jueves, 1 de mayo de 2008

Montaraz


montaraz.

(De monte y -araz).

1. adj. Que anda o está hecho a andar por los montes o se ha criado en ellos.

2. adj. Se dice del genio y propiedades agrestes, groseras y feroces.

3. m. Guarda de montes o heredades.

4. m. Sal. Mayordomo de campo, capataz que tiene a su cargo las labores y los ganados.



Leo esta mañana en El País de ayer un artículo de Juan Carlos Rodríguez Ibarra en el que nos ilustra cómo debe ser la derecha moderna y europea que España necesita. Me asombra que alguien como Rodríguez Ibarra sea capaz de saber cómo debe ser la derecha, siendo él un socialista recalcitrante que no ha sido capaz de modernizar Extremadura en los 20 años que la ha gobernado. Veamos lo que dice:

Existe una derecha montaraz, muy patriótica pero nada constitucionalista, que pide más madera a Rajoy en su labor de oposición o, de lo contrario, que deje el puesto a alguien que sepa seguir la estrategia de la dureza y la confrontación. Hacerle caso, desde el PP, es caer en la tentación de pensar -si no lo piensan ya- que este juego de la democracia no es bueno para que ellos lo jueguen, por la sencilla razón de que casi siempre ganan los mismos. Han cambiado de jugador en varias ocasiones y el resultado no es el que ellos esperaban cuando, a trancas y barrancas, decidieron participar en democracia.

Afortunadamente, existe otra derecha que sí quiere jugar -y ganar limpiamente- al juego democrático. Conservadores democráticos, modernos, europeístas y respetuosos con las reglas. Esos conservadores, que tienen todo el derecho a alternarse en el poder, deben ser los que se impongan en la definición de un partido de centro-derecha similar a lo que fue la UCD, que, por cierto, le ganó dos elecciones al PSOE.

Para ello se tienen que olvidar de la pretensión que el PP tuvo en la legislatura pasada de romper las reglas del juego con las que hemos llegado hasta aquí.

A partir de la tesis de las dos derechas, la "montaraz" y la moderna, Rodríguez Ibarra nos ilustra sobre cómo debe comportarse la segunda: dejar que el Gobierno acabe con ETA a su manera, o sea, negociando; renovación del CGPJ a favor de los socialistas y nacionalistas encubierta como estabilidad de los órganos judiciales. Es decir, sumisión a las tropelías políticas del PSOE y de sus socios. Si esto es lo que le parece bien a Rodríguez Ibarra, está claro lo que debe hacer la derecha. Justo lo contrario de lo que dice el "bellotari".

Al fin y al cabo, no veo nada malo en la definición de montaraz.