martes, 14 de septiembre de 2010

Farenheit 451

Estos días se ha hablado de la boutade propangandística del violento pastor Terry Jones pretendiendo quemar varias copias del Corán en su parroquia de Florida. La idea me parece oprobiosa, por pretender quemar el libro sagrado de una religión con millones de seguidores, la gran mayoría pacíficos fieles de su fe. En general, la quema de un libro, es un hecho reprobable, una negación de la inteligencia. Coincido en esto con César Vidal:

De todo corazón creo que lo que contiene un texto hay que confrontarlo o asentirlo con la mente y el alma, pero nunca debe convertirse en pasto de las llamas. Precisamente por eso cuando este verano supe que el pastor de una pequeña iglesia de Gainsville tenía intención de quemar Coranes para recordar los atentados islámicos del 11-S volví a experimentar un pujo de malestar que no disipó el que mis amigos señalaran que el episodio constituía una extravagancia más.

Pilar Rahola pone el dedo en la llaga de nuestro miedo:

Hablemos en plata. Lo que hay detrás de la reacción internacional contra Jones no es una exaltación de tolerancia religiosa, sino una explosión cósmica de miedo. ¿No? Entonces, ¿por qué no existe la misma preocupación internacional con el acoso contra los cristianos en tierras musulmanas, contra la pena de muerte de algunos países por el solo hecho de llevar una cruz, por la destrucción de iglesias o sinagogas, e incluso por la muerte de religiosos? No nos tomemos el pelo más de lo necesario. Jones y sus delirantes provocaciones son importantes porque tenemos un problema enorme con el mundo islámico, cuya incapacidad para vivir su propia Ilustración y conciliar las libertades del siglo XXI con los dogmas del XIV es cada día más lacerante. Es decir, tenemos un problema porque un cretino quema el Corán y en alguna montaña lejana deciden que pueden aprovecharlo para matar a centenares de personas que pasaban por el primer tren. Ese es nuestro problema, que, ante el islam, estamos muertos de miedo. El resto es literatura. ¿O la era de la cultura y la libertad no se fundamentó en airar a los dioses? Y hasta que el islam sea capaz de reírse de los suyos con la misma libertad con que los venera no entrará en la modernidad. Por ello mismo y desgraciadamente, el problema no es el tonto inútil del tal Jones.

Y, por fin, Arcadi Espada, acierta en señalar la ignominia moral en la que cae Obama cuando a su manera justifica el terrorismo islamista:

Si alguien planeara la quema de Biblias el presidente Obama habría dicho muchas cosas. Pero jamás habría dicho que era un gesto imprudente.

Sigo pensando que la respuesta del presidente americano es mucho más preocupante que las intenciones del pastor. El presidente Obama ha dicho que el pastor pone en peligro muchas vidas de americanos. Hubiese comprendido que semejante barbaridad la hubiese dicho un imán barbudo, pero no el jefe de una nación libre. Obama legitima que la respuesta a la quema de libros sea la quema de hombres. La equiparación es puramente espantosa. Y la materialización del espanto no es en absoluto un ejercicio retórico. Si mañana, y en nombre de Alá y su venganza, alguien destroza una vida americana, el presidente Obama sólo tendría un modo de ser coherente. Decir:

—Es lógico.

Espada termina su artículo enumerando una larga lista de sacrilegios contra la religión cristiana que nunca han provocado la reacción que Obama entiende en los musulmanes:

Antes de ponerme a escribirte me he entretenido en un ejercicio de sacrilegios. Te lo adjunto a continuación. Trata de nuestro mundo. Ninguno de esos sacrilegios ha costado una sola vida. Nadie pronunció la palabra imprudencia. Si se hicieron condenas fue en nombre de la dignidad ofendida y no del miedo. Es lo que tienen las religiones desarmadas. Sal al aire libre y respira hondo.

Aparece el primero de Los Cantos de Maldoror, del Conde de Lautreamont, que mezcla religión, sexo y crimen (1867). Nikos Kazantzakis escribe La última tentación de Cristo (1960) y Scorsese la lleva al cine (1988). Buñuel parodia la Última Cena en Viridiana (1961). Fernando Arrabal le dedica un libro a un joven cagándose «en Dios, la Patria y todo lo demás» (1967). Monty Phyton estrena su sátira religiosa La vida de Bryan (1979). Godard dirige Yo te saludo, María, versión carnal de la concepción de Jesús (1984). Madonna coquetea con un Cristo negro en su vídeo Like a Prayer (1988), y aparece «crucificada» en su gira Confessions on a Dance Floor (2005). Oliviero Toscani retrata para Benetton a un cura y una monja besándose (1991). Sinéad O’Connor rasga ante las cámaras una foto del Papa (1992). Marylin Manson escenifica la quema de una Biblia en su gira Antichrist Superstar (1996). José Saramago escribe El Evangelio según Jesucristo (1998); a su muerte, la edición portuguesa de Playboy lo homenajea colocando a Jesús en un burdel. El fotógrafo José Antonio Montoya publica Sanctorum, una serie de figuras católicas en poses sexuales (2002). Javier Krahe enseña «cómo cocinar un Cristo», Maragall saca una foto a Carod Rovira jugando con una corona de espinas en Jerusalén y Leo Bassi parodia al Papa en su espectáculo La Revelación (2005). El Museo de la Catedral de Viena exhibe Religión, carne y poder, de Alfred Hrdlicka, que incluye una orgía apostólica (2008). La Galería de Arte Moderno de Glasgow, en una exposición a favor de los derechos de los gays, pone una Biblia a disposición del público para que deje en ella sus comentarios (2009). En Rótova, Valencia, un joven se quita la hostia de la boca y la pisotea ante el cura en plena misa de la Divina Aurora (2010).

Eso sí, nadie supera a Buenafuente. No tiene valor de hacer lo mismo con el Corán.

Aplastados por la bota del capitalismo


Hoy nos anuncian que Pe, la musa de la zeja, está embarazada de cuatro meses y medio. Se había casado en julio con el temible luchador por los trabajadores, el destacado miembro de la saga comunista de los Bardem. Es encomiable que estos chicos izquierdistas cumplan con todos los convencionalismos de la sociedad más rancia como el disimular con matrimonio lo que era notoria cohabitación.

La celebración, desvelada este verano por la prensa, tuvo detalles que habrían inspirado al mismísimo Lenin una salvaje represión de la burguesía. Los chicos se gastaron nada menos que 30.000 euros al día en el alquiler de la isla privada del mago David Copperfield en las Bahamas. La celebración debió ser memorable y estoy seguro de que inspirará a un cineasta tan social como Fernando León (director de Los lunes al sol) una nueva película sobre las luchas obreras.

Sin consultarles, les metieron en un jet privado con destino al majestuoso resort que tiene el mago David Copperfield, ex de Claudia Schiffer, en el archipiélago atlántico. Había mucho, muchísimo que celebrar. Nadie sabía lo que el complejo Musha Cay de Bahamas, a escasa hora y cuarto de vuelo desde Miami, les auguraba: una boda de una semana de duración.

Un séquito de 40 camareros para los 24 asistentes contribuyó a que la estancia fuera inolvidable. Y por supuesto, las múltiples celebraciones. Del enlace no se sabía prácticamente nada hasta hoy, apenas la descripción del vestido que llevó ella, un diseño de tul y encaje firmado por su amigo John Galliano, director creativo de Christian Dior. Pero lo curioso es que el intercambio de anillos se celebró en el marco de una de las tres fiestas temáticas que sorprendieron a los invitados. El primer guateque rindió tributo a los años 60, el segundo a los 80 y el tercero al color pastel. Fue la última juerga la que escondía la ceremonia.

El asunto fue bien recogido por Alfonso Ussía en La Razón:

Las señas externas de identidad de la Izquierda española se me antojan admirables. Ese humilde y al alcance de todos vestido de novia de la compañera Penélope Cruz, diseñado por John Galliano, que lo define de corte principesco, inspiración romántica, escote corazón, ola de encajes y ajustado a la cadera, para contraer matrimonio con el camarada Javier Bardem, me ha parecido precioso. John Galliano diseña para Dior, esa empresa popular que vistió durante décadas a las mujeres de la Unión Soviética y Cuba. Gracias a la publicación obrera «Elle» hemos sabido de los detalles del último grito de la confección nupcial para mujeres aplastadas por la bota del capitalismo. Fuentes generalmente mal informadas de La Moncloa aseguran que la vicepresidenta De la Vega, al contemplar el modelo, tomó la decisión de contraer enlace para así completar su colección de vestidos representativos de la Izquierda. Pero el gozo en un pozo. John Galliano ha diseñado el menestral vestido en exclusiva para Penélope, y no se venderá ni en «Pro-Novias» ni en establecimientos de «pret-a-porter». Una pena muy grande.

¿Será el alto coste de la boda la razón por la que Pé vende su "choza" de Los Ángeles?

lunes, 13 de septiembre de 2010

Fuera de la realidad

Definitivamente, creo que nuestro presidente está fuera de la realidad. Ha dicho que los parados en formación sí trabajan por el país. Me hubiera gustado que dijera esto en una cola del Inem.



O, como dicen en esta parodia, se ha fumado unos cuantos brotes verdes.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La gran putada


Se acerca la huelga general y los sindicatos van calentando el ambiente a ver si hay alguien que quiere hacer huelga. Los pupilos del hirsuto Cándido Méndez nos retrotaen a las luchas sindicales del s.XIX con la ridícula serie de vídeos que están publicando sobre las mentiras de la crisis. Por supuesto, para la UGT la culpa es de los empresarios y de la derecha. Ya lo dijo Fraga: "el empresario con zapatos y el empleado en alpargatas". Y es que esta derecha no tolera que los obreros hayan abandonado la alpargata y la hayan sustituido por zapatillas de deporte.



Por otro lado, Toxo, su álter ego de CC.OO., ha dicho, con ese lenguaje zafio tan característico de los sindicalistas, que la huelga general es una gran putada.

Efectivamente, la huelga general es una gran putada, porque va a restar un poquito más de competitividad a nuestro país, porque se va a impedir el acceso libre a su puesto de trabajo a miles de trabajadores, porque su única justificación es el mantenimiento de los privilegios de clase de unos sindicalistas que no trabajan.

Por suerte, todavía no ha salido González Pons diciendo que si él fuera sindicalista haría huelga general.

martes, 7 de septiembre de 2010

Vargas Llosa sobre el futuro de la cultura


El Cultural publicaba una entrevista con Mario Vargas Llosa en su última edición. Me interesó especialmente la parte en la que reflexionaba sobre el futuro de la cultura en una sociedad constantemente pendiente de alguna pantalla.

Mario Vargas trabaja ya en un próximo ensayo que le aleje de la sensación de vacío. Se llamará La civilización del espectáculo y, aunque el título es suficientemente explícito, el escritor despliega su inmisericorde decepción contra las nuevas tecnologías, la pantalla, la tv, que según él fomentan la frivolización, la negación del pensamiento, y nos envía a una especie de vacío animado. ¿Tanto?

-Es que no quiero que esta tecnología acabe con la cultura que me ha formado a mí, que te ha formado a ti, que es la cultura del libro. Y ésa no es la cultura de la pantalla. Creo que la literatura que se hace para el libro es más compleja, más profunda que aquella que se va hacer para la pantalla. ¿Por qué la frivolidad, el amarillismo, la estupidez han copado la totalidad de las televisiones del mundo, incluso en los países más cultos? ¿Por qué? Por el medio. La manera de llegar al gran público es apuntar a lo más bajo, eso es sabido desde siempre. El medio ha dado una determinada orientación a la cultura y me temo que eso no va a cambiar ya.

"Al libro hay que defenderlo al mismo tiempo que se desarrolla toda esa cultura audiovisual, que es una realidad de nuestro tiempo y tiene aspectos muy positivos. Pero lo que se refiere a la cultura de creación, de hechos culturales, la pantalla va a frivolizar y banalizar extraordinariamente la cultura. Ya lo ha hecho, lo está haciendo, y si algo puede defendernos de ese fenómeno de la frivolización, que es el fenómeno cultural más importante de nuestro tiempo, es leer a Tolstoi, a Víctor Hugo, a Joyce, el Quijote..."

-A todos ellos los puede leer en un e-book.
-Si, yo sé, yo sé, los conozco... Sé que esos objetos están aquí, pero, en fin, vamos a proteger el libro. Yo espero que no desaparezca el libro. El humanismo ha quedo relegado al cuarto de los trastos viejos. Es una curiosidad, una especie de anacronismo en este mundo de gadgets.

-Me está usted diciendo que pantalla es casi casi sinónimo de estupidez.
-Sí, hay un tipo de estupidez contemporánea que tiene mucho que ver con la cultura audiovisual de nuestro tiempo. Es un hecho. Yo he vivido en Inglaterra cuando la tv en Inglaterra era un modelo. Sólo había dos cadenas, eran una maravilla, pero eso ya ha desaparecido. La estupidez ha entrado masivamente, apoyada además por una tecnología punta, y los programas que podemos llamar de alto nivel son mínimos, y además relegados al último rincón, para minorías excéntricas. ¿Y Francia? ¿Tú sabes cuál es el grueso del alimento televisivo para los franceses?: la estupidez.

-Sí, pero una cosa es la producción televisiva y otra muy distinta la producción editorial nueva, tecnológicamente hablando, es decir, una nueva posibilidad de leer...
-(Con ganas de zanjar el asunto) Mira, yo quiero que tú tengas razón. Yo quiero esquivocarme, quiero estar en el error, pero... pienso que no. Lo que se lee en una pantalla nunca puede ser lo mismo que lo que leemos en un libro. La pantalla es el espectáculo, una forma de diversión muy respetable, siempre que exista lo otro. Pero si reemplaza a lo otro, creo que entramos de lleno en un vacío animado. Me temo que todo el pensamiento que conforma lo mejor de la creatividad humana va a desaparecer.

lunes, 6 de septiembre de 2010

El liberado sindical y su hijo


Eduardo, un compañero de la oficina, me manda este artículo aparecido en Las Provincias. Es gracioso, y real como la vida misma.

Christian vuelve a casa del colegio, donde estudia 5º de Primaria. Son las cinco y media de la tarde y sus papás, funcionarios de carrera ambos, están viendo 'Sálvame'. Viven en un moderno piso de 120 metros cuadrados en la avenida de las Cortes Valencianas. Y además, dos coches en el garaje, dos buenos planes de pensiones y un adosado en Dénia. Después de merendar mientras ve el programita de marras con sus progenitores y tras hacer los deberes, entra en la habitación que hace las veces de estudio, donde está su padre frente al ordenador, buceando en internet en busca de destino turístico para un próximo puente:
- Papá, tú, exactamente, ¿qué eres?
- ¡Ay va! ¿Y eso a qué viene, hijo? Ya lo sabes, funcionario.
- Sí, ya, pero ¿a qué te dedicas?
- Me dedico.... pero ¿por qué lo quieres saber?
- Es para un trabajo de clase, de Sociales, sobre nuestros padres.
- Bueno, pues yo soy liberado sindical, trabajo para un sindicato de clase y me dedico a defender a los trabajadores.
- ¿A defenderlos de quién?
- Pues... eh... a ver, cómo te lo explico. Las amenazas para el trabajador vienen a ser hoy las mismas de hace un siglo, los poderosos, los ricos, los caciques, los curas... Eso es lo que en España representa la derecha, el PP, Rajoy, Aznar, Camps, Rouco Varela...
- ¿Los curas? ¿Como los del colegio al que voy yo?
- Sí, digo, no, no es lo mismo, ya lo comprenderás de mayor.
- Y entonces tú defiendes a los trabajadores de todos esos señores, ¿no? Pero ¿en qué consiste tu trabajo? ¿Qué haces?
- Pues muchas cosas. Hablar con los compañeros, informarles de sus derechos, asesorarles... Ahora estamos preparando el 1 de Mayo, que es un día de reivindicación en todo el mundo. Con lo de Garzón, este año tenemos más motivos para salir a la calle, que es nuestra, no lo olvides.
- ¿Garzón? ¿Ese es otro de los que va contra los trabajadores?
- Qué va, qué va. Garzón es un luchador, como nosotros, como tu padre, un defensor de las libertades, un demócrata, y los franquistas quieren acabar con él.
- Entonces, los franquistas sí que son los que están en contra de los trabajadores.
- ¡Exacto! Lo que ocurre es que... vamos a ver, osea, en realidad Franco murió, pero de alguna forma es como si su espíritu aún estuviera vivo, como un fantasma de los cuentos que lees.
- Papá, yo en los cuentos que leo no hay fantasmas, hay skins, okupas y policías corruptos. Que no te enteras. Pero, una cosa, porque entonces no lo entiendo. ¿Franco ha muerto pero sigue gobernando? Pero... ¿no gobierna Zapatero, que tú dices que es un tío fantástico y que tenemos mucha suerte de tenerle en España?
- Ahí estamos, hijo mío. Zapatero lo intenta pero tú no sabes cómo dejó la derecha este país, tú no sabes lo que nos está costando acabar con las desigualdades y con las injusticias. Ahora mismo, los millones de parados, ¿de quién es culpa?, de la derecha y su modelo económico, todo basado en construir casas y más casas.
- Pero, papi, ¿construir casas no es lo que queríais hacer vosotros, los del sindicato, con aquella cooperativa que nos contaste? ¿Y no es lo que hace el abuelo y el tío José Miguel allá en el pueblo?
- Bueno, Christian, no es exactamente lo mismo... De todas formas, el papá está ahora muy ocupado... Por cierto, voy a preguntarle a tu madre si está planchada mi camisa de cuadros y los vaqueros para el acto sindical de esta noche de apoyo a Garzón. ¡María!, ¿tengo preparado mi uniforme reivindicativo?
- Pues no, ya sabes que Jessy (la ecuatoriana) sigue enferma, así que la cesta de la ropa está hasta arriba. Si quieres planchar tú...
- Sí, hombre, para eso estamos. Oye, y digo yo, ¿no le estarás pagando a Jessy por los días que no viene? Mira que al principio vino con muchas ganas pero cada vez la veo con más teclas, más protestona. ¡A ver si se va a acabar yendo a un sindicato...!
- ¡Papi, papi!, si se va a un sindicato puedes defenderla tú, interviene Christian.
- Niño, leche, ¿quieres irte de una vez a acabar los deberes?

viernes, 3 de septiembre de 2010

Pilar Rahola sobre los Osíges


Escribía Pilar Rahola en La Vanguardia sobre los secuestrados de la osíge liberados recientemente gracias a nuestra graciosa colaboración.

Discrepo de lo que opina sobre el pago del rescate, aunque es comprensible en alguien progre y nacionalista, como ella:

Pero entiendo que el debate sobre negociar con terroristas sea encendido, tanto como que es falaz. Porque no seamos hipócritas, la cuestión nunca es negociar. La cuestión es que no se sepa. Y aunque estamos de acuerdo en que el chantaje terrorista es inaceptable, también lo es asumir la muerte brutal de un ser humano cuando es posible evitarla. Y no nos engañemos: los mismos que ahora critican al Gobierno por la presumible negociación lo habrían destripado si Roque y Vilalta llegan a morir. ¿O es que Rajoy los habría dejado asesinar si hubiera tenido la misma tortuosa salida que ha tenido Zapatero? No hagamos trampas...

Sin embargo. está acertada en su opinión sobre los osíges:

Superado (o aparcado) el debate sobre la negociación, otra cosa es el tema de "Barcelona solidària". Decía que llevo mal las declaraciones de Roque y Vilalta, primero, porque después del lío en que nos han metido, estarían mejor callados. Segundo, porque estos aires de héroe de mochila empiezan a ser cargantes. ¡Por Dios, que no son el obispo Casaldáliga, dedicando su vida a los pobres! Y tercero, porque no he visto ni un ápice de autocrítica. Parece como si tuviéramos que aplaudir las ansias de estos niños pijos de pasearse un rato por el Sahel y quizás aplacar su mala conciencia de clase. Recuerdo que, al final de la transición, uno de esos ricos del PSUC me dijo: "Es muy higiénico manifestarse con los obreros". Y también debe serlo embarcarse en caravanas grandilocuentes por los mapas de la pobreza y repartir el maná como si fueran la versión progre del Domund de la calle Serrano. Pero lo cierto es que la solidaridad no es llevarse de paseo por el desierto a Judit Mascó, o a la mujer del alcalde Barcelona o a los amigos del pan con tomate socialista. Ni eso es solidaridad ni sirve para nada. Montar este tipo de aventuras, seguidas al minuto por internet, tiene que ver con cierto paternalismo progre, mucho más que con resolver los problemas de la gente. Si la aventura, además, acaba con secuestro, meses de angustia, presumible pago millonario, liberación de yihadistas y éxito de Al Qaeda, lo mínimo que se puede pedir es que los liberados se callen. Porque parece que no han entendido lo básico: algunos aceptamos resignados que se haya pagado por ellos. Pero no aplaudimos su irresponsable, inocua y pija aventura solidaria.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Sólo 189 minutos


Leo en El País que cada español pasó de media 189 minutos frente a la TV en agosto. ¿Y alguien se extraña de que Zapatero sea presidente del Gobierno?

Huxley 1 - Orwell 0


Hace 3 años escribí
sobre la superioridad de la utopía totalitaria que Huxley anticipó en su novela Un mundo feliz sobre la orwelliana. Navegando por la red he encontrado este cómic y vídeos sobre el asunto. Dice más o menos lo mismo que decía yo en septiembre de 2007. Es mucho más fácil controlar a la gente si ésta se somete voluntariamente en búsqueda del placer que mediante la represión. Ese es el camino de servidumbre al que nos estamos sometiendo poco a poco, casi sin darnos cuenta.

Estamos agotados de trabajar, o en España de buscar trabajo, agobiados por las noticias y por la estrategia de amedrentamiento a las que nos tiene sometidos el Estado (no sé si ha fijado alguien, pero en España no hay semana en la que no haya alerta de algún color caliente por frío, calor, tormentas o cualquier otro meteoro), llegamos a casa y con un poco de fútbol por aquí, Belén Esteban y el Hola por allá, se obra el milagro de la relajación mental, del "me da igual que me da lo mismo" y a dormir. Y a los pocos espíritus críticos que van quedando se les ve como gente obsesionada, extremista, radical.

(Pinchar en las imágenes para hacerlas más grandes)





El cómic está basado en el libro Amusing ourselves to death, de Neil Postman.

Este vídeo nos avisa del peligro de caer en una dictadura huxleyiana facilitada por el ahogamiento en la era de la información y del entretenimiento.



martes, 31 de agosto de 2010

Con estos liberales, ¿para qué queremos a los socialistas? (XII)


Desde marzo no había encontrado material para alimentar esta serie de entradas. El otro día escuché en la radio en Cádiz que el Ayuntamiento de la ciudad había creado una escuela de vela para que los gaditanos y los veraneantes aprendan a manejar los vientos y las olas de la bahía. Aquí se puede ver la información asociada al programa que tiene una inversión inicial de 600 mil euros.

Casi el mismo día, leo en la prensa que la sempiterna alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, pide que se rescate a los ayuntamientos, que están en quiebra.

Entiendo que hay que diseñar un nuevo sistema de financiación del Estado, las autonomías y ayuntamientos, pero antes deberían suprimirse todos los gastos como el de la creación de una escuela de vela municipal. ¿Es acaso el aprendizaje de la vela un bien público que el Estado debe proporcionar a cargo del erario público cuando hay iniciativa privada que provee esos servicios?

A este paso, tendremos que ir al rescate, pero con botes salvavidas para salvar a Teófila del naufragio de sus catamaranes municipales.

La agonía de Francia (II)

Revisando entradas del blog, he encontrado una que se quedó sin publicar y que se puede leer aquí

domingo, 29 de agosto de 2010

Comercio justo


El domingo pasado, al final de la misa, un señor hacía propaganda sobre el comercio justo. Un comercio que es respetuoso con los derechos de los trabajadores, con el medio ambiente y en la que una parte de los beneficios se destinan a las comunidades que producen los bienes justamente comerciados.


Calificar un tipo de comercio como justo, supone que el otro comercio es injusto. Si no fuera así, el calificativo justo no definiría adecuadamente ese tipo de comercio. Es decir, que todos los consumidores que compran en Carrefour, o que consumen Coca Cola, están explotando a los productores y trabajadores de la cadena de valor que constituye nuestro sistema económico.

Mi confianza en el mercado como mecanismo regulador de los comportamientos económicos y también éticos de la sociedad me hace desconfiar de estos defensores del comercio justo y no creo que este tipo de comercio sea bueno para sacar de la pobreza a los productores a los que pretenden defender estas ONG. Es muy probable que un trabajador integrado en una estructura industrial y empresarial con métodos modernos de gestión sea mucho más productivo que un trabajador artesano que carezca de esos métodos de organización empresarial. Los productos que haga serán de mejor calidad, a menor coste y llegarán a traves de eficientes redes de distribución a un mercado mucho más amplio. El artesano sólo será capaz de ser más productivo, es decir, de sacar un rendimiento superior por cada hora de su trabajo, si el producto de su artesanía tiene un valor superior a los productos industriales, cosa que no muchos pueden alcanzar y que probablemente no sea apreciado por la mayoría de la población.

El discurso del comercio justo asume la tesis marxista de que el capital se apropia de los rendimientos del trabajo y que no le retribuye de acuerdo a lo que se merece en justicia. Otra de las concepciones detrás de la teoría del comercio justo es que el único agente de la cadena que aporta valor es el productor, mientras que los transportistas, distribuidores y comerciantes que acercan el producto al consumidor son meros parásitos que se apropian de esos rendimientos de forma ilegítima. Es una concepción medieval de la economía que olvida que una lechuga recién recogida en el campo no es un bien de consumo, pues no hay consumidor que pueda acceder a ella. El consumidor siempre estará dispuesto a pagar más por una lechuga en un supermercado que por una lechuga recién recogida de la huerta. Para abastecerse de forma "justa", el consumidor tendría que recorrer todas las huertas y granjas para abastecerse de lechugas, frutas, carne, leche, etc. con el coste que ello le supondría. Por tanto, la cadena de distribución realiza una función social esencial que contribuye al progreso y a la eficiencia del sistema.


Los adalides del comercio justo en realidad sustituyen a unos agentes económicos por otros que están dispuestos a renunciar a la renta que aporta su actividad de distribución en aras de esa pretendida justicia social. Es más, éstos no son más que unos aficionados en comparación con los profesionales de la distribución y del comercio y también carecen del método y la organización que hace eficientes sus procesos. Por tanto, esta gente sería más productiva y ayudaría mejor a la sociedad dedicando sus esfuerzos a otras actividades en las que estén verdaderamente especializados.


No entiendo por qué la Iglesia se presta a estos enjuagues anticapitalistas e insulta a los trabajadores de todas las empresas "capitalistas" diciéndonos que nos dedicamos a un comercio "injusto". Quizás debería renunciar a nuestros óbolos obtenidos de forma tan injusta.

sábado, 28 de agosto de 2010

Osíges

Javier, un compañero de fatigas de la playa y duro contrincante en los campeonatos playeros de chapas que organizamos en La Barrosa, es un fiel seguidor de Alfonso Ussía y me ha recomendado el artículo que escribía ayer para La Razón. Sin complejos.

No todas las llamadas ONG pueden meterse en el mismo saco. El saco de la gran mentira. Las hay admirables. No obstante, creo que en la inclusión de la «n» la mayoría de ellas mienten. Se ha demostrado ahora con la liberación de esta osada pareja de tontorrones. Me siento feliz por su libertad y la tranquilidad de sus familias, y escandalizado por la humillación de un Estado, el español, ante los terroristas. Ignoro qué porcentaje del dinero del rescate me habrá correspondido como contribuyente. Quizá el 0,0001 por ciento. Lo doy por bien empleado por sus vidas. Y lo doy por muy mal empleado por la mía. No me gusta pertenecer a una sociedad cuyos gobernantes colaboran con el delito. Y menos aún, para liberar a dos conciudadanos que se ríen de quienes han aportado el dinero para terminar felizmente con su tontería solidaria. El de las muletas se olvidó de que han sido los españoles, incluidos los catalanes, claro, los que hemos regalado a los terroristas de Al Qaida el dinero que ha puesto fin a su secuestro. Lo hemos puesto sin que nos hayan consultado, pero se trata de dinero público, y el dinero público a todos los ciudadanos nos pertenece.A ver quién es el guapo del Gobierno que dificulta a los familiares de un secuestrado por la ETA el pago de su rescate. Y se trataría de dinero privado, que no público. De ahí la negativa del guapo del Gobierno a no admitir preguntas en su comparecencia ante la Prensa para anunciar con sobreactuada emoción que los dos cooperantes españoles –¿cooperantes de qué y para quién?– habían sido liberados. ¿Liberados por un comando de la heroica Guardia Civil? ¿Liberados por un batallón de valientes legionarios? ¿Liberados por una diplomacia fuerte e inflexible? Nada de eso. Liberados por los millones de euros que el Gobierno de España ha entregado a los terroristas. Se podía haber ahorrado el más guapo del Gobierno su comparecencia ante los medios de comunicación acompañado por las más estilista del mismo Gobierno. Con cualquier pregunta se les habría caído a los dos la cara de vergüenza. Horas más tarde, los cooperantes de no se sabe qué llegaron a Cataluña y se olvidaron del resto de España. De la nación que ha rescatado sus vidas del perverso capricho de los terroristas. Como ha escito el extraordinario nacionalista Salvador Sostres, unos niñatos. Estas «Oenegés» tendrían que denominarse «osigés». Organizaciones Si Gubernativas. Sin dinero público –y no me refiero a las organizaciones ejemplares y admirables–, estos bandarras en caravana no habrían llegado ni a Sitges, que es localidad muy preferida por mi ánimo, no por el orgullo «gay», sino por constituir la cuna de Antonio Mingote, ese catalán-aragonés-madrileño-andaluz inalcanzable, y por cuya vida el Gobierno jamás pagaría un rescate, entre otras razones porque nunca Antonio Mingote cometería la insensata estupidez de jugar a hacerse el bueno con los terroristas islámicos.Me propongo fundar una ONG que sea bastante OSG. No ando bien de dinero. Y me comprometo a no hacer bobadas para que nadie tenga que pagar por mi rescate. La ONG bastante OSG se llamará «Caravana a Mónaco. Salvemos a los monegascos». Con el dinero que reciba del Gobierno para salvar a los monegascos podré vivir sin trabajar y sólo una vez al año, viajaré a Mónaco para ver si los he salvado. Y es que, aunque esté mal decirlo de uno mismo, yo también soy buenísimo y solidario.

martes, 24 de agosto de 2010

Rescates

El Gobierno español ha caído de nuevo en la indignidad de la cesión ante los terroristas. Estas vez, en pro de la Alianza de Civilizaciones, ha cedido ante Al Qaeda. De esta forma, nuestros impuestos sirven para financiar a terroristas contra los que luchamos, y gastamos más impuestos, en Afganistán.

Varias preguntas surgen al hilo de esta historia:
  • ¿Cuántos atentados y secuestros se podrán realizar con estos fondos que graciosamente hemos cedido a los terroristas? ¿Servirán para secuestrar a más ciudadanos occidentales?
  • ¿Pagaría este Gobierno un rescate en un secuestro de ETA? ¿Habría cedido ante ETA con Miguel Ángel Blanco?
  • ¿Cómo queda el prestigio internacional de España despúés de este episodio y de´los de los piratas somalíes?
  • ¿Qué lógica tiene que el Estado, usted y yo, financie a ONGs como esta organización catalana llena de niñatos la izquierda caviar enemigos de lo que la burguesía representa y a los que sostenemos sin que nadie nos pregunte?
  • ¿Se ha dado cuenta el marroquí de que nuestro Gobierno es blandito y ha empezado la ofensiva definitiva por Ceuta y Melilla?

Me ha gustado el artículo de Salvador Sostres hoy en El Mundo. Sin pelos en la lengua.

Son unos niñatos

Sería un enorme error no sacar las conclusiones adecuadas del secuestro y de la liberación de Albert Vilalta y Roque Pascual. Un rapto completamente evitable y una liberación que, según parece, nos ha costado siete millones de euros y la liberación de un terrorista como intercambio.Pertenecer al mundo libre, a la parte afortunada del planeta, además de unos jugosos privilegios, implica aunque sólo sea la responsabilidad de ser consciente de tu suerte y de no ponerla en peligro. Todo el mundo sabe que la ayuda humanitaria llega a todos los rincones del mundo a través de los cauces habituales y que no hace falta viajar con ella. También lo sabían los tripulantes de la Flotilla de la Libertad, terroristas incluidos, que naturalmente no tenían ningún objetivo caritativo y sólo buscaban desafiar a Israel y hacer propaganda de los asesinos de Hamas.Ni Albert ni Roque son unos héroes. Son unos niñatos. No son médicos de Médicos sin Fronteras, cuya presencia en el territorio afectado sí que es indispensable, ni soldados americanos yendo a derrocar una dictadura o a pacificar un territorio. No son monjas misioneras dejándose la piel y la vida construyendo escuelas y hospitales. Son hijos progres de familias acomodadas, aventureros de pacotilla. Sería un insulto a tanta gente que trabaja en serio para aliviar el sufrimiento de los más desfavorecidos que Albert y Roque pasaran por valientes cuando no son más que unos fantasmas.Con el hambre ajena como cínico pretexto se bajaron al moro a hacer el turista solidario, a fer el mec -como decimos en catalán para describir al que se pavonea-. Ni su carga humanitaria era en modo alguno consignable, ni hacía falta que la bajaran ellos. Tampoco hacía falta el demencial espectáculo de publicar por internet cada movimiento de la llamada caravana solidaria. Me alegro de que su secuestro se haya acabado. Sobre todo por sus familias. Pero era completamente evitable.Espero que tanto uno como otro hayan aprendido el valor de la libertad y de lo absurdo que resulta despreciarla. Que en el mundo hay buenos y hay malos, y que los buenos son los que les han ido a rescatar y los malos los que les secuestraron. Buenos y malos. Secuestradores y asesinos de Al Qaeda, y el mundo libre al otro lado. Espero que no les quede ya ninguna duda. Y si les queda alguna que lo digan, que les volveremos a mandar con los que «sólo tienen piedras».También sería deseable que reflexionaran sobre lo que su secuestro nos ha costado -siete millones de euros y liberar a un terrorista-, y que se dieran cuenta de que no sólo su excursión no sirvió para nada sino que nos ha salido muy cara. Un terrorista más anda suelto por el mundo y Al Qaeda sentirá a partir de ahora una predilección especial para secuestrar a españoles, que son de los que pagan.Sería un error no aprovechar estos sucesos tan lamentables para hacer pensar a tanto joven peludo y desorientado que, creyéndose salvar el mundo por organizar expediciones alocadas, acaba convirtiéndose en cebo del terror, en carnaza de la maldad organizada.Albert y Roque, bienvenidos a casa. Espero que como buenos solidarios trabajéis duro para pagarnos lo que nos ha costado rescataros.

sábado, 21 de agosto de 2010

Más sobre Pepiño


No puedo evitar una entrada en vacaciones para reseñar un acertado artículo de Salvador Sostres en El Mundo de hace unos días que me trae Carlos a la playa. Se lo guardaremos a Miguel Ángel para la vuelta, si es que no lo ha leído ya.


Dos fragmentos:


El Ministro Blanco ha dicho que España es un país donde los impuestos son muy bajos si tomamos en consideración los servicios sociales prestados. José Blanco es hijo de un camionero y de una costurera, nunca ha trabajado y lo único que ha hecho es medrar en el Partido Socialista hasta su actual cargo ministerial. No me extraña que crea que en España se pagan pocos impuestos para lo que proporciona el Estado. Entre otras cosas, porque las únicas circunstancias que conoce Pepiño son las de su padre camionero y las de su madre costurera, y las suyas propias, de empleado socialista. Seguro que los tres han pagado mucho menos de lo que han recibido a cambio.

...

La política tendría que ser considerada algo sagrado y tendría que ser un honor poder participar en ella; y no el último refugio, como ahora, de los más desgraciados y que no sirven para nada. Si en tu vida has pagado una nómina, ni has creado un mísero puesto de trabajo, ¿quién coño te crees tú, Pepiño Blanco, para hablar de qué tipo de impuestos pagamos?



domingo, 15 de agosto de 2010

Homologaciones


Llegué ayer de un viaje de quince días por la Selva Negra y la Alsacia. No he tenido fuerzas para actualizar el blog durante las vacaciones. Viene bien un poco de higiene mental a base de vida familiar, pueblitos medievales, paseos por la montaña, cascadas, paisajes de bosques tupidos, buena comida y buen vino. El año es muy duro. Además, mi incapacidad para entender el alemán no me ha permitido hacer una crónica de la vida rural alemana a través de sus periódicos. Tampoco he estado desconectado, pues en estos días he tenido que atender varias llamadas telefónicas y revisar algún documento que entregábamos a un cliente. Poca cosa, en realidad, pero lo suficiente para leer los titulares de estos días de la prensa española.

Regresado ayer a España, leo en los digitales que el inefable Pepiño, tan admirado por uno de mis colegas de trabajo, ha dicho que los impuestos en España son muy bajos. Según el activo ministro, "si hay que pedir nuevos esfuerzos a los españoles lo haré, lo haré en los PGE (...). La idea del Gobierno es que esos esfuerzo van a ser para aquellos con alta capacidad económica".

Sin comparar nuestros impuestos con los de otros países, no entiendo que pagar más de la mitad del sueldo al erario para los salarios por encima de los 60 mil euros sea pagar poco (es más del 50%, puesto que el tipo medio de un salario de 60 mil euros puede andar alrededor del 37% a lo que hay que sumar el IVA medio, que es del 14% y todas las tasas e impuestos especiales que se pagan).

Pero el ministro dice que hay que "homologar" los impuestos con los países de la UE. Si el ministro se refiere al tipo marginal del IRPF, o yerra o miente. Como no creo en su ignorancia, me tengo que inclinar por la mentira.

Para salir de dudas, consulto el informe Taxation trends in the European Union de Eurostat y encuentro que es cierto que hay países que tienen un tipo marginal del IRPF superior al español: Bélgica, 53.7%; Dinamarca, 51.5%; Alemania, 47.5%; Grecia, 45%; Francia, 45.8%; Italia, 45.2%; Holanda, 52%; Finlandia, 48.6%; Suecia, 56.4% y Austria, 50%; Reino Unido, 50%. Son once de los 27 países de la UE. El resto tienen tipos que varían del 10% de Bulgaria al 42% de Portugal. La media aritmética es del 37.5% de la UE27 y de 42.4% para la zona euro. Es decir, la tasa marginal española es más alta que la media en ambos casos.

Y puestos a homologar, ¿por qué no empezamos a homologar a nuestros ministros? ¿Soñaría Pepiño con ese curriculum ser ministro en cualquier país europeo? Ni en sus peores pesadillas los europeos serios tendrían ministros como los nuestros.

sábado, 31 de julio de 2010

Savater a propósito de los toros

Buen artículo de Fernando Savater en El País.

Por supuesto, no es el caso presentar argumentos a favor o en contra de mantener las corridas de toros, como suele decirse: quienes tienen que justificar la insólita medida son los que han decidido prohibirlas parlamentariamente. Hay gente a la que le gustan los toros y otros muchos que no han pisado una plaza en su vida o que sienten repugnancia por la fiesta: es la diversidad de los hijos de Dios. Pero que un Parlamento prohíba una costumbre arraigada, una industria, una forma de vida popular... es algo que necesita una argumentación muy concluyente. La que hemos oído hasta la fecha dista mucho de serlo.

¿Es papel de un Parlamento establecer pautas de comportamiento moral para sus ciudadanos?

¿Son las corridas una forma de maltrato animal? A los animales domésticos se les maltrata cuando no se les trata de manera acorde con el fin para el que fueron criados. No es maltrato obtener huevos de las gallinas, jamones del cerdo, velocidad del caballo o bravura del toro. Todos esos animales y tantos otros no son fruto de la mera evolución sino del designio humano (precisamente estudiar la cría de animales domésticos inspiró a Darwin El origen de las especies). Lo que en la naturaleza es resultado de tanteos azarosos combinados con circunstancias ambientales, en los animales que viven en simbiosis con el hombre es logro de un proyecto más o menos definido. Tratar bien a un toro de lidia consiste precisamente en lidiarlo. No hace falta insistir en que, comparada con la existencia de muchos animales de nuestras granjas o nuestros laboratorios, la vida de los toros es principesca. Y su muerte luchando en la plaza no desmiente ese privilegio, lo mismo que seguimos considerando en conjunto afortunado a un millonario que tras sesenta o setenta años a cuerpo de rey pasa su último mes padeciendo en la UCI.

¿Son inmorales las corridas de toros? Dejemos de lado esa sandez de que el aficionado disfruta con la crueldad y el sufrimiento que ve en la plaza: si lo que quisiera era ver sufrir, le bastaría con pasearse por el matadero municipal. Puede que haya muchos que no encuentren simbolismo ni arte en las corridas, pero no tienen derecho a establecer que nadie sano de espíritu puede verlos allí. La sensibilidad o el gusto estético (esa "estética de la generosidad" de la que hablaba Nietzsche) deben regular nuestra relación compasiva con los animales, pero desde luego no es una cuestión ética ni de derechos humanos (no hay derechos "animales"), pues la moral trata de las relaciones con nuestros semejantes y no con el resto de la naturaleza. Precisamente la ética es el reconocimiento de la excepcionalidad de la libertad racional en el mundo de las necesidades y los instintos. No creo que cambiar esta tradición occidental, que va de Aristóteles a Kant, por un conductismo zoófilo espiritualizado con pinceladas de budismo al baño María suponga progreso en ningún sentido respetable del término ni mucho menos que constituya una obligación cívica.

¿Es papel de un Parlamento establecer pautas de comportamiento moral para sus ciudadanos, por ejemplo diciéndoles cómo deben vestirse para ser "dignos" y "dignas" o a que espectáculos no deber ir para ser compasivos como es debido? ¿Debe un Parlamento laico, no teocrático, establecer la norma ética general obligatoria o más bien debe institucionalizar un marco legal para que convivan diversas morales y cada cual pueda ir al cielo o al infierno por el camino que prefiera? A mí esta prohibición de los toros en Cataluña me recuerda tantas otras recomendaciones o prohibiciones semejantes del Estatut, cuya característica legal más notable es un intervencionismo realmente maníaco en los aspectos triviales o privados de la vida de los ciudadanos.

En cambio no estoy de acuerdo en que se trate de una toma de postura antiespañola. No señor, todo lo contrario. El Parlamento de Cataluña prohíbe los toros pero de paso reinventa el Santo Oficio, con lo cual se mantiene dentro de la tradición de la España más castiza y ortodoxa.

Esto de los toros no es más que la puntilla de décadas de desistimiento español en Cataluña. No es más que una anécdota o un síntoma de la enfermedad nacional.

Es curioso, de todas formas, que para el aborto no hay libertad de voto y para los toros, sí. CiU, el partido cristiano, vota a favor del aborto y en contra de los toros.

miércoles, 28 de julio de 2010

La Universidad española.

Este discurso de este grosero profesor de la Universidad de Vigo da en el clavo del desastre universitario actual. Lo que le espera a nuestros hijos. La reflexión que hace es acertada. Lo que es increíble es el lenguaje tan vulgar que utiliza en una presentación pública. Décadas de socialismo nos han traído hasta aquí. Y lo que queda. ¿Qué será de nosotros cuando estos universitarios lleguen a dirigir el país?



Johannesburgo (V). Museo del Apartheid


Tercera y última entrega de mi paseo por Johannesburgo. Después de comer en Soweto el chófer me lleva al Museo del Apartheid, que curiosamente está en el mismo recinto que un parque de atracciones en una antigua mina de oro.

El museo del apartheid es un museo para ir solo y sin prisa. La cantidad de material que hay es enorme y no se puede asimilar mínimamente en menos de dos horas. Es un museo extraño pues lo único que tiene son textos y vídeos sobre la ignominiosa política de segregación racial que se practicó en Sudáfrica durante décadas. La visita es interesante por la emoción que produce el largo camino a la libertad (así se titula la autobiografía de Mandela) de los negros sudafricanos.

El apartheid no se convirtió en una política como tal hasta el año 1947. Antes de esa fecha, eran una serie de reglas no escritas que retenían a los negros en los townships y que no les dejaban votar. Sin embargo, en 1947, cuando ganó las elecciones el Partido Nacionalista en coalición con el Partido Afrikaans, promulgó las leyes del apartheid:
  • Los negros no podían ocupar posiciones en el gobierno y no podían votar excepto en algunas aisladas elecciones para instituciones segregadas.
  • Los negros no podían habilitar negocios o ejercer prácticas profesionales en las áreas asignadas específicamente para los blancos.
  • El transporte público era totalmente segregado.
  • A los negros no les estaba permitido entrar en zonas asignadas para población blanca, a menos que tuvieran un pase. Los blancos también tenían que portar un pase para entrar en las zonas asignadas a los negros.
  • Edificios públicos tales como juzgados u oficinas de correos, disponían de accesos diferentes para blancos y negros.
  • Las áreas asignadas a los negros raramente tenían electricidad o agua. Los hospitales también eran segregados: los hospitales para los blancos tenían la calidad de cualquier nación desarrollada, mientras que los asignados a los negros estaban pobremente equipados, faltos de personal y eran muy pocos en relación a la población que servían.
  • En 1970 la educación de un niño negro costaba el 10% de la correspondiente a un blanco. La educación superior era prohibitiva para los negros.
  • El ingreso mínimo para el pago de impuestos era de 360 rand para los negros y mucho más alto para los blancos, unos 750 rand.
Ante esta legislación, se empezó a rebelar el CNA (Congreso Nacional Africano) que celebró su primer congreso en Kliptown en 1951. Los disturbios fueron definitivos para poner Sudáfrica en el mapa de la lucha por los derechos humanos. La presión internacional, la muerte prematura de Pieter Botha y la llegada al poder de Frederik De Klerk precipitaron el fin de las leyes discriminatorias, la liberación de Mandela y la nueva democracia sudafricana en 1996. Suerte que han tenido los sudafricanos de que el apartheid fuera un régimen derechista y el CNA tuviera un origen comunista. Eso ayudó a que los progres occidentales presionaran al gobierno Afrikaans. Los cubanos no han tenido la misma suerte. Y es que siempre habrá oprobios buenos y oprobios malos.

lunes, 26 de julio de 2010

Johannesburgo (IV). Imágenes



Johannesburgo (III). Soweto

(It is said that no one truly knows one country until one has been inside its jails.
A country should not be judged by how it treats its highest citizens, but its lowest ones
And South Africa treated its imprisoned African citizens like animals)

Después de la interesante visita a Constitution Hill, el chófer me lleva al edificio más alto de África, en CBD (Central Business District) o lo más comúnmente llamado "downtown" de Johannesburgo. Es una zona de oficinas y residencial que fue abandonada por los blancos y las empresas después del fin del apartheid y tomada por la población negra y por mafias y delincuentes, que lo hacen extremadamente peligroso. Desde luego, es mejor no asomarse por ahí solo y menos con pinta de turista despistado intentando encontrar una calle. La calle está llena de negros que no hacen nada aparentemente, o sea, que están a la expectativa de robar a alguien. Mis colegas que están trabajando allí no pueden salir de sus oficinas más tarde de las cinco y media pues corren serio peligro de ser asaltados. Hace unas semanas, a uno de la oficina le atracaron a punta de pistola.

La vista desde Top of Africa es muy buena y permite hacerse una buena idea de la ciudad. Es tremendamente extensa y es considerada la ciudad del mundo número 40 en tamaño: 7,5 millones de habitantes, incluyendo Soweto y otros suburbios del gran JHB.

De CBD, pasando por Hilbrow, otro área residencial antaño próspera y tomada por los negros, con un alto nivel de delincuencia, nos dirigimos a Soweto, el township por excelencia, famoso por los disturbios del año 76, cuando los jóvenes se enfrentaron a la policía por la obligatoriedad de utilizar el afrikaans en el colegio. 500 personas murieron en aquellos disturbios, siendo Hector Pieterson, un chico de 12 años, el primero en caer. Cerca de la casa de Mandela hay un memorial y un museo dedicado a este acontecimiento tan tremendo. En el museo del apartheid se ven vídeos de los disturbios y de la violencia que se desató esos días.

si bien soweto parece un nombre africano, en realidad es la abreviatura de "South Western Townships", un conjunto de distritos de segregación que se extendían en un área de 20 km al suroeste de Johannesburgo. Fue desde el principio el producto del plan de segregación racial.

Klipspruit, el primer "township" de los que constituyen el actual Soweto fue fundado en 1904. Los townships se establecieron para albergar a los negros que trabajaban en las minas y otras industrias en Johannesburgo, fuera del centro de la ciudad. El centro de la ciudad estaba reservado para que lo ocuparan los blancos.

Fue en los años 50 cuando se hicieron las reubicaciones masivas de la población negra de los barrios céntricos y en 1963 fue cuando se adoptó el nombre de Soweto. Soweto creció muy rápido a partir de entonces, aunque de una forma desordenada. El gran flujo de inmigrantes del campo a la ciudad en busca de trabajo aceleró el crecimiento de estos guetos alrededor de Johannesburgo, la ciudad del oro. Paseando por las calles de Soweto en la actualidad es muy difícil imaginar lo que debió ser esto hace no más de 20 años. Está bien urbanizado, es pobre pero no es cochambroso y las casas se ven razonablemente cuidadas. Supongo que vi lo más presentable de Soweto y que el chófer no me llevó a los sitios más pobres y conflictivos, que seguro que los hay.

En Soweto, además del memorial a Hector Pietersen, está la casa de Mandela y la de Desmond Tutu. Comí en un restaurante en la zona donde se encuentran éstas una comida típica sudafricana. Tripa de vaca, cordero, arroz y verdura. La tripa de vaca sabía muy fuerte. Era como si uno se metía un establo en la boca. El estofado no había suavizado el tremendo sabor a vaca. El cordero, como diría un amigo mío, no era el cordero, sino su abuelo. El típico cordero viejo con sabor a lana. En definitiva, una comida tremendamente fuerte. El chófer se zampó un plato rebosante de todos estos comistrajos que yo apenas comí para satisfacer el apetito que tenía a esas horas.



domingo, 25 de julio de 2010

Johannesburgo (II). Constitution Hill


Intento condensar en un día las principales visitas de la ciudad en una jornada maratoniana acompañado de, XXXXX, un guía local que me recomienda una amiga sudafricana. Me lleva en su Toyota Camry del 85 por los principales lugares de interés de esta ciudad minera, centro económico del país.

El recorrido comienza a las 9 de la mañana en mi lujoso hotel de Sandton, la moderna zona de desarrollo urbanístico de Johannesburgo, verdadero centro comercial y residencial después del abandono del downtown por parte de los blancos y su ocupación por las mafias negras.
El primer punto de parada es Constitution Hill, sede del Tribunal Constitucional, construido sobre la antigua prisión y fuerte, también conocido como Número Cuatro, lugar donde miles de personas fueron castigados brutalmente antes del final del apartheid. El fuerte fue fundado en 1896 para proteger la ciudad de la invasión británica en los tiempos de la fiebre del oro. Después fue convertido en prisión después de la guerra de los Boers. Sólo los blancos eran recluidos en el antiguo fuerte, mientras que los negros lo eran en la prisión. Como en casi todos los lugares del mundo, el tamaño de la prisión era insuficiente para albergar a todos los prisioneros y las condiciones en las que vivían eran infrahumanas. Hacinados, en una nave para 50 personas llegaban a estar 125 y parte del espacio estaba reservado a los jefes de la celda, que se apropiaban de las mantas de los otros reclusos para tener un buen colchón donde dormir. Además, los chicos de 14 y 16 años recluidos eran las “princesas” de esos matones y como tales los trataban.

¿Quién era un criminal? Cualquiera que se opusiera a la minoría blanca que gobernaba Sudáfrica. Bastaba no llevar el pase para ser enviado a la prisión. Todas las personas de color (los “coloured”, no sólo los negros, sino también los indios) necesitaban un pase para circular fuera de los “townships”, los guetos en los que eran confinados los negros. El que no lo tenía, iba automáticamente a la cárcel y allí podía estar hasta 90 días sin juicio y sin tener contacto con un abogado. Los 90 días debieron parecerle poco a las autoridades y lo aumentaron a 180 días. En la visita me acompañaba un matrimonio sudafricano que contaba que un amigo suyo estuvo recluido en esta cárcel por defender los derechos de los negros.

El resto de condiciones de vida eran infrahumanas: letrinas dentro de los dormitorios sin separación, una comida escasa y podrida, el comedor estaba delante de las letrinas, para que el alimento supiera peor, y prácticas de tortura y humillación que hacían sentir a los internos como verdaderos animales. A los nuevos ingresados no les dejaban ducharse durante los primeros cuatro meses y luego, sólo tenían derecho a una ducha a la semana. Sólo había ocho duchas para los casi dos mil reclusos.

Esta es la única cárcel en el mundo en la que han estado internados tres premios Nobel según dicen en la propaganda del lugar, aunque a Gandhi nunca se lo concedieron en vida y hubo un reconocimiento tácito por parte de la academia sueca en el año de su muerte, en 1948. Gandhi se resistió a principios del s. XX a llevar el pase. En Sudáfrica fue donde Gandhi, que era un abogado más desarrolló el satyagraha, la fuerza de la verdad en su sentido literal en hindi, o la resistencia pacífica. Gandhi salió transformado de su experiencia sudafricana y regresó a India en 1914 vestido con su sencilla túnica blanca. Los otros dos Premios Nobeles fueron Albert Luthuli y Nelson Mandela.

La cárcel ha sido demolida en parte y en su lugar se ha construido el Tribunal Constitucional de Sudáfrica. El símbolo de éste es un árbol bajo el que se reúne el pueblo. En la tradición sudafricana, el jefe del poblado reunía a los ancianos bajo el árbol para decidir sobre los temas importantes que afectaban al poblado. Es un símbolo de apertura y transparencia. De hecho, el interior del edificio se puede ver desde el exterior como símbolo de esa transparencia y apertura. Parte del edificio está construido con ladrillos de la demolición de parte de la prisión como símbolo de que el pasado no se puede olvidar. En un lado de la sala principal del Tribunal están los ladrillos de la prisión y en el otro hay una pared blanca. Es el puente entre la antigua y la nueva Sudáfrica, la inspirada por la visión de Mandela, que “perdona, pero no olvida”.
Curiosamente, la bandera de Sudáfrica está inspirada en el árbol típico. El árbol está tumbado, siendo la banda central el tronco y las dos líneas que salen en diagonal, las ramas del mismo. Los colores de la bandera tienen un significado cada uno. El rojo de la parte superior es la sangre derramada por el pueblo sudafricano, el verde es la naturaleza, el azul es el agua, el amarillo simboliza el oro y el negro simboliza la unidad. Esto es lo que explicó el guía. Sin embargo, buscando en internet he averiguado que este simbolismo es apócrifo y que si bien sí se quiere simbolizar la unidad con las dos ramas que confluyen en una, los colores vienen de los colores que en algún momento de la historia han estado representados en la bandera sudafricana.

jueves, 22 de julio de 2010

Poderoso caballero es don dinero


Mi amigo Alberto, enfermo con hepatitis, me envía dos noticias que él relaciona como obscenas y representativas del poco ejemplo que dan los teóricos líderes sociales. Siendo cierto eso, se me ocurre que la relación entre las dos noticias y su obscenidad está en el papel que el dinero juega en ellas.


Las dos noticias que Alberto relaciona son la entrevista de Montilla y Zapatero por el Estatuto y la imputación de Ribery y Benzema por el asunto de la prostituta menor de edad. Es claro que lo que los catalanes buscan no es la independencia política, sino la independencia económica, tal y como declaraba Artur Mas el otro día en El Mundo. Van a reclamar el cocierto económico a la vasca y que los demás paguemos el desaguisado fiscal del sur de España. El resto de la independencia no les interesa, de momento.


Por otro lado, Zahia, la "amiga" de Ribery, dice que Benzema y Ribery pagaron poco. ¿Se habría querellado esta chica si estos dos probos futbolistas hubieran pagado lo suficiente? No lo creo. Es decir, que en ambos casos, el móvil es el dinero, como ya dijo Quevedo en su famosa letrilla:


Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.
Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero Es don Dinero.

Nace en las Indias honrado,
Donde el mundo le acompaña;
Viene a morir en España,
Y es en Génova enterrado.
Y pues quien le trae al lado
Es hermoso, aunque sea fiero,
Poderoso caballero Es don Dinero.

Son sus padres principales,
Y es de nobles descendiente,
Porque en las venas de Oriente
Todas las sangres son Reales.
Y pues es quien hace iguales
Al rico y al pordiosero,
Poderoso caballero Es don Dinero.
¿A quién no le maravilla
Ver en su gloria, sin tasa,
Que es lo más ruin de su casa
Doña Blanca de Castilla?
Mas pues que su fuerza humilla
Al cobarde y al guerrero,
Poderoso caballero Es don Dinero.

Es tanta su majestad,
Aunque son sus duelos hartos,
Que aun con estar hecho cuartos
No pierde su calidad.
Pero pues da autoridad
Al gañán y al jornalero,
Poderoso caballero Es don Dinero.
Más valen en cualquier tierra
(Mirad si es harto sagaz)
Sus escudos en la paz
Que rodelas en la guerra.
Pues al natural destierra
Y hace propio al forastero,
Poderoso caballero Es don Dinero.

martes, 20 de julio de 2010

Silenciada

La democracia en España está secuestrada por los medios de comunicación. Sin una buena y completa información es difícil que la gente pueda comparar entre las diferentes opciones políticas. Del pasado Debate sobre el (catastrófico) Estado de la Nación, sólo he oído extractos de las intervenciones de Rajoy y Zapatero. Poco, muy poco de la intervención de Rosa Díez. Pero lo que dice lo dice con claridad meridiana. Y está silenciada.

lunes, 19 de julio de 2010

Concordia a la catalana

Estos días en el foro de la oficina ha habido una acalorada discusión (todo lo acalorada que puede ser una discusión por e-mail) sobre el Estatuto, la sentencia, Cataluña y demás.

Sostenía nuestro referente catalán del foro que el problema es que España no quiere a Cataluña y que lo que hay que hacer es catalanizar España y regar de concordia catalana el resto de España.

No pasa ni una semana de la discusión y el Mundo publica hoy una entrevista con Artur Mas, referente del catalanismo del "seny", no de la "rauxa" y dice: "La castración física del Estatut es del PP, la química del PSOE" o "Si España quiere ser una sola nación tendrá muchos problemas". Es decir, de concordia, nada. Como decía Martín Ferrand ayer, la geometría de las reivindicaciones nacionalistas es variable y siempre parte de la posición ganada anteriormente, por lo que el resto de los españoles, sometidos a un régimen jurídico diferente del de los catalanes y siempre decidido por éstos, no pasamos de ser un instrumento al servicio de tan simpáticos compatriotas.

La deriva que ha tomado el Estado de las Autonomías es preocupante y es el primer problema de España, por encima de la crisis económica, pues en parte ésta es causada por aquél. Zapatero no ha hecho más que acelerar una decadencia que se ha ido produciendo lenta pero irreversiblemente en los últimos treinta años. Es lo que hay. Y mientras, Rajoy intenta soslayar el asunto, a la espera de que CiU le dé un apoyo para dormir en La Moncloa. Otro felón.

sábado, 17 de julio de 2010

Fútbol

El domingo pasado España ganó la Copa del Mundo de fútbol, como es de todos conocido. Toda España estaba detrás del televisor y la mitad salió a la calle a celebrar la victoria. Y es que el fútbol es un gran deporte, es el deporte rey, sin duda alguna. El más emocionante, el que mueve a las masas, el que hace que los países o las ciudades se movilicen detrás de sus equipos.

José María Carrascal escribía hace unos días un espléndido artículo en ABC:

¿A qué se debe ese éxito universal del fútbol? De entrada, a su accesibilidad. Basta un balón y un terreno de juego. El balón no hace falta que sea de reglamento. Ni siquiera que sea un balón. La inmensa mayoría de los niños han empezado a jugar con una pelota, que en muchos casos ni siquiera era de goma, sino de trapo: unos calcetines viejos rellenos de restos de las telas más diversas hasta adquirir un perfil más o menos esférico, y a darle patadas para ver de introducirla en la portería contraria. En cuanto al campo, ¿qué podría decirles? Sirve cualquiera. Un prado o una playa, un pedregal o una explanada, el atrio de una iglesia o el patio de un colegio, un descampado o la propia calle, aunque ahora está vedada por los coches, pero fue donde empezamos a jugar todos los niños de mi generación, encargándose a los porteros la tarea de avisar si se acercaba un vehículo. Para marcar las porterías bastaban dos piedras o incluso los libros de texto. Los límites solían señalarlos los naturales del terreno de juego, del árbitro se prescindía la inmensa mayoría de las veces, al ser muy pocos los que se prestaban a tan poco reconocida labor. Y no crean que había más conflictos que los que hay hoy con colegiado, silbato, ayudantes y demás. Si nos hubieran dicho que el fútbol llegaría a jugarse en terrenos cuya hierba se cuida aún más que la de los jardines, no sólo con riego artificial sino también calefacción subterránea, no lo hubiésemos creído, como tantas otras cosas.

Este fragmento me recordó algunas de mis vivencias relacionadas con el fútbol. Es verdad que casi todos los niños han tenido alguna relación con un balón y es parte de sus mejores vivencias de diversión y emoción. Yo recuerdo que nadie quería llevar el balón al colegio, pues la probabilidad de perderlo era muy alta, pues un patadón mandaba el balón fuera del colegio y estaba prohibido salir a buscarlo. Los días sin balón se organizaban precarios partidos en los que se le daban patadas a una bola hecha con los papeles de envolver los bocadillos de los participantes envueltos en una bolsa de plástico y atada con un cordel. Más que un partido era un "balón regateao", una variante en la que hay un portero y los niños pelean por meterle un gol. El premio (?) era quedarse de portero.

En el colegio al que yo iba se jugaban quince partidos simultáneamente. Cada cierto tiempo se producía un choque entre dos jugadores que perseguían su balón sin preocuparse del tráfico circundante. O un balón daba por casualidad a otro balón desviándolo de su trayectoria hacia el interior de la portería. Pero lo peor no eran los quince partidos simultáneos, sino los charcos oceánicos que se formaban en el patio cuando llovía. Sólo los muy valientes (por la bronca de sus madres) o los que llevaban botas de agua osaban jugar al "waterpolo". O esos partidos de liguilla del colegio en los que todos los chavales nos queríamos lucir delante de las niñas de la clase haciendo las pocas o muchas filigranas que sabíamos.

Como dice Carrascal, el fútbol se puede jugar en cualquier lugar. Recuerdo el día que conocí a Daniel, que nos fuimos a su casa y jugamos un partido de fútbol en ¡su dormitorio!. Quedamos empate a 33, creo. Aunque él se acordará con precisión del número. También he jugado con mi hermano en el largo pasillo o en la terraza del séptimo piso de casa de mis padres. Aquí también había muchas posibilidades de perder el balón, pues cuando caía a la calle ninguno nos atrevíamos a bajar a por él. Menos cuando caía encima de un coche que pasaba causando un gran estrépito. A veces, Julián, el malhumorado portero de la finca, lo recogía. Con quien también hemos jugado era con nuestro hermano pequeño. Pero en este caso sólo entrenábamos precisión en el tiro. Cuando el niño tenía entre un año y dos, lo poníamos en medio del pasillo inmóvil y le tirábamos con el balón a ver si lo derribábamos. Lo hacíamos, claro.

La memoria es incapaz de olvidar los momentos vividos en partidos de fútbol especiales. Por ejemplo, el España - Malta del 12 a 1 lo vi con mi amigo Javier en un bar cerca de la puerta del Sol. Terminamos abrazándonos a los parroquianos. O la desgraciada derrota del Mundial 86 contra Bélgica que seguíamos simultáneamente al recuento electoral de aquel año en el que también ganó Felipe. Doble decepción. No sabíamos que nos quedarían 10 años para quitarnos de encima al sinvergüenza sevillano, ahora estadista. y veinticuatro para ganar el Mundial. O la séptima Copa de Europa del Madrid, que vi en el Puerto de Santa María con unos compañeros de trabajo, después de una jornada de trabajo en el astillero de Puerto Real. Memorable gol de Mijatovic ante la Juventus de Zidane. La final del Mundial 82, que vimos en casa de unos amigos de mis padres, con Sandro Pertini, simpático anciano, levantándose a celebrar los goles de Paolo Rossi para los "azzurri". El golazo de Zidane para ganar la novena Copa de Europa del Real Madrid.

Como dice Roberto Fontanarrosa, “Creo que si no se entiende que esto es una pasión, y las pasiones son bastantes inexplicables, no se entiende nada de lo que pasa en el fútbol”

El fútbol es un arte.


El domingo pasado España ganó la Copa del Mundo de fútbol, como es de todos conocido. Toda España estaba detrás del televisor y la mitad salió a la calle a celebrar la victoria. Y es que el fútbol es un gran deporte, es el deporte rey, sin duda alguna. El más emocionante, el que mueve a las masas, el que hace que los países o las ciudades se movilicen detrás de sus equipos.

Los goles de Zapatero

lunes, 12 de julio de 2010

Cría cuervos...

Ese tipejo, enano político e inmoral, es el que le dice al presidente del Gobierno que consume el golpe de estado institucional que el Tribunal Constitucional ha dejado a medias, aunque ha dado las pautas para su consumación.

El otro día convocó una manifestación para intentar ganar votos en las elecciones y los cachorros de sus socios premiaron su traición a los españoles con insultos como "fill de puta", "Montilla cabrón españolista" y demás lindezas. Tuvo que huir de la manifestación. Me alegro. Se lo tiene merecido.

jueves, 8 de julio de 2010

La decadencia de la Monarquía



Hoy, regresado de Sudáfrica y tras un vuelo tremendamente agitado de Barcelona a Madrid con aterrizaje abortado y todo, he visto en las noticias este vídeo que me ha dejado estupefacto. Es la decadencia total de la Monarquía. Hay que ver a toda una Reina de España dándole la mano a un melenudo en toalla recién salido de la ducha. Tengo que decir que el pobre Puyol parece azorado y se sabe fuera de lugar en ese momento, lo cual quiere decir que el pueblo sabe mejor cuál es su papel que estos Reyes que, queríendose hacer los simpáticos se desvisten de toda su pompa y boato que es inherente a la institución.

¿Quién guía los movimientos de nuestros monarcas? ¡Qué zafiedad! Es el puro reflejo del momento y país en el que nos encontramos.

miércoles, 7 de julio de 2010

En todos sitios cuecen habas

La lectura de los periódicos en los diferentes lugares que he visitado en el mundo dan para una sección del blog que se titule como esta entrada. Y es que no hay lugar donde los gobernantes no inventen majaderías y experimentos de ingeniería social que acaban en fracaso normalmente.

Leo en The Star de Johanesburgo que el gobierno sudafricano se está replanteando el cambio del sistema educativo ante el fracaso del que pusieron en práctica después del apartheid. Lógicamente, después del apartheid había que cambiarlo todo emepzando por la educación. No sólo lo que los niños aprendían, lo cual es lógico, sino cómo lo aprendían. Aquí está el problema. Tal y como han hecho en España y en tantos otros sitios, el profesor dejaba de enseñar para ser el "guía", el "compañero" que está al lado enseñándo "habilidades", no conocimientos. El resultado ha sido catastrófico y ahora el gobierno se replantea volver a hacer énfasis en la enseñanza de la lengua y las matemáticas. Tantos años de experimentos para volver a lo de siempre.

En menos de una hora sale mi avión de vuelta a Madrid y empieza el partido de las semifinales del Mundial. Espero que gane España.

martes, 6 de julio de 2010

Johanesburgo


Viajo por tres días a Johanesburgo a reunirme con el equipo que tengo aquí y ver cómo evoluciona el negocio. Parece que hay buenas oportunidades. Veremos si realmente se materializan después del verano. Curiosamente todo el mundo cree que he venido al Mundial pero la realidad es que mañana me perderé la semifinal que España va a ganar a Alemania, si le hacemos caso al pulpo Paul (toda Europa pendiente de un pulpo es el colmo de la estulticia en los tiempos que corren).


No tengo mucho que contar de Johanesburgo pues no he hecho otra cosa más que ir del hotel a la oficina y vuelta al hotel. Además, me han llevado a unos pocos sitios a cenar, dos en el mismo lugar y otro realmente bueno, una parrilla de carne con un género muy bueno. A medida que hablo con unos y con otros voy captando de alguna manera la situación del país. Es una ciudad deslavazada en la que no hay sensación de una ciudad con calles por donde la gente camina. Se parece más a una ciudad norteamericana con grandes carreteras, edificios aislados y barrios residenciales aislados. Poca vida a pie y mucha en coche. Mucha vida de centro comercial.


Es muy interesante la transformación que ha hecho Sudáfrica desde el año 1994, cuando acabó el apartheid. La película Invictus, que recomiendo a quien no la haya visto es un buen retrato de aquella época. En España tenemos una vaga idea de lo que fue el apartheid, pero debió ser algo realmente inaudito para finales del s.XX. Los negros estaban recluidos en ghettos (townships) como Soweto de donde sólo podían salir con permiso y que aún hoy no tienen agua corriente o electricidad en algunas partes. Al parecer el museo del apartheid es impresionante.


Cosas curiosas de aquí es que a los semáforos los llaman robots y en alguna carreteras avisan de que entras en una zona de peligro de secuestros ("You are entering a high risk hijacking zone". Es decir, no pares ni aunque se te haya roto el coche. Corres peligro de que te secuestren. Hay muchas prevenciones que tomar cuando se conduce un coche. Todo el mundo pone la cartera o el bolso en el maletero, el móvil no se lleva a la vista, mejor no pararse por la noche en los semáforos en lugares aislados. Peligro. Aún así, debe ser muy interesante de visitar y lo haré poco a poco a medida que vaya viniendo por aquí cada cierto tiempo.