domingo, 22 de julio de 2007

Lecciones

A buenas horas, mangas verdes.

Según varios periódicos Felipe González dio una Lección de liderazgo a la dirección del PSOE. Algo similar decía El País. Extraigo algunas cosas del texto, que no tienen desperdicio.

El del que fuera número uno del PSOE, a diferencia del de Blanco, fue un discurso tremendamente reflexivo que viró en una lección magistral sobre el significado del liderazgo. Hacerse cargo del estado de ánimo del otro, construirse una autonomía personal («vivir para la política y no de la política») y saber coordinar equipos humanos, que no rodearse de «lealtades perrunas» son, a su juicio, las tres reglas básicas para construir un liderazgo.

Lealtad perruna = "el que se mueve no sale en la foto"
Vivir para la política y no de la política = estar 14 años en el poder perpetuándose e intentando copar todas las instituciones del sistema + robar a manos llenas o permitirlo, al menos.

El caso es que el otrora mandamás del PSOE, que dijo que el «socialismo debe ser el camino, y nunca la meta» recomendó que el compromiso político sea «fuerte con los objetivos y lo menos mercenario posible» porque, insistió, cuando uno se profesionaliza tanto que no es capaz de hacer otra cosa «deja de creer en su proyecto y en sus ideas, y se dedica sólo a ocupar cargos y a trabajar por lograr posiciones más fuertes».

El socialismo es el camino, ¿a dónde? A la ruina económica y moral de las personas.

Su consejo es que «no hay que pretender que todo el mundo se lleve bien, sino que cada cual entregue lo mejor de sí mismo». Y lo dijo, convencido de que la tendencia es «rodearse de gente inútil y mediocre». Así, exclamó, «¡estamos jodidos!». Pues, aún con la carga de profundidad que tenía todo lo dicho y aun con la duda de a quién iba dirigido, los presentes, puestos en pie, ovacionaron a González.

Esto lo dijo delante de Pepiño Blanco, de Zerolo, de López Garrido... ¿Dónde se esconderían cuando dijo eso el gran prócer?

Toda esta supuesta sabiduría la podía haber aplicado desde el 82 al 96 y los españoles nos habríamos ahorrado unos cuantos años de gobierno de este sinvergüenza.