martes, 27 de mayo de 2008

Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva


Esto es lo que parece que canta el Gobierno, a ver si así se consigue quitar de encima la tubería que le aplasta. Pero como la sequía, ya desde los tiempos de Franco ha sido pertinaz y una amenaza constante para España, la situación se reproducirá, y entonces habrá que acometer la obra para no dejar a los barceloneses en al misma situación que un beduino en el Sahara.

Con un poco de suerte, el PSOE habrá perdido las elecciones para entonces, y entonces la conducción temporal de agua volverá a ser trasvase y volveremos a ver a Zapatero o a su sucesor detrás de la acuática pancarta bramando contra el PP o el partido que le suceda en el Gobierno.