domingo, 30 de noviembre de 2008

¡Qué vienen los rusos!

Es impresentable toda la historia de la salvación de Sacyr a costa de Repsol por parte de los rusos de Lukoil. El caso ha desvelado cuáles son los entresijos del poder caciquil patrio y la solvencia de nuestro sistema financiero y empresarial, dirigidos por un gobierno que hace y deshace a sus anchas.

Excelente artículo de Jesús Cacho hoy en El confidencial, en el que da toda clase de detalles sobre toda la historia y la escandalosa intromisión del Gobierno en toda la operación.

Pero el verdadero problema que tiene Repsol es que ha tenido una gestión bastante mala en los últimos tiempos. Compró YPF, en una de las adquisiciones más importantes de una empresa española y este año ha vendido una parte de ésta a un amigo de los Kirchner por un valor nominal equivalente menor al que pagó. Además, tiene una exiguas reservas y una actividad de exploración y producción que no se corresponde con su tamaño. Conociendo un poco la compañía por dentro, es la típica compañía que no se ha quitado el carácter de empresa estatal monopolista. Hay una total aversión al riesgo, motor de cualquier desarrollo empresarial, nula capacidad de innovación y un concepto funcionarial del trabajo que impide que se consigan las eficiencias que el mercado espera. Así, la cotización en Bolsa de Repsol, refleja la falta de confianza de los inversores en una compañía que no promete nada excelente, como se puede ver en el siguiente gráfico.


¿Son los rusos los compañeros tecnológicos que necesita Repsol para mejorar su rendimiento? Yo creo que no, que los rusos no van a mejorar la gestión de Repsol, pero a la vista de lo que van a pagar, parece que tienen mucha confianza en sus posibilidades, ya que pagan casi el doble de lo que cotiza la compañía en la Bolsa de Madrid. Esto quiere decir que esperan conseguir unos rendimientos muy superiores a los que tiene la compañía en la actualidad. ¿O será que esperan alguna compensación del Gobierno por salvar al naranjero murciano?

Si finalmente Lukoil compra Repsol, será una muestra más de la decadencia de nuestro sistema económico y empresarial, la pérdida de una de las joyas de la corona. Y todo esto ha sido impulsado por ese sector bancario tan saneado y modelo mundial de solvencia y de gestión.

Tampoco creo que los rusos supongan un peligro, pues el petróleo se compra en el mercado libre y no depende de que Lukoil se lo dé a Repsol, sino de que esté disponible el que procede de Argelia, de Arabia o de Venezuela a los precios que se fijan diariamente en los mercados. Lo único que le puede hacer mal a España es que la petrolera que sirve mayoritariamente nuestro mercado sea menos eficiente y que, por lo tanto, la gasolina nos cueste más de lo que debiera.

¿Y qué tal el Rey recomendando a los rusos?