jueves, 7 de abril de 2011
La falacia del vidrio roto
Vía Fábregas
sábado, 18 de septiembre de 2010
Huerta de Soto

Esta mañana he escuchado una interesante entrevista con Jesús Huerta de Soto, un eminente catedrático de economía de la Universidad Rey Juan Carlos, conocido por ser uno de los pocos economistas de la Escuela Austríaca que hay en España. Estos economistas defienden la libertad del dinero y claman contra la creación artificial de dinero en estos tiempos de rescates bancarios e inyecciones masivas de fondos en el sistema económico mundial.
La entrevista viene a cuento porque dos parlamentarios británicos han propuesto esta semana cambiar el sistema financiero para no generar los ciclos de burbuja y recesión en los que llevamos instalados desde hace siglos. En lugar de atacar los síntomas de los problemas, como los riesgos de los bancos, los colchones de capital o los sueldos de los ejecutivos, proponen ir a la raíz del problema: limitar la capacidad que tienen los bancos actualmente de crear dinero de la nada prestando el dinero de los depositantes a inversores, es decir, pasar a un coeficiente de caja del 100% para los depósitos a la vista.
Huerta de Soto tiene un libro que se llama Dinero, crédito bancario y ciclos económicos y en cuya introducción dice así:
Tal y como explicamos en este libro, la expansión crediticia artificial y la in- flación de medios de pago (fiduciaria) no constituyen un atajo que haga posi- ble el desarrollo económico estable y sostenido, sin necesidad de incurrir en el sacrificio y en la disciplina que supone toda tasa elevada de ahorro voluntario (que, por el contrario, sobre todo en Estados Unidos, durante los últimos años no sólo no ha crecido sino que incluso en ocasiones ha experimentado tasas negativas). Y es que las expansiones artificiales del crédito y del dinero siem- pre son, como mucho, «pan para hoy y hambre para mañana». En efecto, hoy no existe duda alguna sobre el carácter recesivo que, a la larga, siempre tiene el shock monetario: el crédito de nueva creación (no ahorrado previamente por los ciudadanos) pone de entrada a disposición de los empresarios una capaci- dad adquisitiva que éstos gastan en proyectos de inversión desproporciona- damente ambiciosos (durante los últimos años especialmente en el sector de la construcción y las promociones inmobiliarias), es decir, como si el ahorro de los ciudadanos hubiera aumentado, cuando de hecho tal cosa no ha sucedido. Se produce así una descoordinación generalizada en el sistema económico: la burbuja financiera («exuberancia irracional») afecta negativamente a la econo- mía real y tarde o temprano el proceso se revierte en forma de una recesión económica en la que se inicia el doloroso y necesario reajuste que siempre exi- ge la readaptación de toda estructura productiva real que se ha visto distor- sionada por la inflación. Los detonantes concretos que anuncian el paso de la euforia propia de la «borrachera» monetaria a la «resaca» recesiva son múlti- ples y pueden variar de un ciclo a otro. En las circunstancias actuales han ac- tuado como detonantes más visibles la elevación del precio de las materias primas y especialmente del petróleo, la crisis de las denominadas hipotecas subprime en Estados Unidos y finalmente, la crisis de importantes instituciones bancarias al descubrirse en el mercado que el valor de sus activos (préstamos hipotecarios concedidos) era inferior al de sus pasivos. En las actuales circunstancias son muchas las voces interesadas que recla- man ulteriores reducciones en los tipos de interés y nuevas inyecciones mone- tarias que permitan al que quiera culminar sin pérdidas sus inversiones. Sin embargo, esta huida hacia adelante sólo lograría posponer temporalmente los problemas a costa de hacerlos luego mucho más graves. En efecto, la crisis ha llegado porque los beneficios de las empresas de bienes de capital (especial- mente en los sectores de construcción y promociones inmobiliarias) han desaparecido como resultado de los errores empresariales inducidos por el crédito barato, y porque los precios de los bienes de consumo han empezado a comportarse relativamente menos mal que los de los bienes de capital. A partir de este momento se inicia un doloroso e inevitable reajuste que, a los proble- mas de caída de la producción y aumento del desempleo, se está añadiendo todavía un crecimiento en los precios de los bienes de consumo (recesión infla- cionaria o «estanflación»).
viernes, 18 de junio de 2010
El problema de un mercado de trabajo demasiado regulado

Un reportaje de Time da en el clavo de las consecuencias del mercado laboral español. No sólo es que las empresas están infradimensionadas de personal y que el servicio se resiente, lo que traerá consecuencias a largo plazo sobre el turismo. Además, el asunto es que esta regulación prima comportamientos nefastos por parte de los trabajadores, que se aprovechan de la excesiva rigidez del mercado y de las sentencias judiciales siempre contrarias a las empresas. Así estamos.
The airport café was typical of my entire journey in Spain. Only one person often staffed hotel front desks. I spent two days at a small hotel in Seville and never saw anyone at reception. Unable to check out, I had to leave without paying. (Thus that hotel comes highly recommended.) I learned to ask for a check at a restaurant at least 20 minutes ahead of when I needed to depart. With one waiter often responsible for 15 or more tables, getting his attention felt like winning the lottery. And at rush hour on a busy Friday evening in Madrid, the high-speed rail line had a mere handful of ticket windows open, creating endless lines and more delays. So much for the benefits of high speed.
Everywhere I went in Spain, I seemed to be wasting 10 minutes here and 20 minutes there due entirely to understaffing. That may not sound like much, but add that up over the course of a week and I lost tons of time that I would rather have applied elsewhere, to writing my articles, or enjoying my time in Spain, or spending more money. The dearth of staff also lowered the quality of the services provided throughout the country, something I found surprising for an economy so dependent on tourism. People in Spain don't seem to mind the delays and bottlenecks. They consider them just an inevitable part of daily life. But there is an economic cost to all of this inefficiency. If I didn't have to wait to pay for my chicken sandwich at the airport, maybe I would have gone off to buy a magazine or something else. But no time for that.
It's not that there aren't enough available workers in Spain. With an unemployment rate at a staggering 20%, there's no shortage of people who hotels, restaurants and other companies could hire. But they don't. And that isn't just a factor of the current economic downturn. Unemployment in Spain is traditionally higher than in the U.S. Even during the so-called boom years of the mid-2000s, the unemployment rate never sank below 8%.
The reason is that employers don't want to create jobs. It's simply too costly. Blame the country's overly strict labor laws. Mandated severance payments – of as much as 45 days per year of service – make laying off employees prohibitively expensive, and that makes firms reluctant to hire them in the first place. Managers do have the option of taking on temporary staff on fixed-term contracts. If those workers get dismissed, they don't receive the same giant severance payments as permanent employees, allowing companies to downsize at reduced cost. But that choice has its own downside. With workers around for only a short time, they have little commitment to their jobs, and employers have even less reason to train them properly. That affects company performance and competitiveness.
The labor laws in Spain have created a distorted economy, where those workers in permanent positions almost have jobs-for-life, while the remainder can't find stable employment, or jobs period. That may be good for the protected workers, but nobody else. Not companies, not young people (who, as new entrants to the workforce, have the hardest time finding regular jobs), and not the overall economy. If Spain can't put people to work, it's going to have a rough time rebounding from the Great Recession and its own disastrous housing bust. The government has to make labor laws more flexible.
miércoles, 9 de junio de 2010
El País como referente
El País siempre ha sido fuente de inspiración para Evasión Liberal. La manipulación de las noticias que hacen estos chicos de Prisa requiere de unas dotes de contorsionismo mental difíciles para una persona que no se haya alimentado en los abrevaderos de esta secta progre. Todavía no he podido entrar en la otra secta, la zapateril, el trotskismo capitalista (por la pasta que hace el amigo Roures) de La Sexta y Público. Todo se andará.
The Economist publicó el viernes pasado en su número de esta semana un artículo en su sección Charlemagne sobre la situación española. Comienza el artículo con Francisco Granados como ejemplo de un consejero de administración de un gobierno autonómico del que dependen los empleados públicos. Es muy típico del periodismo británico comenzar los artículos con algún personaje al que refieren la historia y del que luego tratan de extrapolar las conclusiones al resto de un colectivo. En realidad The Economist dice que Granados puede parecer un tipo poderoso, pero en realidad no tiene ningún poder. Está atado de pies y manos por la intrincada regulación laboral del sector público español. El artículo es pavoroso:
Mr Granados, a minister in Madrid’s regional government, administers more than 160,000 public servants. Add those who work for the central government, the city and other boroughs, and half a million of the capital’s 6.5m residents work for the state, he reckons. A further million are retired, a million are children and more than half a million are unemployed (national jobless rates are almost 20%, with youth rates double that). In short, almost half of all Madrileños depend on the state in some way.
...
Moreover, powerful men like Mr Granados are oddly powerless when it comes to changing the status quo. Spanish public workers essentially cannot be sacked. Last week Madrid’s regional government announced it was scrapping 48 of its 125 official cars, and replacing the remaining Audi and Peugeot limousines with midsized models. “The paradox is, I can’t get rid of any of the official drivers,” sighs Mr Granados. He can try moving government drivers to new duties, but only with their consent (though he is laying off 23 drivers on temporary contracts).
The minister cannot move an official from social services to the health department, or from a day to a night shift. Absenteeism rates average 18%, but little can be done about abuses: public workers can take three days off sick without medical proof. If he wants to recruit a star surgeon, the minister cannot offer a bonus. All surgeons must be paid the same rates—indeed, doctors’ salaries are tied to pay rates for all staff, including hospital cleaners. The conservative-led regional government might like to privatise some state enterprises, including Madrid’s two public television channels. But under collective agreements, workers laid off by new private owners would have to be taken back on to the public payroll. An army of 3,242 trade union representatives polices these agreements, their salaries paid by the Madrid region.
Ese es el mensaje del artículo de The Economist. Sin embargo, El País, en su afán manipulador titula que Granados es el referente del despilfarro español. Con un par.domingo, 25 de abril de 2010
Todo está podrido

Efectivamente, hay que hacer la segunda Transición, pero no la que quieren los izquierdistas que apoyan a Garzón, sino la que ponga a España en la senda del progreso y de la verdadera libertad. No pensaba colgar más que una foto, pero he caído en el artículo de Jesús Cacho sobre la elección de Fainé como presidente de la CECA y no he podido resistir el comentario.
Si la mitad de nuestro sistema financiero se gestiona así, ¿qué podemos esperar? La ruina, nada más.
De modo que cuando Elena Salgado coge el teléfono y llama al capo de Caixa con la buena nueva de que el Gobierno piensa en él para arreglar el desaguisado de un sector en el que el Banco de España –y el propio Gobierno- ha fracasado con estrépito, a la ministra se lo dan mascado. Ella sabe muy poco de Cajas. Tan abrumada está ante el reto de un déficit público al que hay que meter mano en los PGE de 2011, que la dama se limita a actuar de porte-parole. Pero había que convencer al PP. Y también para esto tiene don Braulio solución. A golpe de teléfono se encuentra Javier Arenas, presidente del partido en Andalucía, dos gotas de agua, con quien siempre se ha entendido a las mil maravillas. Y Arenas y Medel viajan a Madrid en el AVE para entrevistarse con Mariano Rajoy. Y en la sede de Génova el dúo andaluz convence al aspirante de que al PP no le conviene colocar a Franco en la presidencia de CECA, horror, un amigo de Pizarro, ¡con el agua que ha corrido bajo los puentes desde que lo dejamos colgado de la brocha después de haberle prometido el oro y el moro…!
viernes, 6 de noviembre de 2009
Socialdemócrata
Pero la brillantez en las formas no ha podido evitar un evidente fallo conceptual en el fondo, lo cual es normal siendo este hombre un conspicuo socialdemócrata. El tremendo fallo de D. Emilio ha estado cuando ha dicho que el Gobierno debe incrementar el gasto público (mejor dicho la inversión pública), porque hay margen para endeudar más al Estado, a la vista de los diferenciales de tipos de la deuda española con el bono alemán. Estas inversiones, según el catedrático, serían capaces de crear empleo y de mejorar la posición competitiva de la empresa española. Sin embargo, hay dos falacias en este planteamiento, desde mi punto de vista. La primera, que los mercados de deuda valoren bien a la deuda española cuando ya hemos visto lo que se han tragado en las hipotecas subprime y demás desastres financieros anteriores. Es más, es dudoso que los elevadísimos niveles de deuda, pública y privada, de la economía española no vayan a lastrar la capacidad de financiación a medio plazo. Segundo, y más grave es suponer que las inversiones que haga el Estado van a contribuir a mejorar la base de capital de la economía española en lo que necesitamos para aumentar la productividad y crecer a medio plazo: capital tecnológico y capital humano.
Viendo quiénes nos gobiernan es muy aventurado pensar en que esta hipótesis se pueda cumplir. Puestos a crear déficit público, ¿no sería mejor que la Administración pagara sus deudas a las empresas y que concediera créditos fiscales?
martes, 28 de julio de 2009
Al dictado
Se ha desenmascarado así a taxman y su "diálogo". Ha quedado claro que el cacareado diálogo no era más que un dictado del Gobierno y los sindicatos a los empresarios. Estos se han negado a copiar lo que los otros decían y ahora son tildados de anti-sociales, de enemigos del pueblo, de querer abolir derechos de los trabajadores.
Buen artículo de Jesús Cacho el domingo:
Pero quedaba el viernes, y ese fue su día de gloria, porque, en Palma y rodeado de sus ministros -¿alguien dijo austeridad?-, ZP se lució ante los periodistas durante más de una hora, elegante y pintón, actor consumado que tan pronto junta las yemas de los dedos, los pulgares apuntando al esternón, como abre los brazos tal que los toreros se abren de capa para recibir la pregunta tonta que me permitirá arrearle otra serie de mamporros a los de CEOE, todo a base de lugares comunes, expresiones triviales propias del vecino del tercero izquierda, que ahí está su encanto, un hombre del común, porque en él no importa lo que dice, sino cómo lo dice, con qué natural simpatía, derramando lisura y a su paso dejando aromas de mistura que en su pecho llevaba, y el presidente se gusta, se le ve feliz, se crece tanto que resulta fatuo, engreído, necio. Zapatero en el mejor de los mundos posibles: del brazo con los sindicatos y contra los empresarios, ya está, el Frente Popular versión 2009, aunque lo realmente suyo es el peronismo à la page, vieja demagogia populista con la televisión en directo: palo a los empresarios y más subsidios para los obreros en paro. ¿Cabe imaginar escenario más idílico para un radical de izquierdas como él?
Hablamos de un hombre que tiene un conocimiento muy superficial de los temas, que no mira un informe, no lee un papel -entre otras cosas porque se pasa el día colgado del móvil- y que suple sus lagunas formativas con la droga de la ideología y la muleta del eslogan. Hace escasas fechas aseguraba impávido ante uno de los grandes empresarios de este país que lo de repartir dinero a espuertas no es ningún problema y no hay que preocuparse por el déficit público, porque “ese dinero no es de nadie”. El empresario había intentado explicarle con la mayor claridad posible la acuciante necesidad de reformas de fondo que tiene España para salir de la crisis, y al final de su perorata todo lo que salió de la boca de Zapatero fue un “oye, fenomenal, todo eso que me has contado me parece muy bien, pero yo no voy a quitar derechos a los trabajadores. Eso no lo voy a hacer nunca. No quiero pasar a la historia como el presidente que acabó con derechos sociales que ha costado mucho conquistar”.
miércoles, 24 de junio de 2009
China es peor que Mataró
Pero los miembros de la comunidad no se sienten liberados. Están irritados. Dicen que ahora sí les han convertido en víctimas: una suerte de ERE policial les ha dejado sin sustento. Y, a algunos, sin cama.
...
Pero los expertos en la comunidad china -que ha alcanzado las 143.000 personas con permiso de residencia, según los últimos datos- sí lo entienden: "En China viven peor. Tienen un catre y fuego para calentarse. Vienen a sabiendas de que van a trabajar lo que haga falta para ganar dinero y montar su negocio", explica Anna Martínez, secretaria general de Casa Asia, que ha elaborado un estudio sobre la comunidad.
Esto rompe los esquemas de la socialdemocracia gobernante que no puede reprimir su tentación redentora de los esclavos de la Tierra, aunque sea en su contra. Se olvida que es más duro pasar hambre que trabajar todos los días de la semana y que sólo cuando se tiene el estómago lleno, e incluso algún que otro lujo, se empieza a pensar en el ocio. El ocio es de ricos y para ricos. Los pobres chinos no tienen tiempo nada más que para trabajar, si quieren comer y educar a sus hijos. Es evidente que esta gente se comerá al acomodado burgués occidental blandito y pachorrón en unos años, a menos que espabilemos.
Lo mismo está pasando con los indios que se están llevando el trabajo informático de los países occidentales. ¿Cómo puede ser que un sindicato de una empresa tecnológica vaya a un cliente de ésta a quejarse porque las sillas no tienen cinco ruedas? La consecuencia es que donde había cincuenta programadores sindicalizados, ahora hay diez. El resto está en otro sitio. Así camina el mundo y el que no lo quiera ver, está muerto.
¿Debemos permitir que la gente escoja libremente la vida que quiera? ¿Dónde está el límite? Para el Gobierno está claro, no se debe permitir que los chinos trabajen tan duro, no vaya a ser que dejen mal a nuestros liberados sindicales.
Me recuerda la película Stico de Jaime de Armiñán, en la que Fernán Gómez convence a una familia para que le adopte como esclavo de acuerdo a las reglas del Derecho Romano. Interesante tema.
P.S.: Es revelador el lenguaje del periodista que he entrecomillado en el primer párrafo.
domingo, 21 de diciembre de 2008
Pirámides
Esta semana se ha descubierto el fraude causado por un tal Madoff. Al parecer este tipo ha estafado 50 mil millones de dólares, un 3% del PIB español más o menos, usando una estructura piramidal. Esto está basado en que los retornos de los impositores que quieren retirar su dinero con la rentabilidad prometida se pagan con los fondos que aportan los nuevos entrantes.
Para ello, tiene que ser capaz de atraer a un gran número de incautos inversores que aporten el dinero suficiente para pagar a los inversores anteriores. Bien, exactamente eso mismo es lo que hace la seguridad social con las pensiones. Paga las pensiones de hoy con las aportaciones de los trabajadores en activo que esperan recibir una pensión mañana. Mientras haya un número de cotizantes mayor que los pensionistas y a éstos se les paguen unas pensiones miserables, no habrá quiebra del sistema. Sin embargo, en el momento en el que a pesar de las misérrimas pensiones, el número de cotizantes baje, el sistema será insostenible y se producirá la quiebra de la estafa más grande que se haya visto nunca. De hecho, las cotizaciones a la Seguridad Social no son más que un impuesto adicional por mucho que se vistan de fondo de previsión.
Privatización, ya.
XXX
martes, 16 de diciembre de 2008
Salvar a las inmobiliarias
Así cualquiera. La próxima es que las compañías tengan beneficios por decreto. Ya no hay nada que se le resista a este gobierno. ¡Qué monstruo este Zapatero! La verdad es que con la ley en la mano se pueden hacer maravillas.
Y mientras la gente no se alarma de que cierren empresas. ¡Por fin las cosas van bien!
domingo, 14 de diciembre de 2008
El precio de las cosas
¿Deberíamos pagar todos el mismo precio por el mismo producto o servicio?
Creo que no, pues aún a riesgo de que Machado y Moratinos me llamen necio, el precio es la medida del valor que las personas le dan a las cosas. Si personas diferentes valoran de forma diferente el mismo bien o servicio, ¿por qué deberían pagar precios diferentes? Mucha gente lo hace todos los días y creo que se extenderá cada vez más, a medida que las empresas sean capaces de encontrar las variables que hacen que sus clientes valoren de forma diferente sus servicios y sean capaces de discriminar a los clientes (en marketing se llama segmentar).
Acabo de leer en el WSJ que los San Francisco Giants, el equipo de béisbol lo va a imponer la próxima temporada. También lo hacen ya algunos cines de Madrid y las aerolíneas lo hacen desde hace muchos años.
Los colectivistas de este mundo, que piensan que cualquier beneficio empresarial es abusivo y está basado en la explotación del consumidor por parte del empresario se quejarán de que es injusto, de que con algunos servicios la empresa gana mucho más dinero del que le cuesta, obteniendo un beneficio excesivo. ¿Y qué es excesivo cuándo alguien está dispuesto a pagar lo que le piden porque a cambio percibe un valor que le satisface? ¿No es acaso libre de no pagar lo que le piden y no comprar? Si lo compra es porque el valor que le da al dinero que paga es algo menor del que le da al servicio que le prestan.
Si esto se extiende, como dice el WSJ, ¿veremos el precio de la fruta subir cuando el frutero se dé cuenta de que quedan pocas piezas en la tienda? ¿Y bajar cuando las frutas estén cerca de la caducidad? Esto último lo practica un puesto de quesos del mercado de La Paz en Madrid con los quesos a los que les queda poco para caducar.
martes, 9 de septiembre de 2008
Voto e impuestos
Leo que el Ayuntamiento de Madrid tuvo un déficit fiscal de más de 1500 millones, cosa de la que se queja el alcalde diciendo que la financiación local es insuficiente. A eso le ha respondido Solbes diciendo que tienen que ser "los madrileños que votaron a Gallardón los que paguen el déficit".
Quizás lo único bueno de esta no-crisis que estamos viviendo es que va a desenmascarar a los buenos y malos gestores públicos. En este caso, el señor Gallardón, tan altivo y soberbio con sus proyectos para transformar Madrid de "poblachón manchego" (sic) en metrópolis olímpica, empieza a descubrir que las obras hay que pagarlas y que el dinero no sale de debajo de las piedras. Ahora se va a tener que enfrentar a la dura realidad de que para hacer esos proyectos megalómanos va a tener que explicarle a los madrileños que hay que pagar más impuestos. Entonces a ver quién le vota. Si fuera inteligente y no un demagogo de tomo y lomo, Gallardón pondría medidas recaudatorias impopulares, pero efectivas. Por ejemplo, no entiendo por qué los madrileños que vivimos dentro de la M-30 tenemos que pagar más de 3 mil millones de euros en reformar una carretera de circunvalación que usan los que viven fuera. Puede poner un peaje de uso de la M-30 y que parte de ese dinero lo paguen los usuarios y no sólo los contribuyentes.
Por otro lado, sería gracioso si no fuera patético, que Solbes le eche la bronca a Gallardón y a los madrileños cuando se traga sapos mucho mayores de las Comunidades Autónomas como Cataluña y Andalucía. Y de acuerdo con la doctrina Solbes, me apunto a no pagar ni un céntimo de la deuda y déficit del Estado porque no he votado a Zapatero. Con gusto pago lo de Gallardón si me libro de lo de Solbes.
viernes, 1 de agosto de 2008
Consenso no
Recientemente se ha planteado en los medios la conveniencia de que se produzca un pacto entre los dos partidos dominantes en España para atajar de forma más rápida la no-crisis económica que padecemos y que parece que vamos a padecer mucho tiempo. La mayoría de opinantes y encuestados aprobarían un acuerdo entre PSOE y PP al modo de los Pactos de la Moncloa del año 1977. Yo me opongo y voy a explicar por qué.
Creo que un pacto entre PSOE y PP no haría más que prolongar el sistema socialista del que nos dotamos en la transición y que Felipe González expandió de forma implacable en aquellos lejanos tiempos del rodillo que el "gran estadista" aplicó sin piedad (algunos hablan de Aznar como "el franquito" y no dicen nada de FG). La sociedad española necesita salir del marasmo en el que la ha metido la alianza de empresarios, sindicatos y gobiernos, un contubernio en el que todos salen ganando a costa de los individuos, indefensos ante el Estado. Efectivamente, el Estado ha consagrado un modelo en el que unas cuantas empresas se reparten unos mercados altamente intervenidos para generar grandes rentas que benefician a empresarios, accionistas y trabajadores de dichas empresas. La gran mayoría de ciudadanos pagan altos impuestos por malos servicios públicos que permiten subvencionar todo tipo de actividades de las que se benefician sindicalistas y políticos.
Opino que la sociedad sólo aprenderá mediante la experiencia que le permita contrastar los diferentes modelos de gestión económica. Dado que el consenso impide el contraste de modelos, impide a cada uno de los individuos apreciar qué modelos generan un mayor nivel de riqueza y, por tanto, qué políticas son las que mejor contribuyen al progreso social. Lamentablemente, nuestro actual sistema político no nos está permitiendo aprender. Habría que cambiarlo.
domingo, 27 de julio de 2008
Botín en inglés
jueves, 1 de mayo de 2008
El dólar, causante de la subida de los alimentos
El otro día asistí a una conferencia de Rodrigo Rato en un foro organizado por la gran consultora Accenture sobre La empresa española en el mundo global. Rato habló de la coyuntura económica internacional y de lo difícil que van a ser los tiempos venideros para todos. Dijo que en los últimos años se había disfrutado de un periodo de expansión económica sin igual debido a la reducción del precio del riesgo, que ha sido facilitado por la innovación financiera. Y este menor precio se ha traducido en menores tipos de interés de los que se han beneficiado los gobiernos, las empresas y las familias. El riesgo país de los países emergentes se acerca al Euríbor, lo cual es un hecho inaudito en la historia económica.
Esto ha permitido que la economía mundial crezca a unos niveles nunca vistos y a que el número de pobres descienda de forma impresionante en el mundo, estando ahora por debajo de los mil millones de personas.
Sin embargo, esta innovación financiera que ha diluido el precio del riesgo, ha provocado una crisis de crédito sin parangón que los bancos centrales no está siendo capaces de atajar con las grandes inyecciones de dinero que están haciendo en los mercados o con las bajadas de tipos, especialmente de la FED (ayer otro 0,25%).
Lo que más me interesó de lo que dijo Rato es que la caída del dólar, debida a la falta de confianza internacional en la economía norteamericana, con sus grandes déficit fiscal y exterior, está provocando el alza de los precios de las materias primas: petróleo, alimentos y metales. He investigado un poco este tema y encuentro varios artículos en los que se explica cómo efectivamente el alza del dólar hace que suban los precios de las materias primas y parece que existe una correlación histórica negativa entre los precios de uno y de otras.
The US dollar has been under pressure for the past one and a half months and most commodity prices have risen over the same period. And indeed, historically, there has been a negative correlation between the dollar and commodity prices. The reason for this can basically be found in the law of one price. In principle, commodities cost the same as the underlying supply and demand situation would suggest, and ultimately what it costs to produce the commodities. These underlying conditions do not, in principle, change when the value of the dollar changes, and therefore the price in dollars will rise when the dollar weakens. One could also argue that a weaker dollar often goes hand in hand with the easing of US (global) monetary policy, which is positive for global growth and hence global demand for commodities. The negative correlation between the dollar and commodities is certainly no secret in the financial markets. Therefore there is often a speculative buying of commodities when the dollar weakens or when there is an expectation that it will. The classic dollar-hedge is gold. Over the past 10 years, the correlation between EUR/USD and gold has been almost 50%. However, since 2006, this correlation has actually been more than 70%. Historically speaking, there has also been a close correlation between EUR/USD and oil, albeit less pronounced than the correlation with gold. But here too the correlation over the past one and a half years has been stronger almost as strong as for gold. In our view, a combination of speculative interests in oil and OPECs attempts to win compensation for the weaker dollar via higher prices has been the main reason for the close correlation between oil and EUR/USD over the past two years. Metals are also closely correlated with EUR/USD, although the link is a little weaker than for both gold and oil. Over the past 10 years, however, this correlation has been at levels similar to oil. There is, though, one commodity group that is not particularly correlated with EUR/USD, and that is agricultural commodities. This is presumably due to agricultural commodities having, until recently, been less dependent on the global business cycle, as prices here are often determined by the weather and politics. This may, though, be about to change due to the ethanol link and an increase in speculative interests in agricultural produce.
Lo que también está claro es que el precio de las materias primas alimentarias está subiendo porque se ha ligado al precio del petróleo como un sustitutivo y los especuladores están haciendo acopio de esas materias primas para producir biocombustibles subvencionados por los gobiernos. A costa de los pobres del mundo.
Estuvo brillante Rato a pesar de que los medios del Instituto de Empresa no funcionaron como debían.
martes, 19 de febrero de 2008
Más sobre el riesgo moral
Excelente artículo de Alfredo Pastor, profesor del IESE en El País de hoy.
Pero volvamos a la Reserva Federal: en seis semanas, ha procedido a una reducción del tipo básico de una magnitud sin precedentes. Aún es pronto para saber si su intervención conseguirá contribuir a reanimar la economía, pero no hay duda que no ha suscitado el entusiasmo que uno podría esperar. La frialdad de la acogida tiene su explicación: ante la disyuntiva a la que se enfrenta todo banco central, la Reserva Federal ha elegido dar más importancia al crecimiento, dejando para más tarde el control de la inflación. Esta conducta lleva consigo dos riesgos distintos. El primero es el ya conocido: un exceso de liquidez terminará por traducirse o en una mayor inflación o, tarde o temprano, en una nueva burbuja en el mercado de algún otro activo: de la crisis del Sureste asiático de 1997-98 nació la burbuja de las punto.com; de ésta la burbuja inmobiliaria a cuyo final estamos asistiendo. Así, aun cuando la actuación de la Fed logre estabilizar la economía, puede estar creando mayores dificultades para el futuro.
Pero no es éste el único riesgo: un banco central no suministra liquidez con la intención de salvar instituciones, y menos aún a sus accionistas, sino para evitar una pérdida de confianza que terminaría en el hundimiento del sistema; sin embargo, al suministrar liquidez, es fácil salvar a quien no lo merece: éste es el llamado riesgo moral, siempre presente, en menor o mayor grado, en las intervenciones de un banco central, y cuya presencia continuada trae consigo una lenta corrupción de las reglas del mercado: uno se lleva los premios, otro -normalmente el Estado- carga con los problemas, si los hay.
Lo único en lo que no estoy de acuerdo es que no es otro (uno), el Estado, el que carga con los problemas, sino muchos, todos nosotros los que cargamos con los problemas de unos pocos. Y en España esos pocos son gentes que previamente se han hecho de oro con el negocio inmobiliario.martes, 22 de enero de 2008
Los riesgos del WEF
Relacionado con la entrada anterior, he encontrado esto sobre los riesgos de la economía mundial. Lo recoge el blog salmón. Primer riesgo, "asset price collapse", es decir, lo que pasó ayer y lo que está pasando con los activos inmobiliarios. Prepárense que vienen curvas.
Muy buena esta entrada sobre las rebajas de impuestos.
Y atención, que Zapatero ha dicho que estamos muy mejor preparados que nunca. Si acierta como con la T4, que Dios nos pille confesados.
¡Crash!
Y de repente la Bolsa hizo ¡crash! Nadie sabe muy bien por qué ha sido, aunque alguien ya lo anticipaba hace una semana.
Parece que el causante ha sido la pérdida de confianza en la economía americana reconocida por la intromisión de los políticos, en este caso Bush, ofreciendo una reducción excepcional de impuestos para reactivar la economía. Ayer decía un analista que es como si le das aspirinas a un enfermo de cáncer, le quitas el dolor de cabeza, pero sigue con el cáncer. Es más, la medida sólo servirá para reducir los niveles de deuda de las familias de clase media norteamericanas, fuertemente endeudadas, y las que realmente pagan impuestos. No servirá para reactivar el consumo. De ahí viene el pánico de ayer en las bolsas europeas, parece.
Hoy la Reserva Federal americana ha salido al rescate con una medida-parche que no resolverá la crisis, pero da un alivio y da la imagen de que algo hacen, como si fueran unos políticos cualesquiera. S McCoy en El Confidencial habla de riesgo moral, es decir, del riesgo de no dejar que los que arriesgan pierdan:
Bueno, esa es una gran pregunta. No voy a ser yo el que pretenda dar soluciones a los bancos centrales. Doctores tiene la Santa Madre Iglesia. Pero sí que es verdad que el concepto de moral hazard o riesgo moral, esto es: la necesidad de que las autoridades vengan al rescate de un mercado que purga sus excesos pasados, surge porque se ha permitido que dicho riesgo moral se construya. Desde mi punto de vista tiene que haber, de partida, un proceso severo de revisión de la supervisión bancaria. Esto que parecía aberrante antes del verano, ahora resulta imprescindible. Se trata de una actuación clave que hubiera permitido minimizar los riesgos, por ejemplo, de la crisis subprime. Contar con los fuertes para reforzar el sistema, interactuar más con el sistema financiero. Tercero, la Fed no puede limitarse a ser un mero fijador de la política monetaria. Al contrario. Tiene que tomar un rol activo en el conjunto de la economía actuando, y esto no es una idea propia, como avalista de última instancia de aquellas operaciones en las que el riesgo real es muy inferior al aparente que ahora se percibe. Justo lo contrario a lo que ocurría hace unos meses.
A otra pregunta, respondía:
P-Estimado S.McCoy, ¿cómo valoraría la bajada de tipos (necesaria), a sabiendas que sera un golpe donde mas duele para la inflacion? (Davor)
Servidor se ha posicionado negativamente contra las bajadas de los tipos de interés por tres motivos. En primer lugar porque si hay algo que sobra en el mercado es liquidez. Otra cosa es que no circule. Segundo, la causa de que no circule está en que los bancos la mantienen en sus balances para hacer frente a los problemas de solvencia derivados de una paralización de sus ingresos más cíclicos y un reajuste a la baja del valor de sus activos. Y tercero, precisamente por eso la eficacia de las medidas monetarias, que tardan tiempo en implantarse, es mucho menor ya que el engranaje de transmisión de dichas medidas al conjunto de la población, que es la banca, está oxidado y necesita tiempo para desengrasarse, tiempo que las últimas noticias procedentes de Estados Unidos ha dilatado
A ver cómo le sale la cosa a Ángel, que propone una cartera de compra en este entorno bajista.Lo mejor, sin duda, ha sido la reacción de don Tancredo Solbes: "no es para tanto". Total, la bolsa perdió unos 46 mil millones de euros de capitalización.
domingo, 13 de enero de 2008
La familia de papá Estado.
¿Por qué se empeña el PP en hacer de socialistas? Parece que no se dan cuenta de que con las propuestas como la de crear un Ministerio de la Familia, le hacen el caldo gordo al PSOE. ¿Acaso creen que van a conquistar votos del centro izquierda? Lo dudo. Lo que hacen es crear el espacio en el que los socialistas se mueven con destreza y agilidad, el de la demagogia asistencialista.
En lugar de crear otro ministerio, de crear otro escalón de burocracia sin sentido y de empeñar en él millones de euros de nuestros impuestos, que reduzca los impuestos en la cantidad equivalente y que nos lo devuelva a las familias. Estoy seguro de que nosotros sabremos mejor que Rajoy qué hacer con ese dinero. Los políticos, mejor dicho, los socialistas de todos los partidos como decía Hayek, se empeñan en salvarnos de nosotros mismos, como si nosotros no supiéramos organizar nuestras vidas. Para ello, nos expolian con los impuestos para luego darnos las migajas de lo que queda después de los sueldos, el coche oficial y la parafernalia administrativa.
Patética la propuesta de Rajoy de ampliar el permiso de paternidad. ¿Quién va a trabajar en España? ¿Es así como vamos a mejorar nuestra productividad y competitividad?
martes, 8 de enero de 2008
La tormenta perfecta
Día de Halloween de 1991. La costa Este de los Estados Unidos sufre una descomunal tempestad causada por la improbable combinación de aire caliente y bajas presiones provenientes del norte, aire frío y altas presiones provenientes del este y el resto de un huracán tropical que sube del sur. Estos tres factores no se dan simultáneamente casi nunca. Pero cuando se dan, originan lo que se conoce como… La Tormenta Perfecta.
Enero de 2008. Como cada año, los economistas nos vemos acosados por la prensa para que hagamos las predicciones del año nuevo. Si uno no quiere quedar como un ignorante, uno debe profetizar alguna cosa con más o menos sentido. Ya que yo soy de los que no tienen bola de cristal, déjenme que les cuente lo que están diciendo los grandes gurús de la futurología económica: durante el 2008, ¡habrá una profunda crisis económica!
Hay seis factores que apuntan en esa dirección. Primero, la crisis financiera del “subprime”. Empezó hace unos años cuando unos bancos espabilados hicieron préstamos hipotecarios a familias con poca capacidad de devolver el dinero (“subprime”). En lugar de guardarse esas hipotecas peligrosas, esos bancos las ‘securitizaron”. Es decir, las pusieron en paquetes con otras hipotecas y las vendieron al mejor postor. Éste, por su lado, las re-empaquetó y las volvió a vender. Y así, los paquetes de hipotecas peligrosas fueron de banco en banco hasta su destino final. El problema es que ni ese destino final se conoce, ni se sabe cuántas hay. En las últimas semanas hemos descubierto que Merryl Lynch, Citigroup y Unión de Bancas Suizas (UBS) poseían decenas de miles de millones de dólares. Es decir, hemos descubierto que el agujero financiero es grande y que no lo tienen bancos desconocidos sino bancos muy importantes.
El problema es que, al no saberse quien tiene agujeros financieros, los bancos se guardan el dinero porque tienen miedo a prestar. Eso hace que muchas empresas que querrían invertir, es decir, que querrían comprar maquinaria y ampliar su capacidad productiva, no lo hacen porque nadie les presta dinero. La empresa de maquinara no vende por lo que debe despedir a algunos trabajadores. Esos trabajadores dejan de comprar comida o ropa por lo que las empresas de comida o ropa pierden dinero y despiden a sus trabajadores y el círculo vicioso se expande por toda la economía. Es decir, lo que empezó como una crisis de hipotecas “subprime” se contagia a la economía real y se transforma en una recesión económica en toda regla.
Segundo factor: los precios de la vivienda en Estados Unidos están cayendo y se estima que durante el 2008 la caída puede llegar a ser de hasta un 25%. Esto puede provocar lo que se conoce como “efecto riqueza”: el gasto realizado por los consumidores depende de lo ricos que éstos son o creen que son. Cuando el precio de sus viviendas baja, perciben que se han empobrecido y dejan de comprar comida o ropa por lo que las empresas de comida o ropa pierden dinero, despiden a sus trabajadores… y el círculo vicioso vuelve a empezar.
Tercero: el precio del petróleo ronda los 100 dólares por barril. En el año 1974, un aumento parecido, por si sólo, causó una de las más grandes recesiones del siglo XX. Es cierto que la economía de hoy, con muchos más servicios y menos industria, es menos dependiente de los precios de la energía. Pero también es cierto que el aumento del precio del petróleo coincide con el de otras materias primas. La razón es que, esta vez, los precios no suben porque unos locos de la OPEP han reducido la oferta sino porque los dos países más poblados del mundo, China e India, están creciendo rápidamente y demandan grandes cantidades de materias primas.
Cuarto, el euro está por las nubes: un euro caro hace que los productos europeos sean caros y eso impide que Europa exporte y tome el timón de la economía mundial cuando los Estados Unidos entren en crisis.
Quinto, el dólar corre el riesgo de sufrir una caída catastrófica. En estos momentos hay tres grandes grupos de personas que tienen dólares en sus carteras: los Chinos, los fondos de pensiones alemanes y japoneses y los exportadores de petróleo. Si estos grupos ven que el dólar se debilita, pueden intentar quitarse sus miles de millones de dólares de encima para no sufrir pérdidas, cosa que precipitaría la caída de la moneda americana, provocando un siniestro financiero sin precedentes.
Sexto: la situación geopolítica sigue teniendo elevadas dosis de incertidumbre. El asesinato de Benazir Bhutto, candidata a la presidencia de un país islamista poseedor de la bomba nuclear, es un triste recordatorio de que conflictos bélicos o atentados terroristas a gran escala pueden ocurrir en cualquier momento.
Total, seis son los factores que apuntan a una crisis económica global. Lógicamente, por más que insistan los profetas, nadie sabe con certeza si esa crisis finalmente se va a producir porque también hay razones para ser optimista. Por ejemplo, los bancos centrales de Europa y Estados Unidos están aumentando la cantidad de dinero para que las empresas que deseen invertir puedan hacerlo y el gobierno norteamericano está ayudando a las familias “subprime” a pagar sus hipotecas.
Lo que pasa es que, si bien cada una de estos seis factores, por sí solo, podría desencadenar una crisis económica mundial, hoy se dan todos simultáneamente. Es decir, estamos ante la combinación improbable de factores que no se dan casi nunca pero que, cuando se dan, podrían acabar originando… La Tormenta Perfecta.