domingo, 2 de mayo de 2010

La noche de los tiempos


Da la casualidad que en estos días de olvido de la Transición y de guerracivilismo redivivo, estoy leyendo la novela de Antonio Muñoz Molina La noche de los tiempos. Narra la historia de una arquitecto de convicciones socialistas aburguesado que comete adulterio en los meses previos a la Guerra Civil y su posterior huida a Estados Unidos. Es una buena novela, con buenos personajes, y un buen retrato del Madrid de aquella época convulsa en la que el gobierno republicano era incapaz de mantener el orden y éste fue subvertido por anarquistas y comunistas para conseguir la revolución proletaria.

Cuando Ignacio Abel, el protagonista,va a despedirse de su amigo Juan Negrín, ya en ese momento Ministro de Hacienda del descompuesto gobierno republicano, éste reconoce la descomposición de la República y la imposibilidad de que las diferentes facciones políticas, incluso dentro del orden republicano sean capaces de respetar la ley:

"Don Manuel Azaña quiere la Tercera República francesa. Usted u yo y unos cuantos como nosotros nos conformaríamos con una república socialdemócrata como la de Weimar. Pero nuestro correligionario y ahora presidente del gobierno dice que quiere una Unión de Repúblicas Socialistas Ibéricas, y don Lluís Companys una república catalana, y los anarquistas se olvidan de que estamos en guerra y tenemos enfrente a un enemigo sanguinario para experimentar en todo este desbarajuste con la abolición del Estado. Y para poner en práctica su delirio particular cada partido y cada sindicato lo primero que ha hecho ha sido inventarse su propia policía, sus propias cárcales y sus propios verdugos."