domingo, 2 de mayo de 2010

Absentismo


Es triste, pero nuestro gobierno carece totalmente de la iniciativa y del arrojo necesarios para tomar la más mínima medida que permita encauzar la grave situación por la que atraviesa el país y que a este paso se convertirá en irreversible, como lo es la de Grecia.

Las medidas que hay que tomar no son sólo la de la tan manoseada reforma laboral, sino la reforma total del Estado, del estatuto de la función pública. Es inadmisible que mientras las empresas se desangran y millones de trabajadores van al paro, las Administraciones Públicas sigan contratando personal al que nadie exige, motiva ni puede despedir. Esta es una de las grandes injusticias que se producen en el país. Mientras muchos trabajadores se dejan la piel por su empresa para conservar sus puestos de trabajo, en la Administración Pública la tasa de absentismo está en torno al 8%. Es decir, que si hay aproximadamente 3 millones de funcionarios, unas 240 mil personas se quedan en su casa. Esto contrasta con unas tasas en torno al 2% para la media española, según la Seguridad Social. De hecho, desde que sufrimos la crisis económica, en las empresas se habla de "presentismo", gente que va a trabajar y que antes no iba.

¿Hasta cuándo vamos a pagar para soportar esta panda de vagos que entre moscosos, bajas justificadas e injustificadas, y una productividad mínima lastran nuestra actividad económica?

El Gobierno, sensible a la situación de crisis, ha anunciado la supresión de 32 altos cargos, que van a producir un ahorro de 16 millones de euros. Si no fuera grave, sería para un número de Gila. Eso sí, Bono ha inaugurado en Shanghai el pabellón español en el que nos hemos gastado nada menos que 55 millones de euros.