martes, 1 de mayo de 2007

Imitaciones, piratas


Me pregunta un lector o lectora:



Y cómo ve un liberal la piratería, el "mercadillo de imitaciones" de
Shangai (o de cualquier otro sitio) y, de camino, el asunto del canon? te
reenvío este reportaje de "El País" que tanto te inspira... http://www.elpais.com/articulo/portada/precio/canon/elpeputeccib/20070315elpcibpor_1/Tes.

El "mercadillo de imitaciones" me parece mal, aunque me aproveche de ello. Somos contradictorios. En principio, cualquier acto de piratería o de imitación supone una apropiación indebida de la propiedad intelectual o de la creatividad y el esfuerzo de alguien que ha empleado en ello recursos, tiempo y dinero. Por tanto, la piratería es un acto inmoral y los que nos servimos de ella estamos actuando mal.

En cualquier caso, creo que hay una diferencia sustancial entre la compra en el mercadillo de un bolso o unos zapatos de imitación y la piratería musical o, peor, en el mundo industrial. Cuando compro un bolso en uno de estos mercados chino por un precio irrisorio, estoy comprando algo que se parece al original, pero que no es el original y yo lo sé. La calidad no es la misma que la de la mercancía original y es bastante probable que en no mucho tiempo se haya deteriorado, cosa que no pasaría con el bolso original. Es más, si pasara con el bolso original podría reclamar en la tienda y me darían otro nuevo. Además, el acto de la compra no es el mismo, evidentemente. No puede ser igual comprar un bolso de Vuitton en la tienda de Jorge V y Campos Elíseos en París que en una trastienda cutre en China. Por último, hay un sentimiento íntimo que disfruta el que lleva esos caros bienes de lujo. La presunción de sentirse exclusivo y de pertenecer a un reducido grupo de elegidos en lo material, al menos. Todo eso vale dinero y mucha gente está dispuesta a pagarlo. De hecho, creo que la gente que está dispuesta a pagar ese dineral por un bolso de Vuitton en París no irá nunca a un mercadillo chino a regatear. ¿Vale el dinero que pide Vuitton? Para mí no y por eso compro las imitaciones. Para mucha gente es evidente que sí. Creo que el quebranto que hacen estos mercadillos es mucho menor que el que los fabricantes dicen. ¿Está bien este tipo de piratería? Probablemente, no. Pero mientras un bolso de Vuitton tenga un precio de más de 1.000 euros, habrá un incentivo para imitarlo. Y mientras haya gente que vaya a los mercadillos chinos, también.

En cuanto a la piratería de bienes culturales y el tan traído canon digital, creo que es un intento de coger el agua con los dedos o de ponerle puertas al campo. Es un hecho que la electrónica, que tanto ayudó a la industria musical hace años, la está cambiando de arriba abajo. La música popular que conocemos no existiría si no fuera por la electrónica. Ni cantantes como los Beatles, Julio Iglesias o Bisbal habrían ganado el dinero y la fama que tienen. Sin la industria del disco y los medios de comunicación no serían nada más que juglares conocidos en sus pueblos y comarcas. Alguno ni eso.


Recuerdo que hace años, cuando comenzaba la era de internet, un artículo de The Economist distinguía entre bienes "high touch" (que el cliente tiene que tocar para comprar como la ropa) y "low touch" (el cliente no necesita ver ni tocar la mercancía para saber lo que está comprando, la música, pura información, ceros y unos). Pues bien, si la música se puede reducir a un conjunto de ceros y unos y no necesita un soporte físico para distribuirlo, ¿por qué van a seguir existiendo los CD's? Desaparecerán, probablemente, salvo para un grupo de románticos que querrán coleccionar los discos como meros objetos y que estarán dispuestos a pagar más por disfrutar de la música. A mí me gusta tener los discos, aunque sé que es inútil hoy en día. Mientras los precios de los discos sean tan altos, la gente los intercambiará en internet y los grabará en sus discos duros. Es más, si miráramos con detenimiento la industria del disco y cómo funciona, nos daríamos cuenta de que no tiene ningún sentido fabricar discos físicos pudiendo transmitir electrones por la red. La producción y distribución de los discos implica procesos costosos y es ineficiente comparada con la distribución electrónica: pensemos a cuántos puntos de venta hay que distribuir, cuánto inventario puede quedar obsoleto en esas tiendas sin vender (mercancía que hay que tirar o almacenar hasta el siguiente revival), cuántos camiones hay que llenar y cuántos kilómetros hay que recorrer, además del puro coste de fabricación. Todas esas ineficiencias suponen un alto coste y se pagan en el precio del CD.

Por tanto, estamos asistiendo a un proceso de transformación de la industria musical que no sabemos dónde terminará, pero seguro que será muy diferente de lo que conocemos hoy en día. Se puede plantear un problema y es que los músicos dejen de componer canciones porque no encuentren compensación económica al duro trabajo de componer. No creo que pase nada de eso, sino que los músicos pasarán más tiempo en la carretera, de gira y se ganarán la vida divirtiendo a la gente en fiestas y recitales. Al fin y al cabo, los músicos son gente vocacional y ponen la música por encima de muchas otras cosas. Es más, internet le puede dar muchas oportunidades a mucha más gente que antes, que tenían que pasar por el complejo mundo de la producción y distribución musical, con el tremendo poder de las discográficas y de las empresas de comunicación. Me planteo si no es la industria discográfica la que está intentando tapar el sol con un dedo.

En cuanto al canon digital, me parece mal, porque es una solución mala. Mala porque grava unos artículos, los discos duros o los CDs, por si acaso se usan para grabar música. Es injusta porque cobra de forma indiscriminada, independientemente del fin al que se va a dedicar el disco duro. Además, no va a eliminar el problema. Lo único que va a conseguir es que a la gente le cueste más caro o que compre los dispositivos fuera de España. Además, me planteo otro tema. Antes cuando se vendía un disco de un artista, los derechos de autor iban a ese artista. Sin embargo, cuando la SGAE u otra sociedad de derechos de autor recauda el canon, ¿cómo repartirá el dinero entre los artistas? Me temo que el criterio será arbitrario e influido por la cercanía a los jerifaltes de la SGAE. ¿Se compensará a los cantantes extranjeros también con el canon? Me parece una solución pésima que lo único que va a conseguir es poner dificultades a la industria de la electrónica. Ver este artículo de Daniel Rodríguez Herrera. En realidad tiene varios.


También es bueno este artículo de Carlos Rodríguez Braun.


Para contrarrestar, un artículo que defiende las patentes. Claro, que es del gobierno americano y uno no siempre se puede fiar de los burócratas.


Siento el rollo, pero el tema es complicado. Por cierto, que no he podido leer el artículo de El País. Lo habían quitado ya.