sábado, 5 de mayo de 2007

Panem et circenses. Cortinas de humo


Esta famosa frase fue creada por Juvenal en el s. I para describir la costumbre de los emperadores de regalar trigo y entradas para el circo al pueblo para distraerlo de las preocupaciones políticas. En nuestros días se podría llamar subisidios y fútbol + cotilleos. Lástima no tener Juvenales en nuestros días y sólo tener Gamonedas y Saramagos.


Ya he traído varias veces este tema al blog, pero esta vez quiero respaldar mis afirmaciones con datos. En El País del 16 de abril venía un análisis del contenido de los noticiarios de las cadenas de televisión y he aquí el resultado.




Demoledor el análisis. Los deportes suponen hasta el 29,8% de la información de Cuatro, esa televisión de calidad y el 21,8% en TVE-1, ¡qué casualidad! Antena 3, caracterizada por ser una televisión que no mancha (sólo de sangre de sucesos), el 22,9% a deportes y el 14,5% a desastres, accidentes o violencia. El Gobierno y la política como máximo el 11,7% en Canal+. Si tenemos en cuenta que de los partidos políticos sólo se trata una media aproximada del 6% - 7%, nos encontramos con que o hay un cataclismo político o la gente media, no se entera de nada de lo que pasa.


Así que el que quiera informarse que lea periódicos, internet o escuche la radio. La televisión, no.


Además, si hay una noticia grave como la de ayer de las listas de Batasuna, se encarcela a Isabel Pantoja y la tinta del calamar lo tapa todo. Creo que he comprendido ahora la política penitenciaria del Gobierno. En realidad excarcelar a De Juana y encarcelar a Pantoja es para mejorar la situación de la población reclusa. Sí, la situación de los presos mejora sin ver la cara de acelga asesina de De Juana y la Pantoja puede amenizar las veladas con unas coplas. El gobierno es un benefactor de la población reclusa y está procurando por todos los medios la reinserción de los presos. Evita por un lado que tengan como modelo a un terrorista y aplaca su instinto delictivo con la música popular.


P.S.: Atendiendo a más peticiones de lectores he accedido a cambiar el elegante diseño a lo Carod con fondo negro a un diseño más claro y legible, que espero sea del agrado de los lectores. Estoy hecho un blando o demasiado demócrata y abierto a las opiniones de los demás. Quizás sea la eterna búsqueda del centro gallardoniano. Aunque me cueste reconocerlo estuvo magnífico ayer Gallardón con Sánchez Dragó. ¿Y si le voto?