañero. Un sentido abrazo. No cambies nunca. Saludos.
______________________________________________________________ Qué ejemplo de prudencia y sensatez al no expresar su preferencia. Afortunadamente este país cuenta con gente tan sabia como usted.
Un fuerte abrazo Pepe.