martes, 3 de abril de 2007

La derrota de E.On es nuestra derrota. Viva la arbitrariedad.


Hace dos días se conoció que E.On desistía de su intento de hacerse con el control de Endesa. Finalmente, la maniobra del Gobierno con Acciona y con Enel ha producido sus frutos, ¿cuáles? Creo que ni el Gobierno sabe lo que buscaba con estas maniobras o, más bien, sólo buscaba una cosa, demostrar que nadie le gana un pulso tampoco en el ámbito de la economía. Una vez fracasado el intento de comprar duros a cuatro pesetas por parte de Gas Natural, con el inestimable apoyo de Montilla, y desmontada la teoría del campeón nacional, no le quedaba otra cosa al Gobierno nada más que presumir de poderío.


Ahí es donde perdemos todos. Cuando el Gobierno se mete en todos los ámbitos de la vida, y el económico es por donde se empieza, pues hay mucha necesidad de dinero entre los políticos, entonces empieza nuestra ruina.


Este caso es paradigmático por la cantidad de irregularidades que se han cometido en todo el proceso, la connivencia del Gobierno con una de las partes, reconocida por esa misma parte y la sospecha generalizada de que ha habido corrupción. Algunos piensan que se ha producido un acuerdo a cuatro bandas entre el Gobierno español, el italiano, Enel y ¿Abertis?


Otra idea. Queríamos un campeón nacional y ahora tenemos un campeón extranjero, dirigido por un gobierno extranjero. ¿Qué ha obtenido el Gobierno español a cambio? ¿Una contrapartida para La Caixa (fusión Abertis Autostrade), damnificada en la OPA de Endesa?

Me gustaría que, para que todos nos quitemos la máscara, Enel y Acciona lanzaran una OPA a 35€. Ahí quiero ver yo a los pequeños accionistas.


El resumen de prensa es demoledor para el Gobierno de Zapatero. Salvo El Periódico, el resto de diarios, hasta El País critican la actuación del Gobierno.

El País

"empezó mal, continuó peor y no está claro que acabe bien, salvo para los accionistas de Endesa, que han visto duplicado con creces el precio de sus acciones. El baile de ofertas ha abierto múltiples heridas que tardarán en cicatrizar y deja una imagen de España muy lejos de la deseable. Para un país necesitado de capital extranjero y sometido al escrutinio de las autoridades de Bruselas, la resolución de los problemas del mercado con maniobras nocturnas, alianzas secretas y pactos encubiertos no
parece la mejor manera de hacerse valer en Europa
".

ABC

"la azarosa opa sobre Endesa, que empezó año y medio atrás, va destrozando reputaciones, entre otras la del Gobierno español, cuyo intervencionismo concluye de momento en un desastre sin paliativos para sus pretensiones iniciales, sustentadas en la teoría de los «campeones nacionales» de Zapatero, y también en un desastre para el prestigio de los organismos reguladores -en concreto la CNMV y la CNE- y para la consistencia del mapa eléctrico español, que, de un plumazo, va a perder el
control de la mitad del sector
".
El Mundo
"a Zapatero no le podía salir mejor la jugada y a la economía de mercado, peor.
Porque estamos ante uno de los episodios más sintomáticos de que en España
la libertad económica tiene pies de barro... Todo se ha hecho con descaro y alevosía... Han quedado gravemente dañados principios tan esenciales como la transparencia del mercado y la seguridad jurídica"

La Razón

"la marcha de Conthe revela hasta qué punto la presión sectaria del Gobierno socialista hacia las instituciones públicas hace imposible la neutralidad que debe residir su funcionamiento y contribuye a agrandar el descrédito de nuestro país en
el extranjero. Su dimisión le honra, a la vez que deja al desnudo las arbitrariedades del Gobierno".
La Gaceta de los Negocios

"La principal víctima de esta batalla es la reputación de España. El
descarnado intervencionismo del Gobierno ha infligido un daño irreparable a la
libertad económica"
"No ha acabado aún la legislatura y la apisonadora de Ferraz ha laminado la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, la Comisión Nacional de la Energía y la Comisión Nacional del Mercado de Valores. La dimisión de Manuel Conthe ante las intolerables presiones de La Moncloa es el último episodio de un espectáculo bochornoso que no habrá pasado inadvertido fuera. A partir de ahora, muchas empresas extranjeras se lo pensarán dos veces antes de meterse en España. Y no les quepa la menor duda de que los Gobiernos extranjeros aplicarán el mismo trato hospitalario a las empresas españolas".

Elsemanaldigital.com


"el mercado europeo de la energía tendería así hacia un oligopolio cada vez más
reducido, pero con un importante cambio respecto a la situación actual. Endesa
perdería su unidad y su naturaleza española, liquidando así la teoría de los
campeones nacionales
con la que José Luis Rodríguez Zapatero defendió la
también fracasada OPA de la catalana Gas Natural sobre Endesa".

Elconfidencial.com


no sólo Conthe sale derrotado, también Pedro Solbes, "quien aparece en este
gigantesco embrollo como el gran perdedor del pulso que ha mantenido desde hace
año y medio con el entorno económico de Zapatero en la Moncloa y con los
ministros socialistas de Industria: José Montilla y Joan Clos. Hay quien dice,
incluso, que Solbes amagó en los últimos días con la dimisión y que eso ha
precipitado los acontecimientos
".

Buen análisis de Emilio González en Libertaddigital.com

La guinda la pone The Economist:


Spain's government is the big loser in the battle for Endesa

HAVING fought for more than a year against fierce resistance from Spain’s Socialist government, Wulf Bernotat, the boss of E.ON, Germany’s biggest energy firm, conceded this week that his plan to buy Endesa, Spain’s biggest electricity company, was irrevocably doomed. On Monday April 2nd he announced that he would drop his bid after reaching an agreement with rival bidders to buy some €10 billion ($13.4 billion) of Endesa’s assets if their own plan to acquire the firm succeeds.
Under the terms of the deal with Enel, an Italian electricity giant, and Acciona, a Spanish construction and services group, E.ON will get all of Endesa’s European assets outside Spain, and some of Enel’s operations in Spain. This would make E.ON the third-biggest electricity company in France and the number four in Spain and Italy. Since Enel, Acciona and Sepi, the state holding company, now own almost 50% of Endesa, E.ON was unlikely to win support from a majority of shareholders. And, Mr Bernotat admitted, his firm is not interested in a minority stake.

Mr Bernotat made a wise decision. Further legal and regulatory trench warfare between E.ON, Enel and Acciona and Caja Madrid, another big Endesa shareholder, would have meant more uncertainty for investors and distraction for E.ON’s management. “E.ON has turned what had developed into a very messy situation into a semi-victory furthering its own aims,” says Andrew Moulder at CreditSights, a credit-research company.

The outcome for Enel is good too, assuming the takeover of Endesa goes ahead. It will gain a much needed presence outside of its home market and reduce its dependence on the Italian regulator. Enel is paying a high price, but Endesa reported stellar results recently and European energy companies are desirable prey in the run-up to full deregulation of the European Union (EU) energy market this July.

Acciona did even better than Enel. The Spanish company, led by José Manuel Entrecanales, is likely to be rewarded with lucrative state construction contracts for its help in obstructing the Germans. It has the option to sell its Endesa stake to Enel between 2010 and 2017 at a minimum price of €41 per share, rising in line with interest rates. The Spanish conglomerate will also get access to Endesa’s renewable-energy operations, which will complement its own renewable business.

Spain’s government comes out the worst in this tortuous saga. It supported a lower bid for Endesa by Gas Natural, a smaller Spanish energy firm, because it wanted to create a national energy champion and keep Endesa in Spanish hands. But Gas Natural dropped its bid a couple of months ago, E.ON will now enter the Spanish market, and Endesa’s European arm will be broken up. Moreover, the EU is taking legal action against Spain for breaking European takeover rules.

Manuel Conthe, boss of the CNMV, Spain’s stockmarket regulator, quit his job on April 2nd in protest at the government’s pressure on CNMV to scupper E.ON’s bid for Endesa. His authority was consistently undermined by other members of the regulator’s board who are close to the government. Mr Conthe will explain the reasons for his departure to the Spanish parliament’s economic commission next week. The government can expect an uncomfortable return from the holiday weekend.

El reino de la arbitrariedad.