viernes, 16 de mayo de 2008

Derecha dura


Aguantando el retraso en el aeropuerto de Brasilia, y con la esperanza de no perder el vuelo de Sao Paulo a Madrid, estoy leyendo los periódicos en internet y me quedo estupefacto al leer a Pablo Sebastián en su columna de Estrella Digital. Resulta que los que creemos que hay que defender unas ideas liberales y que frenen la deriva nacionalista y socialista en España somos "derecha dura y sin complejos".


Si no es por la conocida animadversión de este hombre por Esperanza Aguirre desde que se negó a pagarle un megasueldo por subrayar los periódicos en Telemadrid, junto a Germán Yanke, no entendería el calificativo y me gustaría que me aclarsen si defender lo que sigue es ser "derecha dura":


  • Que los terroristas vayan a la cárcel, cumplan íntegramente sus penas y que salgan de las instituciones.

  • Que el Estado de las autonomías se cierre de una vez en la asignación de competencias a los diferentes entes que conforman la administración del Estado y para siempre.

  • Que cada uno pueda elegir la lengua en la que quiere que sus hijos estudien en la escuela.

  • Que haya mayor libertad económica y menos intervencionismo de los políticos en los procesos empresariales, lo cual significa bajar los impuestos de forma significativa.

  • Que se deje de manipular la historia de una forma rencorosa.

  • Que se resista la fuerte presión nacionalista y se plante cara de forma contundente a las veleidades independentistas.

  • Que se eliminen las cada vez mayores regulaciones autonómicas que dificultan el comercio y el establecimiento de empresas en cada una de las regiones de España, imponiendo unos costes empresariales que le están restando competitividad al país.

Soy derecha dura.