lunes, 7 de mayo de 2007

Felonía. Un paso más.


Sigue el proceso. Un poco más discreto, después de la metedura de pata del genio de la T4. Pero sigue con lento y seguro avance hasta conseguir la descomposición total de la nación española, a menos que alguien lo remedie. Sólo el tiempo nos dará una adecuada perspectiva del escándalo y la gravedad de lo que ha pasado esta semana. La felonía (1. f. Deslealtad, traición, acción fea.) de Zapatero es sólo comparable a la de Fernando VII, el rey felón.


Todo ha estado perfectamente preparado para engañar a los españoles con cuidado y mimo. Se han puesto los señuelos en el momento adecuado y se han desplegado las pantojiles cortinas de humo para distraer adecuadamente la atención. Hasta la victoria del Real Madrid de ayer puede ser parte del montaje.


Me inspira Rosa Díez que no tiene pelos en la lengua y dice en su blog:


Ya está; ya lo han conseguido: los terroristas volverán a los
ayuntamientos. Volverán porque la Fiscalía General del Estado y la Abogacía del
Estado no le han dado posibilidad alguna a la Sala 61 del Supremo de
rechazar el conjunto de las listas de ANV. Volverán porque el Gobierno de
España, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, Secretario General del
Partido Socialista Obrero Español, así lo ha querido. Volverán porque el
Gobierno socialista ha optado por apaciguar a la bestia en vez de
defender el orden constitucional. Volverán porque el gobierno socialista ha
decidido que es más urgente aplacar a ETA que proteger los derechos de los
ciudadanos. Nos han vuelto a dejar tirados; a los pies de los caballos, sí. Otra
vez tirados. Otra vez los terroristas jugando con ventaja; otra vez el Estado
arrugado ante su chantaje; otra vez víctimas las que ya lo son. Pero ahora, esta
vez, porque el Gobierno se ha doblegado al terror. No nos han vencido; nos
han entregado.
"Os han dado a elegir entre la indignidad y la guerra; habeis
elegido la indignidad y tendreis también la guerra". W. Churchill.

Es terrible lo que dice Rosa Díez. Todas las noticias y análisis apuntan a que el gobierno no ha querido utilizar todos los recursos a su alcance para ilegalizar los partidos protegidos por ETA. Debería haber instado la ilegalización de ANV en lugar de pedir la impugnación de las listas electorales, que es lo que ha hecho. Es decir, que al utilizar este procedimiento el Supremo no ha tenido otro remedio que acceder a la impugnación de las listas, pero no ha podido ilegalizar el partido completo.


Además, a uno de los etarras detenidos recientemente se le han encontrado documentos en los que se habla del proceso de negociación entre el Gobierno y ETA y de los pasos que se iban a dar para que ETA participara en las elecciones. Verlo aquí , aquí y aquí.


Hasta El País reconoce problemas en la forma en la que el Gobierno, a través de la Fiscalía y la Abogacía del Estado, ha enfocado este proceso. El País no deja de sorprender. El último párrafo del editorial no tiene desperdicio:


Es cierto que se trata de una ley excepcional y de muy problemática
aplicación, en la medida en que es limitativa de derechos. También era
excepcional la situación que la hizo nacer: la estrategia iniciada por ETA a
mediados de los años noventa de asesinar o atacar a los candidatos y
representantes de los partidos que competían electoralmente con Batasuna. En
esas condiciones no puede haber competición democrática. Eso es lo que intenta
evitar la Ley de Partidos, y ya se ve con qué dificultades. En cualquier caso,
el Supremo ha tumbado las 379 listas con las que Batasuna intentaba colarse en
ayuntamientos, las diputaciones vascas y el Parlamento navarro. La formación
ilegalizada seguirá, pues, fuera de las principales instituciones democráticas
de ambas comunidades autónomas.

Es increíble. El País dice que la ley de partidos se aprobó porque ETA inició una estrategia de "competir" con los otros partidos asesinando a sus candidatos y representantes. ¡Qué vergüenza! Quizás sería la razón que inspiró a los socialistas a promover ese pacto y esa ley. Como morían sus candidatos, entonces tenían que ilegalizar a Batasuna. No importaba que murieran policías o militares.


Por suerte, hay algunos medios digitales que van a seguir investigando.

Mientras, De Juana pasea tranquilamente por San Sebastián y el Supremo condena a cuatro años de cárcel al dueño de un bar por el ruido que provocaba el local. Equidad (3. f. Justicia natural, por oposición a la letra de la ley positiva).


Ahora que empieza la campaña de la renta, en la que nos daremos cuenta de lo que Hacienda nos ha quitado durante el año, quizás sea el momento de plantearse si hay que pagar impuestos a un Estado gobernado por uno traidor.