martes, 4 de noviembre de 2008

Con estos liberales, ¿para qué queremos a los socialistas? (VI): Más franceses


El ministro de economía francés amenaza a los bancos con la nacionalización si no conceden préstamos, es decir, si no cumplen con su "pacto moral con los franceses". Si ésta es la "refundación del capitalismo" que van a acordar los políticos, con o sin Zapatero, en la cumbre de Washington, que Dios nos asista. Esta propuesta no la habría superado Lenin y el resto de los revolucionarios bolcheviques en 1917.

En realidad, es parecido a lo que ha provocado la crisis financiera actual, con las autoridades metiendo sus sucias zarpas en los asuntos privados, como ya se ha escrito en este blog en muchas entradas.

Ante esta noticia, surgen gran cantidad de interrogantes, como por ejemplo. ¿Cuál será el criterio para decidir los créditos que sí se deben conceder y los que no? ¿Quién evaluará el riesgo? ¿Acaso no debe ser el banquero quien determine a quién le concede un préstamo y a quién no? Y si presta el dinero, ¿no debe determinar el banquero cómo valora el riesgo de ese cliente?

Además de estos socialistas de derechas que disfrutamos en Europa, se nos viene encima la revolución izquierdista de Obama y de los demócratas que, siendo EE.UU. el líder mundial en materia económica, comercial y financiera, augura un negro futuro para la iniciativa individual ante la implacable dominación de los políticos.

Lo dice muy bien Federico en su blog.

Como un engranaje diabólico o como un mecanismo engrasado por el Maligno, el intervencionismo se está instalando en nuestras vidas con pasmosa facilidad. En principio, es para ayudarnos. Al final, será para esclavizarnos, pero por nuestro bien. Toda la libertad que se nos quita es sólo para impedir que nos hagamos daño con ella. ¡Somos tan torpes! El Gobierno anuncia que un sector de la población verá pagada la mitad de su hipoteca por dos años. ¿Por quién? Por otro sector de la población, el que paga impuestos, que no se ha endeudado a lo loco en estos años o ha sido más previsor. Naturalmente, esta es sólo la primera forma astuta que se le ha ocurrido a Zapatero de darles dinero a los bancos haciendo como que ayuda a los pobres, pero en realidad nos hace más pobres a todos, más ricos a bancos y cajas, y él mismo se hace más poderoso.