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martes, 8 de marzo de 2011

Día Internacional de la Mujer


Muy acertado el artículo de María Blanco:

...la mayoría de las mujeres sonríen encantadas cuando les felicitan en "su día" y se entretienen recordando lo malo que es la llamada violencia de género, lo maravillosas que somos las mujeres, las diferencias salariales y que no hay mujeres en puestos directivos. Juegos infantiles.

La violencia es mala cuando no es en defensa propia, tanto si el agredido es un hombre como si es una mujer. Y si hay más violencia hacia las mujeres es, entre otras cosas, porque nuestras madres y padres no nos enseñan a defendernos y nuestros gobernantes se aseguran de que no lo hagamos. Si tu pareja te pega, denuncia. ¿A quién? ¿A una justicia que hace años nos da miles de razones para dudar de su eficiencia? No, primero, defiéndete, si sabes y ves la oportunidad. Y eso implica aprender a nivelar la diferencia física entre hombres y mujeres, lo que es posible gracias a la libertad de armas.

No hay mujeres en puestos directivos. ¿Y qué? ¿Hay una confabulación de hombres para que no asciendan las mujeres? ¿Y la solución es crear leyes que obliguen a los hombres a ceder puestos directivos? Los datos dicen que es al revés, las cuotas aseguran que las minorías sigan siéndolo. Los estudiantes afro-americanos que estudiaron en grandes universidades americanas por "cuota" salieron peor preparados porque se era condescendiente con ellos, y engrosaban las filas del paro.

¿Por qué no hay más mujeres empresarias? Porque hay que arriesgar. Pues a lo mejor el problema (si es que es un problema) es que la mujer es más conservadora, dedica su tiempo a cosas diferentes que el hombre y tiene otra escala de valores. ¿Ser jefe es lo más importante? Pues que la que quiera, que arriesgue y monte su empresa. La solución de dar ayudas a mujeres empresarias por el mero hecho de ser mujer perpetúa la diferencia, la cristaliza y deja a la mujer a expensas de que el gobernante (hombre o mujer) le dé la ayuda o no.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Alegoría del funcionario

Un compañero de la oficina que trabaja principalmente para las Administraciones Públicas me enseña este vídeo como alegoría de la mentalidad funcionarial. Supongo que hay funcionarios que no son así, pero no sé por qué tiendo a pensar que hay muchos con la mentalidad que muestra el vídeo.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Sólo 189 minutos


Leo en El País que cada español pasó de media 189 minutos frente a la TV en agosto. ¿Y alguien se extraña de que Zapatero sea presidente del Gobierno?

Huxley 1 - Orwell 0


Hace 3 años escribí
sobre la superioridad de la utopía totalitaria que Huxley anticipó en su novela Un mundo feliz sobre la orwelliana. Navegando por la red he encontrado este cómic y vídeos sobre el asunto. Dice más o menos lo mismo que decía yo en septiembre de 2007. Es mucho más fácil controlar a la gente si ésta se somete voluntariamente en búsqueda del placer que mediante la represión. Ese es el camino de servidumbre al que nos estamos sometiendo poco a poco, casi sin darnos cuenta.

Estamos agotados de trabajar, o en España de buscar trabajo, agobiados por las noticias y por la estrategia de amedrentamiento a las que nos tiene sometidos el Estado (no sé si ha fijado alguien, pero en España no hay semana en la que no haya alerta de algún color caliente por frío, calor, tormentas o cualquier otro meteoro), llegamos a casa y con un poco de fútbol por aquí, Belén Esteban y el Hola por allá, se obra el milagro de la relajación mental, del "me da igual que me da lo mismo" y a dormir. Y a los pocos espíritus críticos que van quedando se les ve como gente obsesionada, extremista, radical.

(Pinchar en las imágenes para hacerlas más grandes)





El cómic está basado en el libro Amusing ourselves to death, de Neil Postman.

Este vídeo nos avisa del peligro de caer en una dictadura huxleyiana facilitada por el ahogamiento en la era de la información y del entretenimiento.



lunes, 10 de mayo de 2010

Conjurados


Conjurado:
1 Impedir o evitar un daño o peligro, especialmente al demonio, con exorcismos.
2 Pronunciar unas palabras mágicas para comunicar con los espíritus.
3 Tomar juramento.
4 Rogar con insistencia, en nombre de algo convincente.
— v. intr./prnl.
5 Ponerse de acuerdo varias personas para hacer algo, especialmente si es ilícito o perjudicial para otro. confabularse.

Las noticias se agolpan en el escritorio sin dar tregua al bloguero en su afán por comentar la realidad. Especialmente cuando el bloguero trabaja de sol a sol para sostener la fiesta interminable.

La noticia de hoy es que los mercados, esos especuladores malignos, que la semana pasada habían atacado de forma despiadada al euro, intentando acabar con el modelo de progreso estatista europeo, han sido derrotados. Los políticos europeos se han conjurado para hacer frente a la amenaza de los demoníacos mercados y han aprobado la creación de un fondo de 750 mil millones de euros para hacer frente a los posibles riesgos de impago que los países miembros de la Unión Monetaria puedan sufrir.

Digo conjurados porque esa es la mejor palabra para describir lo que pasó ayer en la reunión de ministros del Ecofin.

Conjurado:
1 Impedir o evitar un daño o peligro, especialmente al demonio, con exorcismos.
2 Pronunciar unas palabras mágicas para comunicar con los espíritus.
3 Tomar juramento.
4 Rogar con insistencia, en nombre de algo convincente.
— v. intr./prnl.
5 Ponerse de acuerdo varias personas para hacer algo, especialmente si es ilícito o perjudicial para otro. confabularse.

Además, el BCE ha renunciado a su objetivo fundacional de luchar contra la inflación y ha decidido que va a comprar bonos de deuda pública de los Estados europeos. Es decir, que le va a dar a la máquina de hacer billetes, igual que los americanos. Camino a perdición.

Pero a mí lo que más me impresiona es la credulidad de los inversores. Tras esos anuncios y el ridículo ajuste que ha anunciado el Gobierno español, de un 0.5% de reducción adicional del déficit este año, la Bolsa de Madrid ha ganado hoy un 14%. ¿Alguien en su sano juicio puede poner su dinero aquí? ¿Son buenos los especuladores ahora que sube la Bolsa? Es curioso, como apunta The Economist en un excelente análisis de la situación, que los malditos especuladores se convierten de la noche a la mañana en los "mercados internacionales" cuando se trata de levantar los 450 mil millones que venderán en bonos.

La UE está muerta y esto lastrará durante décadas nuestro desarrollo. Todo para que unos vagos redomados y unos políticos interesados puedan seguir viviendo del cuento. Y los de siempre, a pagar.

viernes, 7 de mayo de 2010

El fracaso gubernamental


La crisis está demostrando la cita de von Mises que figura como subtítulo de este blog: "El gobierno no puede hacer rico al hombre, pero puede empobrecerlo". Y cada día se ve con más claridad la incapacidad de todos los gobiernos para sacar a sus países de la crisis y su influencia en el ahondamiento de la misma.

En el caso español, el problema es triple: un sistema financiero quebrado y una economía no competitiva, con un sector empresarial débil y poco innovador lastrado por un sistema político intervencionista y que detrae gran cantidad de recursos de la economía. Dos de las tres causas de la crisis española lo son por la acción o inacción del gobierno. Efectivamente, el sistema financiero español está quebrado como se ha visto con la llamada urgente de Fainé a Zapatero y Rajoy para que desbloqueen las fusiones de unas cajas con demasiado pasivo respaldado por activos inmobiliarios que no valen nada. Los políticos dominan la mitad del sistema financiero español, han hecho una gestión nefasta del riesgo de estas entidades crediticias subvirtiendo su objeto social y han colapsado el sistema financiero, que no tiene capacidad para dar crédito a las empresas para inversiones en activos productivos o para financiar la exportación.

Además, nuestro Gobierno, los gobiernos de todo el mundo, han aumentado de forma espectacular el gasto público en una carrera sin freno por alimentar la economía de una actividad que les permitiera salvar la cara. En España esto no ha provocado nada más que una detracción de los escasos recursos financieros de la economía para financiar la deuda pública que el gasto excesivo ha generado. Y todo para no contener el paro, para hacer gasto en instalaciones que no aportan nada para el crecimiento futuro (polideportivos municipales, bares y quioscos) y quitar confianza en nuestra deuda pública, que agravará el coste de financiación futuro de nuestro déficit.

Y en EE.UU., después de todo el rescate, el plan de estímulo y demás acciones despóticas por parte del Gobierno, los resultados sobre el empleo son los que muestra este gráfico.


Nunca fue más cierta esta célebre cita de Groucho Marx: La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.

lunes, 29 de marzo de 2010

La expropiación cotidiana

Leo el excelente artículo The grasping hand de Peter Sloterdijk sobre el Estado moderno y los impuestos. Lo más destacado:


This metamorphosis has resulted, above all, from a prodigious enlargement of the tax base—most notably, with the introduction of the progressive income tax. This tax is the functional equivalent of socialist expropriation. It offers the remarkable advantage of being annually renewable—at least, in the case of those it has not bled dry the previous year. (To appreciate the current tolerance of well-off citizens, recall that when the very first income tax was levied in England, at the rate of 5 percent, Queen Victoria worried that it might have exceeded acceptable limits. Since that day, we have become accustomed to the fact that a handful of productive citizens provide more than half of national income-tax revenues.)
When this levy is combined with a long list of other fees and taxes, which target consumers most of all, this is the surprising result: each year, modern states claim half the economic proceeds of their productive classes and pass them on to tax collectors, and yet these productive classes do not attempt to remedy their situation with the most obvious reaction: an antitax civil rebellion. This submissiveness is a political tour de force that would have made a king’s finance minister swoon.
With these considerations in mind, we can see that the question that many European observers are asking during the current economic crisis—“Does capitalism have a future?”—is the wrong one. In fact, we do not live in a capitalist system but under a form of semi-socialism that Europeans tactfully refer to as a “social market economy.” The grasping hand of government releases its takings mainly for the ostensible public interest, funding Sisyphean tasks in the name of “social justice.”


...

Free-market authors have also shown how the current situation turns the traditional meaning of exploitation upside down. In an earlier day, the rich lived at the expense of the poor, directly and unequivocally; in a modern economy, unproductive citizens increasingly live at the expense of productive ones—though in an equivocal way, since they are told, and believe, that they are disadvantaged and deserve more still. Today, in fact, a good half of the population of every modern nation is made up of people with little or no income, who are exempt from taxes and live, to a large extent, off the other half of the population, which pays taxes. If such a situation were to be radicalized, it could give rise to massive social conflict. The eminently plausible free-market thesis of exploitation by the unproductive would then have prevailed over the much less promising socialist thesis of the exploitation of labor by capital. This reversal would imply the coming of a post-democratic age.

sábado, 6 de marzo de 2010

Gasto Púbico


Estos días se reúnen los partidos políticos para intentar acordar medidas para intentar resolver la crisis económica que nos aqueja. Una de las peticiones del PP con mucho sentido es el recorte de diez mil millones de gasto este año, en lugar de cinco mil, que propone el Gobierno. Es urgente recortar, no diez mil, sino veinte o treinta mil millones. Hay infinidad de partidas que sobran.

Por ejemplo, los ministerios de Sanidad y Educación han subvencionado un videojuego para iniciar a los adolescentes en las relaciones sexuales. El videojuego, burdo y mal hecho, pone al adolescente en una sucesión de situaciones. En una fiesta se puede acercar a una chica, averigua que a los dos les gusta el baloncesto, se gustan un poco más y ¡hala! a la cama. Las opciones que tienes son las que aparecen en este recuadro.




Todo muy edificante. Con nuestro dinero. Con estas iniciativas, el Estado se deslegitima para recaudar los impuestos confiscatorios que tenemos.

sábado, 9 de enero de 2010

Logroñistán


En el proceso de descristianización de España no sorprende el calendario editado por el Ayuntamiento de Logroño en el que se dicen cuáles son las fiestas o conmemoraciones de determinadas fechas. Ignoro si el alcalde de Logroño pretende convertir la ciudad en Logroñistán y dentro de poco se aplicará la sharia en el municipio, pero por algo se empieza.

Así, por ejemplo, el día 6 de enero no es la fiesta de los Reyes Magos, la Epifanía del Señor o cosa parecida, sino el día siguiente al 5 de enero, en el que se celebra la Cabalgata organizada por Radio Rioja desde hace 30 años.

En San Blas no se celebra dicha fiesta, sino la bendición de las rosquillas de San Blas. Desde que Bono y sus secuaces fueron a la parroquia de San Carlos Borromeo a comulgar con bizcocho, supongo que las rosquillas serán bendecidas por Zerolo, ese otro obispo laico de la progresía patria.

El 24 de febrero destaca el Maulid, el nacimiento de Mahoma. Sin embargo, el 25 de diciembre se señala como Navidad, que para los niños de la Logse es tres días después del sorteo de la lotería o el día en que se come pavo en casa de la abuela. En agosto, el 15 es la Asunción. ¿Quién es esta Asunción tan importante como para tener un día en el calendario logroñés?). Muy notable debe ser para coincidir con el día de la Independencia de Pakistán. El 17 de noviembre es Id al adha, la fiesta del cordero de la Comunidad Islámica. Omite el día del Pilar, patrona de España y día de la Hispanidad.

Lo notable del citado calendario no son sólo las continuas referencias musulmanas. Son menos que las católicas, pues el calendario refiere muchas de las fiestas y santos cristianos, sin muchas aclaraciones sobre su presencia en el calendario, salvo que alguna asociación celebra algo el día de ese santo. El calendario enumera cada uno de los santos patronos de las diferentes profesiones: Santo Domingo de la Calzada, ingenieros de caminos y obras públicas; San José, los ingenieros industriales; San Isidro, los agricultores. Esa parece ser la única razón por la que se cita una fiesta cristiana. Por ejemplo, el día 8 de diciembre, dice que el colegio de Farmacéuticos celebra La Inmaculada. ¿Sólo los farmacéuticos? También nos podemos enterar del día de internet, el 16 de mayo, o el de la colitis ulcerosa, el mismo día de San Isidro.

El problema, para mí, no es si la referencia a fiestas musulmanas, católicas o budistas, sino la existencia misma de un calendario como este. ¿Qué razón puede existir para que una institución pública como el Ayuntamiento de Logroño gaste dinero en editar un calendario? Me imagino la sección de la burocracia logroñesa con su director general de calendarios y grupos de funcionarios perfectamente ordenados en secciones por meses, cada uno con su jefe de negociado y su secretaría, administración, etc. Además, habrá un procedimiento con unos plazos perfectamente tasados para incluir las fechas señaladas correspondientes a cada uno de los grupos de interés de la ciudad riojana.

Una pregunta para el que quiera dejar comentarios: ¿cuál es el día del bastón blanco?

jueves, 24 de diciembre de 2009

Incompetencia


Estos días han sido frenéticos, intentando cerrar temas antes del parón navideño. Lo más reseñable de los últimos días, más allá de la marcha de dos amigos de la empresa, ha sido la nevada que cayó en España el lunes.

Es urgente que se caliente el planeta pues ya van dos años seguidos en los que tenemos una gran nevada en la capital. Son necesarias más cumbres de Copenhague para poder contaminar lo suficiente como para subir unos graditos la temperatura terrestre.

El lunes fue un caos en Madrid
. Las calles y las carreteras colapsadas, el aeropuerto cerrado, los trenes sin poder circular. Las aceras de calles principales, bastantes horas después de la nevada, seguían llenas de nieve con el peligro que suponen para los transeúntes, que resbalaban y caían al suelo. En estos casos es en donde se demuestra la incompetencia de las administraciones públicas. Si hay algo que son bienes públicos y para los que está justificada la acción del Estado es la construcción y mantenimiento de calles, alumbrado y demás servicios comunes de las ciudades. Ningún liberal osaría privatizar las calles, pues sería absolutamente ineficiente si hubiera que cobrar a quien quisiera circular por calles privadas con peajes. O aparecería el "free rider" que se aprovecha de la inversión de los demás para disfrutar de un bien público. Sin embargo, nuestras administraciones local, regional y central no han sido capaces de mantener mínimamente las vías públicas en una situación anunciada con precisión con suficente anterioridad. Y en lugar de dedicarse a arreglar el problema, se insultan y se echan la culpa del caos. Lo mejor fue lo de Esperanza Aguirre diciendo que no sé qué carretera se había atascado, pero que era responsabilidad de Fomento. ¿Y?

Siempre me ha asombrado la confianza que tienen los amigos de lo público en la acción benéfica del Estado y la delegación que hacen en éste de hacienda, salud y educación de sus hijos. Ante tamaña incompetencia en un tema tan sencillo como una nevada, ¿quién puede confiar en el Estado para que le resuelva sus problemas más importantes?

domingo, 13 de septiembre de 2009

Muy bien Punset

Eduardo Punset en XL Semanal

Me estremece el espacio tan reducido que va a quedar a los demás para moverse cuando yo me vaya. No hay bestia mayor ni más feroz en este circo que el Estado, que hemos creado entre todos. Se puede uno reír tranquilamente de las multinacionales más poderosas o de países tan ufanos de sí mismos como Rusia o Estados Unidos. Son verdaderos pigmeos, comparado con el Estado de cada uno, que gestiona más de la mitad de todos los servicios y productos generados en nuestro recinto, además de tener los medios para vigilar y efectuar un seguimiento inmaculado de todo lo demás: suspiros, proyectos, productos y sueños.Es aterrador constatar que la mayoría de la gente se pasa la vida intentando protegerse de amenazas que son risibles –los vecinos, el ruido, un desamor–, comparadas con el poder omnipresente del Estado. El único poder real, de cuerpo presente, es el Estado.
...
Los españoles pertenecemos a la categoría de colectivos a los que tradicional e históricamente preocupó mucho más la diferencia de clases y la injusticia social que las libertades individuales. Se perdona mal a los ricos y empresarios la ostentación y el agravio, mientras que los funcionarios públicos pueden difundir secretos, realizar escuchas, propagar infamias y otras mil maneras pergeñadas para el abuso del poder.

lunes, 29 de junio de 2009

El Estado perfecto

Cuando tengamos un funcionario por cada ciudadano, habremos alcanzado el nirvana del Estado social. Además, cada contribuyente tendrá su funcionario a sueldo y todo será mucho más claro. Por lo menos, sabremos a quién le pagamos el sueldo. En Baleares han empezado por la agricultura.

El Govern Balear tiene un funcionario por cada agricultor profesional. ¡Ahí es nada!

domingo, 21 de diciembre de 2008

Limosna coactiva


Pahasapa explica bien las ayudas al automóvil en EE.UU. y las que hacemos nosotros de forma coactiva.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Metáfora de España

La cúpula de Barceló en la ONU se desmorona. ¿No es metafórico, si no es premonitorio de lo que nos depara el futuro inmediato?

Barceló es un pintor con prestigio, claramente innovador, y con una alta cotización en el mercado del arte moderno, mercado muy influido por las modas y por las opiniones de unos cuantos creadores de opinión que influyen sobre el precio de las obras de arte de los protegidos. Un pintor al que le compré un cuadro hace un tiempo me dijo que en España si no eras homosexual y de izquierdas, era difícil que triunfaras. Emigró a Nueva york, donde está haciendo buena carrera, al parecer. Barceló bien podría ser un bluf, una burbuja, un alto precio sin valor subyacente al que se le resquebraja su última y carísimas creación.

Exactamente igual que puede ocurrir con España. Hasta hace poco era un país con un cierto prestigio, reconocido por los logros económicos de los últimos diez años de crecimiento económico sostenido, reducción del desempleo hasta niveles históricos, grandes empresas lanzadas a la conquista del mundo económico internacional. Pero en los últimos meses está cayendo en picado la economía, creciendo el desempleo, las empresas tienen un endeudamiento excesivo que las puede llevar a la quiebra o a una descomposición en partes adquiridas por otras. Y, ni en el caso de Barceló, ni en el de la economía, el dineral que el Estado pone en circulación sirve para evitar la ruina del arte de Barceló ni el de nuestras empresas.

martes, 18 de noviembre de 2008

El expolio (II)

Hoy se ha inaugurado el adefesio fresco de Miquel Barceló para la Alianza de Civilizaciones de la ONU en Ginebra. Ha sido muy comentado en los últimos días el dispendio de fondos públicos que ha supuesto: 18 millones de euros del erario público más los que han puesto empresas privadas como Telefónica, Repsol y alguna que otra de las que pueden obtener jugosas compensaciones de la regulación del Gobierno contra los consumidores. Además, unos 500 mil euros eran Fondos de Ayuda al Desarrollo que han sido malversados por Moratinos. O no. En realidad, bien han contribuido al desarrollo del pintor, que con esto apuntala su ya sobrevalorada cotización en el mercado del arte.

Casualmente, Barceló fue uno de los artistas de la zeja que apoyaron a Zapatero en las pasadas elecciones. Por supuesto, la 2 (ruinoso canal público de TV) ponía hoy un reportaje propagandístico sobre el proceso creativo de la churretosa obra. El pintor, manguera en mano, rociando de pintura unas estalactitas epóxicas que cuelgan del techo para producir una obra que podríamos decir de "arte aleatorio". No se podrá decir que la pincelada de Barceló es fina, pero tampoco es un pintor de brocha gorda, es puro gotelé. Con lo pasado de moda que está.

sábado, 15 de noviembre de 2008

El expolio (I)


Creo que no me va a costar mucho mantener viva otra serie de entradas sobre el expolio al que somos sometidos los contribuyentes por parte de los políticos (iba a escribir ciudadanos, pero hay muchos de éstos que no son sometidos a ningún expolio porque no pagan impuestos).


Los últimos días han aparecido multitud de noticias sobre cómo los políticos se suben el sueldo, se compran coches de lujo a precios que ni Botín se permitiría, gastan en asesores que muchas veces ni van al lugar de trabajo (como en el chiste, una cosa es ir y otra trabajar) o directamente roban a las arcas del Estado.


Jesús me envía una noticia realmente asombrosa sobre el trinque en Cataluña:


el Departamento de Cultura, presidido por el independentista Tresserras, encargó un estudio titulado Ambientación olorosa de un espacio circular de unos 30 metros cuadrados de superficie abierto en su parte superior. El texto tenía una extensión de cuatro páginas y un coste de 1.392 euros.
En el informe se describe el funcionamiento de un "aparato de ambientación eléctrica", prácticamente igual a los que se pueden adquirir en los supermercados. Incluso se llega a explicar que "el olor sale por las ranuras de la parte superior".

...

Durante 2007 el Ejecutivo catalán encargó a personal externo a la Administración un total de 1.583 informes y que supuso un gasto de 31 millones de euros. Entre ellos destacan algunos títulos como Seguimiento del escarabajo de las palmeras, Estudio, factores y manejo del cultivo de la chufa o Diseño de parchís y puzzle de la casita de cartón recortable, entre otros.


Y a través de Linguini, me llega esta entrada del blog de Félix de Azúa. Muy bueno el símil teatral:


Las noticias sobre el aumento del paro mencionan un recorte sobre la totalidad de los campos: agricultores, albañiles, peluqueras, arquitectos, anestesistas, todos sufren la rebaja laboral. Hay dos campos, sin embargo, que se libran, los funcionarios y los políticos. La administración y los políticos componen un gigantesco teatro llamado "El Estado" donde se representan obras dramáticas, las cuales requieren una enormidad de personal. Algunos están en la tramoya o a cargo del aparato técnico (iluministas, ingenieros de sonido, escenaristas), otros en la gestión cívica y comercial (abogados, gerentes), son los que sostienen el sombrajo y tanto si representan "El Franquismo" como "La Democracia" siguen en sus lugares. Porque lo curioso de la pieza, lo que cambia, son los actores. Ellos hacen creíble o increíble la obra y reciben el aplauso o el silbido del público, que es quien paga el montaje.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Hacia un Estado paternalista


Francesc de Carreras escribe hoy en La Vanguardia un artículo en el que se pregunta si vamos hacia un Estado paternalista. Yo lo afirmo y lo he escrito muchas otras veces en este blog. Él lo dice mucho mejor que yo.

Crece la sensación de que el Estado, los poderes públicos en general -también las comunidades autónomas, los ayuntamientos y la Unión Europea- tratan a los ciudadanos como los padres tratan a sus hijos menores de edad: les aconsejan lo que deben hacer, cómo deben comportarse, incluso qué deben pensar. Y, de manera más o menos velada, nuestras autoridades añaden aquella frase irritante, aunque cierta, que los padres dirigen a sus hijos para convencerles de que acaben de comerse la insípida verdura hervida que les dan para cenar: “Te lo digo por tu bien”.Efectivamente, el paternalismo de los poderes públicos está en fase de expansión: no fumes, no bebas, conduce despacio, haz deporte, ponte el cinturón de seguridad, la historia de tu país es ésta y no otra, debes tener hijos, habla una determinada lengua, lee libros, no contamines… Cada vez más, el Estado se comporta como un padre, como un padre moralista y muy pesado.

¿Debe un Estado adoptar este tono paternal, es decir, debe procurar que los ciudadanos sigan determinadas conductas por la simple razón de que las considera beneficiosas? A primera vista, quizás parece que sí, que efectivamente el Estado debe procurar lo mejor para sus ciudadanos, que una de las tareas de un Estado social como el nuestro es precisamente ésta. Sin embargo, desde una perspectiva liberal y democrática, la respuesta ha de ser indudablemente negativa: el Estado está para otras cosas, no debe pretender el bien de los ciudadanos, sino su libertad, que no es lo mismo. Un Estado social no es un Estado paternalista.

Quizás la confusión parte de ahí, de una equivocada concepción del Estado social. Como es sabido, el Estado social -que figura como una de las características de nuestro Estado en el artículo 1 de la Constitución- viene a culminar el Estado liberal de derecho propio del siglo XIX. El Estado liberal garantizaba una teórica libertad que no era válida para todos, sino sólo para una minoría y, por tanto, dejaba de lado el principio de igualdad. El Estado era liberal pero no igualitario ni democrático. Los derechos no eran iguales para todos. Esto lo advirtieron pensadores liberales como Stuart Mill y, por supuesto, todos los socialistas: el Estado debe estar fundamentado en la libertad y la igualdad, en ambos valores. Por tanto, no sólo debe garantizar derechos individuales, sino también asegurar derechos sociales para que todos disfruten de una igual libertad: una sociedad no es libre si todos los que la componen no tienen las mismas posibilidades de ser libres. Para ello se necesitaba que el Estado interviniera en economía y prestara determinados servicios sociales: educación, sanidad y pensiones entre los más significativos.

Esto es el Estado social: un Estado que asegura la igualdad de oportunidades para que las personas disfruten del mismo grado de libertad. Cosa distinta es el Estado paternalista, aquel que dice tener criterios morales sobre las conductas individuales para, a partir de estos criterios, promulgar normas y emprender políticas destinadas a hacer el bien y evitar el mal a los ciudadanos, limitando así la libre actividad de éstos, incluso ahorrándoles su propia responsabilidad. Esta sustitución de decisiones individuales en una esfera que es propia de cada individuo, y en la cual sólo él debe decidir libremente, poco tiene que ver con la tradición liberal y mucho con la tradición contraria: la propia del despotismo ilustrado de la cual los totalitarismos del siglo XX son, en más o en menos, claros herederos.

La tradición liberal está perfectamente definida en aquel conocido párrafo de Kant: “Nadie me puede obligar a ser feliz a su manera (es decir, en la forma que él se imagina la felicidad), sino que cada uno puede buscar su felicidad por el camino que escoja siempre que no perjudique la libertad de los demás, de manera que su libertad pueda coexistir con la libertad de todos según una ley universal”.

En efecto, el Estado no tiene la misma finalidad que tiene un padre sobre sus hijos menores, esto es, procurar su bien. El Estado debe, simplemente, procurar la igual libertad de todos, dado que es un instrumento que los hombres se han inventado para alcanzar este fin. Por tanto, ese Estado debe respetar la libertad de los individuos -aun a riesgo de que, al ejercer esta libertad, se perjudiquen a sí mismos- y su función es, mediante leyes, limitar esa libertad sólo para impedir que se vulnere la libertad de los demás. Así pues, la finalidad de un Estado liberal democrático no es hacer el bien, sino garantizar la igual libertad de todos.

¿Nos encaminamos hacia un Estado paternalista abandonando la senda liberal, democrática y social? Hay síntomas de ello en algunas de las actitudes de nuestros gobernantes. Quizás pronto sea realidad aquella profecía que formulaba Alexis de Tocqueville al final de La democracia en América:“Por encima de los hombres se alza un poder inmenso y tutelar que se encarga, él sólo, de asegurar sus goces y de velar por su suerte. Es absoluto, detallista, regular, previsor y suave. Se parecería al poder paterno si, como éste, tuviera por objeto preparar a los hombre para la edad viril; pero no, no intenta más que fijarlos irrevocablemente en la infancia”. Si ello llegara a suceder, habríamos llegado a 1984, la fecha fatídica que señalara Orwell.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Infantilización


He leído recientemente la tercera parte de la novela de Javier Marías Tu rostro mañana. En un pasaje en el que Jacobo Deza, el protagonista de la novela, habla con su padre, alter ego de Julián Marías, sobre la infantilización general de la sociedad y el contraste con los tiempos antiguos, en los que el padre de Jacobo manejaba las armas de fuego de su padre.


Dice el padre de Jacobo:


- "Hoy se hacen muchas ridiculeces. Hoy todo da pavor y la gente es muy poco libre en lo personal, y cada vez lo es menos en la educación de sus hijos. A los niños, antes, se les enseñaban muchas cosas en cuanto tenían uso de razón, por algo se llamaba así. Cosas que les podían ser útiles cuando fueran mayores, porque nunca se perdía de vista que un niño acabaría por ser mayor. No como ahora, en que lo que más bien se pretende es que los adultos continúen siendo niños hasta la ancianidad, y además niños bobos y pusilánimes. Por eso hay tanta tontuna en todas partes. Es triste asistir a una época de decadencia, habiendo conocido otras mucho más inteligentes, dónde va a parar. Será una de las razones por las que no lamentaré demasiado mi marcha. Eso está cerca, ya te das cuenta, me parece a mí."


Creo que he hablado en otras ocasiones de este proceso de intromisión del Estado en nuestras vidas y el progresivo proceso de pérdida de responsabilidad de la gente sobre los temas importantes de sus vidas, completamente cedidos. Ligo esto con una entrada de Luis en su blog que me ha parecido de lo más acertada.


La hiperburocratización asfixiante del estado moderno y la cada vez más acusada huída de los individuos frente a sus responsabilidades conforman el círculo vicioso, el remolino implacable que nos arrastra al totalitarismo de los sistemas políticos occidentales. Una ola inmensa de leyes, normas y reglas inundan nuestra cotidianeidad imposibilitando el acto responsable del ciudadano. Al mismo tiempo, cada vez son más quienes se lanzan ingenuamente a los brazos del estado paternalista de bienestar -desde la cuna hasta el lecho de muerte- a cambio de coche, casa y comida. Y quienes realmente deciden asumir su responsabilidad respecto a sí mismos, sus familias o sus empresas, se encuentra inevitablemente coartados por el gigantesco aparato administrativo y sus interminables normativas. Las normas y leyes, que hoy se inmiscuyen en todas las facetas de nuestras vidas, no consiguen sin embargo, y contrariamente a lo que nos publicitan los políticos, aumentar nuestra seguridad ni nos convierten en mejores personas por asumir esta forma moderna de vasallaje.


Leerlo completo aquí.